Parker pone el foco en los vinos elaborados con alma de ‘Terres dels Alforins’ de la DO Valencia

Las bodegas recuperan las variedades Arco, Mandó, Bonicaire, Monastrell, Forcallat, Verdil, Malvasía y Macabeo uvas autóctonas del territorio formado entre Moixent, Fontanars dels Alforrins y La Font de la Figuera

F. Estellés/ @siskoestelles

Lo vivido este pasado jueves en las Bodegas de Casa Los Frailes es un canto a la vida, al vino y al romanticismo. Vinos elaborados con alma. Los proyectos vinícolas de ocho bodegas con enólogos y bodegueros al frente que han hecho de la recuperación de las uvas Arco, Mandó, Bonicaire, Monastrell, Forcallat, Verdil y Macabeo una pequeña revolución que Robert Parker, a través de su emisario, Luis Gutiérrez, ha sabido reconocer para poner el foco sobre los vinos de ‘Les Terres dels Alforins’ y otorgarles la máxima puntuación.

Las ocho bodegas premiadas no solo han expuesto un proyecto vitivinícola, sino una forma de entender el vino y la vida que asienta sus bases en la defensa de un territorio, un paisaje y una tierra, algo que se materializa entre otras cosas en la recuperación de variedades locales que dan lugar a vinos singulares, auténticos y que con su degustación, halan del territorio donde han sido elaborados.

Cada bodega con su proyecto: unas más jóvenes que otras con más tradición, pero todas con el denominador común de recuperar unas uvas autóctonas que gracias a la investigación y pasión de los bodegueros del ostracismo han pasado a convertirse en protagonistas. Es, sin ninguna duda, el reconocimiento a un trabajo nacido desde el corazón, pero ejecutado con maestría, oficio y sabiduría para situar a estos proyectos vinícolas en el lugar donde merecen.

En una jornada intensa en la que se respiraba pasión y orgullo por el vino, El presidente dela DO Valencia Salvador Majón, abrió el acto de presentación introduciendo el motivo de por qué bodegueros y prensa especializada estábamos en la diáfana y minimalista sala de Casa Los Frailes donde se citaron bodegas y periodistas.

«Las puntuaciones Parker nos dan un motivo más para creer en nuestros vinos«. Majón animaba a “continuar trabajando en definir, valorizar y comunicar el que es el principal valor de una Denominación de Origen, su identidad territorial y su tipicidad”.

Tras la breve explicación, una a una, los responsables de las ocho bodegas reconocidas por The Wine Advocate, salieron a la palestra para explicar su trabajo de recuperación de las uvas de sus vinos, los problemas, el amor a su territorio y el resultado de cada uno de sus vinos, en un escenario perfecto en el que los viñedos de las bodegas, tras una enorme cristalera, se fusionaba con las explicaciones y descripciones de cada bodeguero.

Las ocho bodegas premiadas no solo han expuesto un proyecto vitivinícola, sino una forma de entender el vino que asienta sus bases en la defensa de un territorio, un paisaje y una tierra, algo que se materializa entre otras cosas en la recuperación de variedades locales que dan lugar a vinos singulares, auténticos y que con su degustación, nos trasladan al territorio en el que han sido elaborados, contándonos su historia.

Los repesentantes de las bodegas posan tras el evento/ Fotos: @siskoestelles

Desde los proyectos más jóvenes, como el de Can Leandro, Rafael Cambra, o Fil·loxera & CIA, hasta los proyectos de mayor recorrido como Casa Los Frailes, Celler del Roure, Los Pinos o Bodega El Angosto, o el proyecto cooperativo de La Viña (Anecoop-Bodegas), todos centraron sus esfuerzos en mirar respetuosamente al pasado para dar autenticidad y valor a sus vinos poniendo la vista en el presente, pensando en que cada vez se cultiven y crezcan las cepas auténticas en un futuro, a priori prometedor.

Pablo Calatayud, de Celler de Roure, Rafael Cambra y Miguel Velázquez de Casa los Frailes elegidos como los tótems de una sub zona de la DO, la de Terres dels Alforins, en la que se ha apostado en la recuperación de las uvas autóctonas. Y es que mediado el acto de presentación también apareció Daniel Belda, el pionero de esta revolución romántica, quien fue el primero por apostar por las uvas autóctonas y los vinos de alta calidad en la zona.

Detalle de los vinos con los bodegueros en desenfoque/ Fotos: @siskoestelles

Los proyectos, el presente y el futuro

Desde ‘Can Leandro’, Gabriel Sanchís habló de la «sensación emocional que desde su familia han sentido desde 2013 desde su bodega d’Ontinyent en un entorno industrial». Un romanticismo que nacía, reconocía de «recuperar unas uvas nacidas a orillas del Clariano y con la influencia del Mar Mediterráneo», resaltaba.

El segundo en salir a la palestra fue la bodega de ‘El Angosto’ que presentó su Teuladí Negre con las variedades Arco y Forcallat. Una familia de Ontinyent que nacieron como bodega en 2005 y que ha apostado por el terroire y la uva autóctona para sacar unos vinos de alta calidad y pese a su juventud mucha expresividad.

