Amaia conquista el Roig Arena ante más de 11.000 espectadores con uno de los conciertos más multitudinarios de su carrera

La artista pamplonesa desplegó todo su universo musical en Valencia con un espectáculo de casi dos horas dentro de su gira “Arenas”, combinando emoción, sensibilidad y una puesta en escena cautivadora.

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Más de 11.000 personas se dieron cita este sábado en el Roig Arena para disfrutar de uno de los conciertos más especiales de Amaia. La cantante navarra protagonizó en Valencia una de las actuaciones con mayor aforo de su trayectoria dentro de la gira “Arenas”, confirmando el extraordinario momento artístico que atraviesa y su capacidad para conectar con públicos cada vez más numerosos.

La velada arrancó con una propuesta escénica tan íntima como evocadora. Amaia apareció sentada en un taburete dentro de un cubículo escenográfico para interpretar dos canciones de su último trabajo, “Si abro los ojos no es real”, un álbum que explora los límites entre la realidad y el universo onírico que caracteriza a la artista. Los primeros acordes de “Visión” y “Tocotó”, reinterpretación de “Corre, corre, caballito”, marcaron el inicio de un viaje musical lleno de matices.

El repertorio continuó con temas como “Magia en Benidorm” y “Com voce”, su colaboración con Judeline, mientras el público acompañaba cada canción con una entrega absoluta.

Acompañada por su inseparable piano, Amaia construyó un espectáculo de cerca de dos horas en el que alternó momentos de gran intensidad emocional con otros de enorme delicadeza.

Uno de los puntos álgidos de la noche llegó con la interpretación de “La vida imposible”, una de las canciones más celebradas por sus seguidores. También hubo espacio para la intimidad con versiones al piano como “C’est la vie” y “Me pongo colorada”, el recordado éxito de Papá Levante, que despertó la nostalgia entre los asistentes.

La artista volvió a demostrar su versatilidad incorporando el arpa en algunos momentos del concierto, especialmente durante la interpretación de “Ya está”, uno de los pasajes más delicados de la noche. Sobre el escenario se fueron sucediendo diferentes facetas de Amaia: la compositora, la pianista, la intérprete y la artista capaz de transformar cada canción en una experiencia única.

Entre los momentos más emotivos destacó la interpretación de “Despedida”, dedicada a su abuela fallecida. La presencia de varias coristas acompañando a la cantante convirtió la actuación en una celebración de la memoria y de la vida que emocionó profundamente al público valenciano.

Grande éxitos

El concierto también reservó espacio para algunos de los grandes éxitos que han marcado la carrera de Amaia. Sonaron canciones como “El relámpago”, “Nuevo verano”, “El encuentro” y “La canción que no quiero cantarte”, la popular colaboración junto a Aitana que fue recibida con entusiasmo por los asistentes.

En la recta final, “Quedará en nuestra mente” dio paso a uno de los homenajes más personales de la artista: “Yamaguchi”, dedicada al emblemático parque de Pamplona donde creció. Un momento cargado de simbolismo que conectó el pasado de la cantante con su presente artístico.

El cierre llegó con “Aralar”, “Tengo un pensamiento” y “Bienvenidos al show”, poniendo el broche final a una noche memorable en el Roig Arena. Una actuación que confirmó que, más allá de la calidad de sus discos, es sobre el escenario donde Amaia alcanza toda la dimensión de su propuesta artística, consolidándose como una de las voces más personales e influyentes del panorama musical español.

Amaia llenó el Roig Arena/ Fotos: Roig Arena