El nuevo jugador blanquinegro transmite ilusión en su presentación oficial, marcada por el recuerdo a los niños de Aldaia afectados por la DANA y la bienvenida de Sergio Canales
SempreValencia/ @semvalencia
on una sonrisa ilusionada y las ideas claras, Dani Raba ha sido presentado este lunes como nuevo jugador del Valencia CF en un acto muy especial. Acompañado por varios niños de Aldaia afectados por la DANA y con la cálida bienvenida del exvalencianista Sergio Canales, el nuevo extremo blanquinegro ha dejado claro desde el primer minuto su compromiso con el escudo de Mestalla:
“Representar al Valencia CF es representar la historia del fútbol, lo que significa este club a nivel nacional e internacional”.
Raba reconoció que su fichaje se fraguó antes del final de la pasada temporada, seducido por el proyecto que le presentaron Miguel Ángel Corona y Carlos Corberán:
“Me transmitieron sus ganas e ilusión desde el primer momento. No tuve que pensarlo. Sabemos lo que es el Valencia CF y estoy orgulloso de formar parte de este club”.
Corberán, vestuario y ambición
Aunque el primer entrenamiento de pretemporada apenas acaba de celebrarse, Raba ya ha podido comprobar el impacto de su nuevo técnico:
“Los compañeros hablan muy bien de él: es metódico, cercano, y el trabajo de la segunda vuelta fue increíble”.
Sobre la plantilla, el cántabro destaca la unión del grupo y su intención de sumar desde el primer día: “No conocía a nadie personalmente, pero hay buen ambiente y eso es clave para competir”.
Raba, un jugador vertical y maduro
En lo futbolístico, el nuevo ‘che’ se define como un jugador ofensivo, con capacidad para romper líneas, dar el último pase y llegar al área: “Tengo cosas para aportar, pero el míster decidirá dónde juego”. Además, llega en un momento de plenitud personal: “Aporto madurez, experiencia y muchas ganas, dentro y fuera del campo”.
Mestalla como fortín
Por último, Raba habló con admiración del coliseo blanquinegro:
“Cuando vienes como rival, