El marrón de la Euroliga

Pedro Navarro
Pedro Navarro | @PedrinhoN007
Periodista deportivo

Articulo de opinión. Pedro Navarro

No sé si se han fijado que al palmarés de Valencia Basket sólo le falta un título por conquistar. La Liga se ganó en 2017, la Copa del Rey en el 98, la Supercopa en 2017, y en Europa las cuatro Eurocup conquistadas. Pero la Euroleague, la gran joya de la corona, sólo luce en las vitrinas de 3 equipos españoles: Madrid, Barça y Joventut.

Jugarla es un marrón. No me entiendan mal. Clasificarse para la Euroleague 2019/20 era el gran objetivo deportivo de Valencia Basket para la presente campaña. Se consiguió vía Eurocup, con el título conquistado frente a Alba Berlín, aunque también se obtuvo vía play-off tras alcanzar las semifinales en la Liga Endesa. Doble éxito.

Pero el marrón de la Euroleague para Valencia Basket es tener la obligación de repetir esos éxitos deportivos en la competición nacional si quieres volver a disputarla.  Todo un reto, pero un marronazo también. La competición europea es larga y dura, una liga regular de 34 jornadas enfrentándote a equipos del máximo nivel en cada una de ellas, sin tregua. Es mucho más dura que las 34 jornadas que tiene la ACB. El desgaste será tremendo, que se lo digan a Herbalife Gran Canaria.

Lo bueno para Jaume Ponsarnau es que el volumen de partidos que tendrá que afrontar su equipo la próxima temporada no le pilla de nuevo. El antecedente con Txus Vidorreta hace dos campañas puso las bases para coger experiencia y aprender de errores cometidos. Valencia Basket no pudo entonces entrar en el Top8, para luego caer en cuartos de la ACB.

Lo más difícil no es llegar, lo más difícil es mantenerse. Eso tiene que hacer el club taronja  para ser un fijo en la máxima competición europea: mantenerse. Llegar a semifinales de la ACB y suspirar para que ahí le acompañen Baskonia, Madrid y Barça, los tres con licencia fija. Esa es la obligación real, a la que luego hay que sumar el objetivo de estar entre los 8 mejores de Europa (con rivales de la tradición y potencial económico de Fenerbache, CSKA, Anadolu Efes, Panathinaikos, Olympiakos, Real Madrid, Barcelona, Maccabi, Milán, Bayern…). Poca broma.

Aumentar el presupuesto del club y ampliar la plantilla de 12 a 14 jugadores resultan dos tareas de manual para el club de Juan Roig si quiere abordar esta misión titánica. No es complicado hacer la estructura: hay que contar con 3 bases de calidad y experiencia,  5-6 jugadores de perímetro entre escoltas/aleros y al menos 5 jugadores para el juego de poste. Lo difícil es acertar en los refuerzos, claro.

A la espera de renovaciones (Vives, Will Thomas, Doornekamp) y con bajas confirmadas (Diot, Rafa Martínez), la directiva debe afrontar al menos 4/5 fichajes: un base contrastado, uno o dos exteriores de nivel y uno o dos refuerzos para el juego interior.

Valencia Basket suele explorar a fondo el mercado ACB y no sería de extrañar que por ahí llegasen algunos refuerzos. Algunos nombres que están sonando o resultarían muy interesantes para el proyecto taronja son: Para el puesto de base, Janis Strelnieks, Nico Laprovittola y Sergio Rodriguez. Como tiradores, Markus Eriksson y Darío Brizuela. Como aleros, Stan Okoye y Vlatko Cancar. Para el poste bajo, Jacob Wiley y Moussa Diagne. Ya veremos.