Toni Sarrión presenta la nueva añada del Mestizaje Blanco en Mi Cub

Se trata de un vino blanco con más equilibrio y carácter gracias a las lluvias del pasado año

SempreValencia/ @semvalencia

Bajo la cúpula luminosa del Mercado de Colón y con el murmullo cosmopolita de fondo, Mi Cub fue el escenario perfecto para la presentación de la nueva añada de Mestizaje Blanco, el vino más emblemático de Bodegas Mustiguillo. Allí, el enólogo Toni Sarrión, acompañado por Miguel Donat (Voravins), desgranó con pasión las virtudes de esta nueva expresión nacida en los viñedos de Finca Calvestra, en Requena.

El blanco de Mustiguillo, tan reconocido como esperado, llega en esta añada 2024 con un perfil más fresco, equilibrado y elegante. Las generosas precipitaciones del pasado año han sido claves, suavizando el carácter cálido de 2023 y aportando mayor acidez natural, menor grado alcohólico y una redondez que se siente ya en la primera copa.

Durante la presentación, pese a que el vino ya lleva unos meses en el mercado, Sarrión habló de las virtudes de esta nueva añada del Mestizaje, la de 2024, más fresco y con toques ligeramente diferentes a su hermano de la añada anterior. Con todo, en la cata, -más bien la masterclass- la prensa especializada tuvo la oportunidad de descubrir la nueva añada y compararlo con el Mestizaje de 2023, también protagonista en la presentación.

Adaptarse para mejorar

Toni Sarrión, durante la presentación/ Foto: @siskoestelles

Una presentación divertida, amena y muy didáctica en la que Sarrión desveló alguno de los secretos del nuevo vino, habló de la evolución de las Bodegas Mustiguillo y desveló la preocupación de los viticultores de la zona (Plana Utiel. Requena) que cada año tienen que empezar a vendimiar antes debido a las extremas olas de calor que cada año se repiten con más frecuencia… Las olas de calor, y las posibles lluvias torrenciales.

Por eso, los vinos y las añadas evolucionan, como lo hace la viticultura, que cada año se adapta tanto al clima como también a los gustos de un público que cada vez consume más vino blanco que tinto. En ese sentido, Sarrión explicaba: «Muchos piensan que Mestizaje es una fórmula cerrada, pero no es así», explicaba ante la prensa. «Cada año interpretamos la añada, buscamos mejorar, adaptarnos al cambio climático y seguir ofreciendo un vino que sorprenda sin perder su identidad», explicaba.

Esa identidad se moldea a 900 metros de altitud, con viñedos en vaso y espaldera, cultivados en secanos estrictos y suelos calizos. El coupage mantiene su esencia mediterránea –Merseguera, Malvasía, Viognier y Xarel·lo– pero en esta edición se aprecia un descenso progresivo del Viognier y el Xarel·lo en favor del Macabeo, lo que otorga más frescura y verticalidad al conjunto.

En la copa, Mestizaje Blanco 2024 brilla con un amarillo pajizo límpido y destellos de fruta de hueso. Es un vino que huele a verano, a brisa mediterránea, a paisaje cuidado con detalle. Su tacto es voluptuoso y su alma, sociable: está pensado para compartir, para conversar, para disfrutar.

Como resumen, esta nueva añada de Mestizaje no solo confirma su estatus de clásico renovado, sino que subraya la filosofía de Mustiguillo: vinos que evolucionan, que interpretan la tierra y el clima, y que se beben como se viven: con autenticidad.

Brindis por la nueva añada de Mestizaje/ Fotos: Mi Cub