Balón de oxígeno para el Valencia de Javi Gracia

Tres puntos de oro para el Valencia tras la victoria frente al Real Madrid. Victoria balsámica para el conjunto de Javi Gracia en uno de los inicios de liga más convulsos para la entidad blanquinegra

F. Estellés/ @siskoestelles

Aliviado y contento se mostraba Javi Gracia tras la victoria del Valencia ante el Real Madrid en un partido en el que, pese a la diferencia de goles, se sufrió sobre todo, durante la primera media hora del partido de este domingo en Mestalla.

Cierto es que el Valencia había merecido más en partidos precedentes como ante el Getafe, en el que mostró carácter y fue mejor en el computo general del partido. También es cierto que contra el Elche el Valencia dio la cara en una segunda parte en la que mereció más. Pero a nadie se le escapa que a esta plantilla, mermada por las últimas ventas de importantes jugadores, sin sentido, por parte de Meriton, así como el último golpe anímico con la salida, apenas hace una semana, de Kondogbia, había dejado muy tocado a un equipo plagado de jóvenes futbolistas apenas sin experiencia y que ha perdido calidad en sus filas.

Ayer el Valencia tiró del manual de entrenador de Javi Gracia. Un equipo bien plantado atrás, con la presión alta al rival, intensidad en su juego y líneas muy juntas. Ayer el Valencia funcionó como un bloque para minimizar sus carencias ante un equipo, sobre el papel, infinitamente superior. Además lo hizo con épica, puesto que el Valencia tuvo que sobreponerse al gol de Benzemá en una primera media hora donde el Madrid exhibió su domingo y su pegada.

Lejos de bajar los brazos los de Gracia se sobrepusieron ante la adversidad y sacó el carácter. “Es un buen momento para recoger el resultado de bastante trabajo detrás de todo esto. Ha sido un trabajo que no estaba dándonos los resultados que podíamos haber merecido. Llevamos varios partidos compitiendo bien y es la línea a seguir. Es un punto y seguido. Esto no para. Sirve para que los jugadores recojan el merecimiento. Queda mucha liga y nos viene bien este resultado para coger fuerzas”, apostillaba el mister tras el partido en sala de prensa.

Y es que el Valencia sufrió con el gol encajado, con el tanto del empate de Carlos Soler, y con el gol de la remontada de Varane en propia puerta… La clave, sin duda, fue la convicción de no bajar los brazos y defender como un bloque para intentar minimizar el dominio del Real Madrid, que en el segundo tiempo salió enrabietado pero que chocó con el muro de los diez futbolistas de campo, y un Jaume que brilló bajo palos cuando más se le necesitaba.

A falta de fútbol, solidaridad y trabajo. No le queda mucho más a Javi Gracia en la plantilla, de no ser de el compromiso y la calidad de los capitanes como Gayá y Soler, futbolistas nacidos en la cantera de Paterna que tiraron del equipo cuando más lo necesitaban. La seriedad de Paulista y Gillamón, -el central de l’Eliana apunta a jugadorazo-, el compromiso de Wass y Maxi, o los destellos de calidad de Kang In y Yunus. Lo de Guedes, en el banquillo, da para otro artículo.

Es lógico que Javi Gracia se sintiera aliviado tras acabar el partido. Es una victoria de los chavales, del equipo, de una plantilla que conoce sus carencias pero que ayer supo maximizar sus recursos. E preparador, que desde que llegó al Valencia ha sufrido las contradicciones y despropósitos de la propiedad, dejaba un mensaje claro para la afición dándole al valencianismo el verdadero legado del club; la unidad y el compromiso.

“Me siento muy feliz. En día como este, ganar de una manera tan contundente, nos refuerza a todos. El cargo de entrenador implica la insatisfacción permanente y sufres por el que juega menos. Ahora toca pensar en el próximo partido. Estoy muy contento de poder ofrecer esta victoria a tanta gente que trabaja en el Club, como se acercan los veteranos. Cuando hay algo para compartir, aunque sean tres puntos, me gusta hacerlo porque seguro que les hace mucha ilusión“, concluyó Javi Gracia.

El valor de la unión del bloque/ Fotos: VCF