La tenista de La Vall d’Uixó se retira temporalmente de las pistas para centrarse en su salud mental y física
SempreValencia/ @semvalencia
La tenista castellonense, Sara Sorribes, ha decidido parar. La jugadora, una de las principales referencias del tenis femenino español, anunció este jueves un parón indefinido en su carrera profesional para centrarse en su salud mental y física. Lo hizo con un emotivo mensaje manuscrito en su Instagram, acompañado por la canción Caída libre de Leiva y Robe, un tema que habla del dolor y la necesidad de ayuda.
A sus 28 años, y tras firmar una temporada 2024 histórica con el bronce olímpico en dobles junto a Cristina Bucsa, Sorribes reconoce haber llegado a un límite. “Vengo sufriendo desde hace muchos meses dentro de una pista de tenis”, escribió. “La Sara alegre y feliz que se ve fuera de la pista no es ni mucho menos la realidad de todo lo que llevo dentro”.
En un texto sincero y desgarrador, la tenista confiesa que ha perdido la ilusión, incluso por lo que siempre había sido su motor: el trabajo, la mejora, la competición. “Los momentos de sufrimiento son muchísimos más que los de tranquilidad”, añadió.
Actualmente, número 40 del mundo en dobles y 85 en individuales, la jugadora de la Vall d’Uixó no ha especificado si este parón será temporal o definitivo, pero sí ha dejado claro que es una decisión tomada desde la necesidad de ser coherente con lo que siente su cuerpo y su mente. “Sé que necesito ayuda, pero también sé que necesito parar”.
“Sé que necesito ayuda, pero también sé que necesito parar”.
La noticia llega menos de un año después de uno de los momentos más inspiradores de su carrera: cuando, sin pareja para disputar el Mutua Madrid Open, se cruzó por casualidad con el padre de Cristina Bucsa en el gimnasio. Quince minutos antes del cierre de inscripciones, ambas se apuntaron… y acabaron ganando el torneo. La gesta tuvo su continuación meses después en París, con una medalla olímpica que parecía abrir una nueva etapa. Pero el desgaste emocional acumulado ha pesado más.

El parón de Sorribes pone el foco, una vez más, en la importancia de la salud mental en el deporte de élite. La decisión, valiente y honesta, no solo habla de una necesidad personal, sino también de una llamada de atención a un entorno tan exigente como es el tenis profesional.
