Farigola & Menta seduce con su cocina innovadora y de autor

Ubicado en Torrent el restaurante regentado por David Joaquín se ha convertido en un referente gastronómico para toda la comarca de l’Horta y Valencia

F. Estellés/ @siskoestelles

Empezamos el 2025 a lo grande, disfrutando de la propuesta gastronómica de Farigola & Menta – @farigola_i_menta en instagram-, en la ciudad de Torrent. Y es que nos han hablado maravillas de su propuesta culinaria. Además, el pasado año fueron reconocidos por la Federación Valenciana de Hostelería con el premio a la innovación y calidad de 2024, poseen un Solete Repsol y está en las mejores guías gastronómicas de la Comunitat Valenciana. Con estos precedentes todo apunta a que vamos a disfrutar.

Se trata de un restaurante gastronómico que se define como un espacio singular, con una cocina ecléctica y de calidad, que hacen de cada plato una propuesta con identidad propia en un ambiente especial, original por su decoración y detalles, y una luz indirecta que te atrapa e invita a dejarse llevar.

Sin duda es una sala en la que se percibe la pasión por la gastronomía y la inquietud por seguir innovando. Se nota desde que te sumerges en el acogedor, elegante y singular comedor.

Somos un grupo de buenos amigos, compañeros de profesión y apasionados de la gastronomía. Hemos quedado para arrancar el 2025 con buenas vibraciones y por eso nos hemos decantado por Farigola & Menta. Poco antes de las dos de la tarde entramos en el restaurante y nos recibe David Joaquín, chef ejecutivo y propietario del restaurante. Todo empieza a fluir con naturalidad.

«Estamos orgullosos de haber recorrido este emocionante viaje gastronómico y de seguir creciendo y evolucionando para ofrecer lo mejor de nosotros mismos», destaca David Joaquín. Él, como nadie, sabe el esfuerzo que ha realizado por hacer de su pasión su trabajo.

Fundador de una sala que empezó hace casi 19 años siendo una bocatería gourmet, actualmente se ha convertido, gracias al esfuerzo y pasión por la cocina y la innovación, en uno de los ‘gastronómicos’ de referencia de Valencia y la comarca de l’Horta.

Aunque el proceso ha sido largo, David y su gran equipo de profesionales que lo rodean,del que cabe destacar a su jefe de cocina, José Antonio Godoy, empiezan a recoger sus frutos y el reconocimiento del público y del mundo de la hostelería. «Un proyecto como el nuestro difícilmente podría funcionar sin un equipo cohesionado, involucrado y que comparta nuestra inquietud gastronómica», subraya David mientras, antes de sentarnos en la mesa, nos tomamos una cerveza fresquita.

Pero hemos venido a disfrutar y a que David y su equipo nos sorprendan… Así que tomamos asiento en nuestra elegante mesa, preparara en el corazón de la sala y pertrechados por un avestruz incrustado en la pared que forma parte de la decoración del establecimiento. Obviamente, el avestruz ha captado nuestra atención y le hacemos fotos desde todos los ángulos posibles.

Foto: de Farigola&Menta( Mikel Ponce

Llega el momento de la verdad. Empieza el viaje gastronómico que vamos a disfrutar con su Menú Degustación. David nos avisa, nos sienta a la mesa, y después de resumirnos su labor y todo lo que lucha al frente de Farigola & Menta, nos anticipa que con cada plato nos va a hacer una pequeña descripción. Se hace el silencio. Arrancamos…

Alioli de mango, mantequilla de oveja «Calaveruela» y pan fresado

Un inicio suave y reconfortante: el alioli de mango aporta un dulzor exótico que contrasta con la untuosidad y el carácter de la mantequilla de oveja artesana, mientras que el pan fresco y crujiente abraza estos sabores en un bocado que promete despertar los sentidos.

Buñuelo de bacalao «El Barquero» con alioli de ajo asado

La tradición reinterpretada en forma de buñuelo, crujiente por fuera y esponjoso por dentro. Cada mordisco libera el sabor delicado del bacalao, realzado por el alioli de ajo asado que aporta un toque cálido y aromático.

Torrija salada Bloody Mary, stracciatella de huevas de arenque y sardina ahumada

Una explosión de contrastes: la torrija es un guiño atrevido, con el punto ácido y especiado del Bloody Mary. La cremosidad de la stracciatella combina con el toque salino y ahumado de las huevas y la sardina, creando un plato que sorprende y cautiva. ¡En condiciones normales me comería tres…! ¡Maravilloso!

Ostra natural, yema de codorniz curada, tocino a la llama y caviar cítrico

Un bocado de pura sofisticación. La frescura marina de la ostra se encuentra con la intensidad de la yema curada, el crujiente del tocino caramelizado a la llama y la chispa del caviar cítrico, que deja una nota refrescante en el paladar. Para mí uno de mis bocados preferidos.

Hervido valenciano (Bollit)

Bollit valenciano/ Fotos; @siskoestelles

Un homenaje a la tradición valenciana con una interpretación delicada y llena de matices. Cada cucharada evoca la calidez de los sabores del hogar, elevando el concepto del hervido con un toque contemporáneo. Original y muy bien ejecutado.

