Clos de Lôm es la única bodega valenciana que ha obtenido una doble medalla de oro, la máxima distinción en el concurso
SempreValencia/ @semvalencia
La bodega valenciana Clos de Lôm ha vuelto a destacar en el panorama vinícola internacional tras obtener una medalla de doble oro para su Clos de Lôm Garnacha y una de oro para Clos de Lôm Isidra en el prestigioso concurso Garnachas del Mundo.
Este certamen, celebrado en París, reúne a un jurado compuesto por catadores profesionales y exigentes de todo el mundo, cuyo objetivo es resaltar la riqueza y diversidad de la garnacha, una variedad de uva predominante en los países mediterráneos, especialmente en España y Francia. Con 163.000 hectáreas de viñedos, la garnacha es la séptima variedad de uva más plantada a nivel mundial.
Clos de Lôm Garnacha: Único Vino Valenciano con Doble Medalla de Oro
En la duodécima edición del concurso, calificada por la organización como “olímpica”, Clos de Lôm Garnacha se destacó como el único vino valenciano en recibir la máxima distinción, una doble medalla de oro. Este vino se caracteriza por su alta intensidad y complejidad, ofreciendo recuerdos de frutas negras como grosellas, frambuesa, mermelada de arándanos y notas balsámicas.
“Clos de Lôm Garnacha fue una de nuestras primeras apuestas, y que haya sido reconocido así es un orgullo. Es un vino de finca que competía con muchos de gran reputación internacional y nacional, y estamos profundamente satisfechos e ilusionados por seguir mejorando cada añada. Esto confirma la calidad de nuestros vinos, el valor de nuestras tierras y el auge de los vinos valencianos”, ha expresado Lucía Serratosa, gerente de la bodega de Fontanars dels Alforins.
Oro para Isidra: El Vino Más Familiar de Clos de Lôm
El concurso valora todos los vinos de garnacha (monovarietal y varietal) presentados, independientemente de su color, origen o nacionalidad. Este ha sido el caso de Clos de Lôm Isidra, un coupage de garnacha y tempranillo, que obtuvo una medalla de oro. Este vino, que debe su nombre a las mujeres de la familia, se distingue por su amplitud y nariz intensa, combinando fruta roja madura con madera nueva.
“Persistente final especiado” según la Guía Gourmets 2023 que le otorgó 92 puntos; “Largo, elegante y expresivo” para James Suckling, o “potente y en armonía” para los premios internacionales Mundus Vini, el mundo de la crítica vinícola ha alabado Isidra desde su primer año de vida.
Envejecido en barricas nuevas de roble francés y americano, con un mínimo de 12 meses de crianza, Isidra evoca recuerdos de hierbas aromáticas. En boca es elegante, aterciopelado, con un excelente equilibrio y taninos maduros bien integrados.
