Sala Russafa lleva a escena Las amistades peligrosas y estrena en Valencia El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

El 17 de febrero Sala Russafa estrena en Valencia y con una única función la versión escénica de la famosa novela El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, de Tatiana Tibuleac.

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Sala Russafa dedica esta semana a dos grandes novelas que saltan del papel al escenario. Por un lado, afronta la recta final de Las amistades peligrosas, la versión escénica de la célebre obra de Pierre Choderlos de Laclos firmada por la compañía valenciana alarcón&cornelles. Por otro, acoge el estreno en Valencia, con función única el 17 de febrero, de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, adaptación del aclamado texto de Tatiana Tibuleac.

Últimas funciones de un clásico que dialoga con el presente

Del 12 al 15 de febrero, el XV Cicle de Companyies Valencianes ofrece las cuatro últimas funciones de Las amistades peligrosas, dirigida por Jerónimo Cornelles y adaptada junto a Maribel Bayona. El montaje revisita la novela epistolar del siglo XVIII desde una mirada contemporánea, construyendo un universo híbrido entre el pasado y el presente.

La historia de la Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont —dos antiguos amantes que convierten la seducción en arma de poder— sirve para reflexionar sobre la manipulación, la cosificación y la fascinación por la maldad. Con una puesta en escena que incorpora móviles, pantallas y recursos actuales, el espectáculo traza un puente entre épocas para evidenciar la vigencia de los juegos de poder y los dobles raseros de género. En escena, Maribel Bayona, Rafa Alarcón, Cristina Esteve y Ana Burguet dan vida a esta propuesta que la crítica ha calificado de “inteligente y valiente”.

Estreno único: una intensa historia maternofilial

El 17 de febrero, Sala Russafa estrena en Valencia, con única función, la adaptación teatral de El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, novela galardonada con el Premio de Literatura de la Unión Europea y convertida en fenómeno editorial.

Dirigida y adaptada por Miguel Alcantud, la obra sitúa al espectador en el estudio de un pintor que rememora el último verano junto a su madre, enferma terminal. A través de un viaje emocional marcado por el dolor, la culpa y la redención, el montaje explora la complejidad de los vínculos familiares y la salud mental. El actor Juan Díaz encarna al protagonista en una propuesta que combina interpretación y creación pictórica en directo, construyendo una experiencia escénica intensa y profundamente catártica.

Con estas dos propuestas, Sala Russafa vuelve a apostar por la literatura contemporánea y los clásicos universales como motor de reflexión y emoción sobre el escenario.