El Celta y la ansiedad acaban con la ilusión del Valencia en la Copa (1-3)

Dos errores groseros y la precipitación dejan al Valencia fuera de la Copa del Rey ante un Celta que supo aprovechar la ansiedad del conjunto blanquinegre

F. Estellés/ @siskoestelles

Dos goles en apenas cuatro minutos del Celta condicionan la eliminatoria copera de octavos de final. Luca de la Torre, primero tras un mal despeje de Jaume, y Douvikas después de transformar un penalti, marcan una eliminatoria en la que el Valencia se agarró tras recortar distancias de penalti. En una segunda parte muy anárquica y cargada de ansiedad por remontar de los valencianistas, el Celta sentenció a diez minutos del final, cuando el Valencia atacaba sin orden y poco acierto. Baño realidad. Toca centrarse en LaLiga.

Se llenó Mestalla para vivir el partido de octavos de Copa ante un Celta que llegaba vestido con la piel de cordero, pero que supo minimizar las virtudes del Valencia y maximizar sus opciones en ataque saliendo a la contra. Y eso que los de Baraja salieron como un tiro en lo primeros diez minutos, generando hasta dos ocasiones, por banda derecha, que no se concretaron en gol primero con un remate de Paulista a la salida de un corner, y después con un remate acrobático de Hugo Duro que se fue a la derecha de Iván Villar.

En el trece llegó el mazazo para el Valencia tras un corner favorable a los celestes que Jaume despejó de manera defectuosa para dejársela en los pies Luca de la Torre que no perdonó el regalo del portero de Almenara y adelantara a los gallegos, (0-1).

Todavía no se estaban relamiendo de las heridas los valencianistas cuando en el primer ataque visitante tras el gol un inocente penalti de Diego López sobre Miguel Domínguez, en ayuda defensiva, era ejecutado por Dovikas para poner el segundo y la ansiedad en contra del Valencia en el minuto dieciocho, (0-2).

Intentó sobreponerse el conjunto blanquinegre con toda la posesión del cuero, pero con demasiada precipitación y sin claridad de ideas en el último pase. A excepción de Thierry, que junto con Fran Pérez combinaban en ataque para generar las acciones más notables del Valencia.

Fruto de uno de esos arreones, y en una acción nacida por la derecha, una mano inocente de Domínguez dentro del área le daba esperanzas al Valencia al decretar el colegiado De Burgos Bengoetxea penalti. Desde los once metros, no falló Pepelu para recortar distancias (1-2), y mantener la esperanza en los cuarenta y cinco mil aficionados que poblaban Mestalla y los once que vestían la camiseta blanquinegra.

Pudo llegar el empate en un ataque valencianista generado por Fran Pérez y culminado por Yarek con un chut que sacó Ristic bajo palos. Pero se quedó en nada, eso sí, con toda la segunda parte para obrar la remontada.

Ansiedad de cara a gol

Se reinició el partido con el Valencia volcado al ataque y a los pocos minutos de la reanudación, Baraja movió el banquillo para dar oxígeno y aire a unos chavales que se enredaban fruto de su desesperación, primero con la entrada de Canós en el reinicio. Dos llegadas casi consecutivas con remates de cabeza de Hugo Duro y Diego López que se quedaron en nada.

Gayá entró por Vázquez para dar profundidad en el ala izquierda y Guillamón por Fran Pérez para coger el mediocentro y desplazar a Javi Guerra de enganche, pero entonces aparecieron los nervios y la desesperación. Sin un juego fluido, el Valencia se volcaba al ataque con la única intención de marcar sin madurar las jugadas, pero a excepción de dos saques de esquina que ejecutó Pepelu buscando el gol olímpico, primero, y otro dentro del área pequeña, después era todo el rédito en ataque de un Valencia que asediaba a un Celta que se iba creciendo con el pase de los minutos. Ansiedad en los de Baraja.

Entró Yaremchuk que tuvo un remate franco despejado a corner por Iván Villar, y casi al final entraba el joven Otorbi para buscar el empate, pero vino el mazado definitivo del tercer tanto del Celta en una jugada en la que la defensa valencianista se enredó y Douvikas fue el más listo para poner el tercero en el marcador del RC Celta y con ello sentenciar al Valencia. (1-3).

Tras el gol, los balquinegres bajaron los brazos y la afición, fiel, pero resignada poco a poco fue desfilando por las gradas de Mestalla antes de que se llegara al final y el Valencia certificara su eliminación a manos de un RC Celta serio y ordenado que supo jugar sus bazas. El Valencia caía en octavos. Nada que reprochar a los chavales y momento para centrarse en LaLiga. Se acabó la Copa.

Javi Guerra, en una acción durante el partido/ Fotos: VCF

1. VALENCIA CF: Jaume Domènech, Thierry R, Gabriel Paulista, Yarek, Jesús Vázquez (Gayà, 63’), Pepelu, Javi Guerra (Yaremchuk, 76’), Fran Pérez (Hugo Guillamón, 63’), Diego López (Otorbi, 82’), Alberto Marí (Sergi Canós, 46’) y Hugo Duro.

3. RC CELTA: Iván Villar, Kevin Vázquez (Mingueza, 64’) Carl Starfelt, C. Domínguez, Ristic (M. Sánchez, 64’), Fran Beltrán (R. Tapia, 76’), Hugo Sotelo, Swerdberg, Miguel Rodríguez, Luca de la Torre y Douvikas.

GOLES: 0-1 Luca de la Torre, 13’; 0-2 Douvikas, 18’; 1-2 Pepelu (p), 29’; 1-3 Douvikas, 80’.

ÁRBITRO: De Burgos Bengoechea (C. Vizcaíno). Amonestó a Kevin Vázquez y Swedberg.

VAR: Ortiz Arias (C. Madrileño).