Yema madurada, papada ibérica, picaña y caviar de trufa

Un plato lujoso y decadente. La yema madurada aporta una textura sedosa, mientras que la papada ibérica y la picaña combinan riqueza y suculencia. El caviar de trufa añade una profundidad aromática irresistible.Sin duda otro de los platos que más me han gustado

Alcachofa confitada, natilla de sobrasada y torrezno

Un juego de texturas y sabores. La delicadeza de la alcachofa confitada se encuentra con la cremosidad especiada de la sobrasada y el crujiente explosivo del torrezno, logrando un equilibrio perfecto entre lo rústico y lo refinado.

Cococha de bacalao al pilpil, encebollado de habitas y blanquet

El pilpil sedoso envuelve la cococha en un abrazo de tradición y técnica. Las habitas aportan frescura, mientras que el blanquet añade un toque sutil de sabor ibérico. Cada elemento complementa al otro en una armonía deliciosa.Delicado y especial.

Vieiras a la brasa con salsa de azafrán y huevas de trucha

Un plato que refleja la elegancia del mar. Las vieiras, con un ligero toque ahumado, se bañan en una salsa de azafrán que acaricia el paladar, mientras las huevas de trucha aportan explosiones salinas que realzan cada bocado.

Magret de pato azulón con mole oaxaqueño y algarroba

El magret se sirve jugoso y lleno de carácter, combinado con un mole profundo y especiado que celebra las raíces mexicanas. La algarroba añade un dulzor sutil y terrenal, creando un plato de sabores ricos y complejos.

Arroz meloso

Un plato que resume la esencia mediterránea. Con una textura cremosa y un equilibrio impecable de sabores, este arroz meloso es un abrazo cálido para el paladar, lleno de tradición y técnica.

El maridaje, el vino y su fusión con cada plato

La experiencia culinaria se elevó a un nuevo nivel con una selección de vinos que complementaron perfectamente los sabores de cada plato, aportando matices que realzaron cada textura y aroma:

Llopart Brut Nature Reserva: Un cava elegante y seco que acompañó los primeros bocados, destacando el alioli de mango y los aperitivos iniciales con su frescura y burbuja fina, realzando las notas más ligeras y cremosas.

Godeval (Godello): Este blanco gallego, con su mineralidad y notas cítricas, fue el aliado perfecto para platos como la ostra y la torrija salada. Su acidez equilibrada armonizó con la intensidad marina y los matices ahumados, realzando cada detalle sin opacarlos.

Dolomitas (Monastrell): Un tinto mediterráneo con carácter y profundidad que complementó a la perfección platos más robustos como la yema madurada con papada ibérica y el magret de pato azulón. Su estructura aterciopelada y notas especiadas realzaron los sabores ricos y umami.

Vinos de parcela de Bodega Los Frailes: Un tributo al terruño valenciano, este vino aportó autenticidad y alma al menú. Sus matices frescos y frutales se integraron de maravilla con platos como el arroz meloso, creando un equilibrio natural con los sabores locales.

Oremus Tokaji Aszú 5 Puttonyos: El broche dorado de la experiencia. Este vino dulce húngaro, con sus notas de miel, frutas confitadas y flores, acompañó a los postres con delicadeza y elegancia, potenciando el contraste entre las fresas en escabeche, el helado de tomillo y la torrija caramelizada con moscovado.

Llega la hora de los postres. Nuestras caras reflejan felicidad tras haber disfrutado bocado a bocado de cada manjar que nos han ido sirviendo y como epílogo nos faltan todavía dos grandes sorpresas para darle coherencia a este gran menú degustación. Momento dulce.

Fresas en escabeche con helado de tomillo, galleta de huevo y azúcar

Un postre que juega con lo inesperado: las fresas en escabeche aportan un toque ácido y refrescante, mientras que el helado de tomillo añade una nota herbácea y la galleta de huevo suma crocancia y dulzura.

Torrija caramelizada con moscovado, helado de cremaet y nube de algodón

Fresas en escabeche cnn helado de tomillo/ Fotos: @siskoestelles

El broche perfecto. La torrija es un bocado de pura indulgencia, con el crujiente del caramelo, el calor de las especias del moscovado y el helado inspirado en el clásico cremaet valenciano. La nube de algodón añade un toque juguetón y nostálgico.

La comida llega su fin. El Oremus Tokaji Aszú 5 Puttonyo preside la mesa mientras lo saboreamos y nos tomamos el café. Risas, conversaciones cómplices y la sensación de haber disfrutado de este viaje gastronómico en un gran restaurante y en la mejor compañía.

Nos despedimos de David, de Patricia su sumillier, de Lucía en la comunicación y les agradecemos el trato, la experiencia y nos emplazamos parra comer en otro restaurante. Estz vez David formará parte de la mesa de comensales,

Farigola & Menta es un diez. Por la honestidad, por la verdad que hay en cada plato, por las ganas de evolucionar y buscar la excelencia, pero sobre todo por sus gentes; profesionales apasionados con su trabajo y con una propuesta gastronómica que seduce por su calidad e innovación.

Nos hacemos una foto de familia. Nos despedimos, y prometemos volver pronto. Ha sido un placer en todos. Realmente ha valido la pena descubrir Farigola &Menta. Así da gusto empezar, gastronómicamente, el año 2025.

De izquierda a derecha: Miguel Ángel Pastor, Pedro García Moncholí, Cova Morales, David Joaquín, Maje Martínez, Belén Árias, Francisco Estellés, y Vicente Gil