Tomó la palabra después Pablo Calatayud, (Celler de Roure) y sin estar presente todavía en la sala, al primero que citó fue a Daniel Belda al que catalogó como pionero en la zona. Calatayud habló de «orgullo de territorio», de reivindicarlo, de trabajarlo, de decir con seguridad «que en esta zona se hacen vinos de muy alta calidad» y que gracias a ese trabajo y convicción «en los últimos años no hemos parado de crecer». Señalaba.

Pablo Calatayud en el momento de su alocución/ @siskoestelles

Después compareció Rafa Cambra para regalar a bodegueros y prensa toda una clase magistral sobre el territorio, orografía, viñedos y uvas, mientras iba señalando cada parte de los campos y terruños que tenía a fondo para hacer entender por qué estas tierras son especiales. Pura humildad y gran sabiduría en su alocución ante un auditorio atento a las explicaciones del bodeguero.

Turno para Fil.loxera & Cia con Pilar Esteve, José Ramón Domènech y Joan Llobell, de Fontanars dels Alforins. Pilar y José Ramón presentaron el vino ‘La Mujer Caballo Taronja». Un vino delicado elaborado con las uvas Valencí, Mostatel y Airen, que resulta tremendamente fresco sin perder expresividad y frescura. Sin duda un vino muy diferente y atrevido.

Desenfoqu en Piar Esteve, Filoxera & Cia/ @siskoestelles

Doménech destacó que ellos siempre piensan en hacer vinos que «a la gente les haga disfrutar». Vinos para disfrutar en casa, «en las catas, pero también con los amigos o más gastronómicos». Una manera de hacer vinos extraídos de micro parcelas, mezclando variedades, tirando de creatividad y muchas pruebas para hacer caldos tan rompedores y originales pero de alta calidad. Creatividad, trabajo y mucha dedicación.

Salió a describir su proyecto a José Antonio Ferri, de la bodega ‘Los Pinos’ de Fontanars dels Alforins. Con diecisiete años al frente de las bodegas, el empresario hablo «de este maravilloso proyecto personal que empezamos hace 17 años» y que ha servido para ser el pionero en toda la Comunitat en elaborar vinos ecológicos.

Con el trabajo de Rafa Cambra en la parte enológica, Ferri presentó ‘Dominio de Los Pinos 1909’ un Monastrell expresivo y muy redondo que debe su nombre a la primera elaboración de las bodegas, allá por el 1909 de la Exposición Universal de Valencia, que les valió a la bodega la medalla de plata en el Concurso de Comerciantes de Valencia. Relato conmovedor del empresario que ha dignificado la elaboración de unos vinos de altísima calidad sin perder un ápice de romanticismo.

El anfitrión de «Casa Los Frailes’ Miguel Velázquez/ @siskoestelles

El anfitrión de «Casa Los Frailes’ Miguel Velázquez, se apasionó subrayando que «los vinos de les Terres dels Alforins son el resultado del mestizaje de una zona marcada por el Mediterráneo en el interior de Valencia, pero que es limítrofe con Castilla La Mancha y Alicante. Hecho fundamental para entender la personalidad de unas tierras y unos vinos, que eso sí, necesitan el trabajo de las familias viticultoras

Jorge Caus, de Cooperativa La Viña, señalaba que “es fundamental retribuir al viticultor su esfuerzo y trabajo, que el valor llegue al socio”. Recalcaba, además,que las puntuaciones de Parker son muy importantes, más allá de por su calidad, también por tener presencia pública y reconocimiento. «Los vinos y bodegueros nos hemos reinventado y por todo ello ha habido un cambio de mentalidad», apostillaba.

El pionero, Daniel Belda/ Foto: @siskoestelles

Daniel Belda, el pionero de la re(evolución)

Con él llegó la revolución, o la re evolución… Y es que con la aparición, casi por sorpresa, de Daniel Belda, se puso el broche de oro a una jornada especial. El enólogo y bodeguero relató sus orígenes como bodega en la zona, con su abuelo a la cabeza en con la fundación en el año 1931, el trabajo de su padre, siempre manteniendo la tradición, y después con su relevo en 1990 con una la gran apuesta por mantener y recuperar tanto el territorio como las uvas.

Él fue sin duda el pionero en la investigación, recuperación y trabajo que ha servido de ejemplo a sus colegas y amigos bodegueros de Les Terres dels Alforins que este pasado jueves se dieron cita gracias al acto organizado por la DOP Valencia. «Para hacer grandes vinos necesitamos buena materia prima, y nosotros,con nuestras variedades autóctonas, las tenemos», sentenció.

Tras sus palabras, momento para disfrutar de los vinos y una suculenta comida con productos de la tierra, compuesta por entrantes exquisitos, Arròs al forn, gazpacho manchego, maridados con todos los vinos de las ocho bodegas que se dieron cita en la inolvidable reunión en «Casa los Frailes». Lo dicho, una oda al vino, una oda a la vida.