Leo Fiebich tira de las taronja para firmar la remontada ante las andaluzas
SempreValencia/ @semvalencia
Valencia Basket firmó un triunfo de enorme mérito en el Roig Arena ante Ingeniería Ambiental CAB Estepona (82-75) en la Jornada 8 de la LF Endesa. En un duelo duro y de enorme exigencia física, el conjunto de Rubén Burgos volvió a exhibir ese gen competitivo que define su temporada: resistencia, defensa y una capacidad admirable para sobreponerse a cada golpe del partido.
La primera parte fue un intercambio constante de rachas entre dos equipos intensos y valientes. Pero tras el descanso, las andaluzas dieron un paso adelante, dominaron el ritmo y llegaron a disponer de una renta de +10. Fue entonces cuando apareció la versión más sólida de las taronjas, que firmaron un último cuarto brillante para completar una remontada imprescindible en una semana marcada por la baja de Raquel Carrera y la acumulación de faltas de las interiores.
La actuación individual más destacada volvió a tener sello alemán: Leo Fiebich, descomunal, firmó su máxima anotación desde que llegó al club (27 puntos) y lideró cada intento de reacción. A su lado, María Araújo fue determinante en el rebote y en la batalla física bajo los aros.
Con esta victoria, Valencia Basket encadena siete triunfos consecutivos y se coloca con un sólido 7-1 en la LF Endesa.
Arranque fulgurante y respuesta firme de las malagueñas
El quinteto inicial taronja —Leticia Romero, Elena Buenavida, Leo Fiebich, María Araújo y Awa Fam— salió con energía. Pese a que Koné abrió el marcador para las visitantes, la respuesta local fue un demoledor 14-3 sustentado en el acierto exterior y en una excelsa Leticia Romero, que marcó el ritmo y lideró la primera ventaja clara del partido.
Sin embargo, Estepona no tardó en mostrar sus credenciales. Koné dominaba la pintura y el ritmo frenético favorecía a las andaluzas, que se fueron acercando hasta situarse a un solo punto al final del primer cuarto.
Desajustes, defensa visitante y mínima ventaja al descanso
El segundo cuarto mantuvo la tónica de igualdad. Garrick puso por primera vez por delante a las visitantes, pero Fiebich respondió de inmediato con un parcial de 5-0 que devolvía la ventaja a las taronjas.
Aun así, Valencia Basket no terminaba de encontrar fluidez. La defensa zonal de Estepona cerraba la pintura y obligaba a las locales a forzar tiros incómodos. Pese a los intentos de Rubén Burgos por ajustar desde la banda, las malagueñas llegaron al descanso con una mínima renta (43-44).
Problemas tras el descanso: faltas y un 0-9 que complicó el encuentro
Nada más volver de vestuarios, Romero anotó para iniciar la segunda mitad, pero Estepona golpeó con fuerza: un 0-9 de parcial y las terceras faltas de Fam y Alexander pusieron a Valencia Basket contra las cuerdas.
El Roig Arena intentó tirar del equipo, pero las visitantes ampliaron su renta desde el tiro libre hasta un preocupante +10. Un triple de Fiebich reactivó a las taronjas y, aunque la remontada no llegó aún, sí lograron cerrar el cuarto reduciendo la desventaja a +7.
Un último cuarto de carácter para cerrar la remontada
El Roig Arena empujó y el equipo respondió. La defensa subió enteros, Estepona empezó a perder claridad y Valencia Basket se lanzó a por el partido con un parcial de 8-2 que dejaba el marcador en un punto.
Fiebich y Fam culminaron la remontada con un +2 que daba alas al equipo. Conner reaccionó con un triple, pero la alemana, imparable, respondió con un 5-0 que cambió definitivamente la dinámica del duelo.
Dongue empató a falta de tres minutos, aunque Ben Abdelkader y una inspirada Fiebich volvieron a golpear para abrir un parcial clave. Con +7 a menos de un minuto, el Roig Arena ya celebraba un triunfo trabajado, sólido y de mucho valor.

Valencia Basket, firme candidato
El conjunto de Rubén Burgos sigue creciendo y resolviendo partidos complicados, incluso en circunstancias adversas. Siete victorias seguidas, un 7-1 que sabe a autoridad y la sensación de que el equipo, cuando compite con esta energía, es un candidato indiscutible a todo.
Miguel Ángel Polo
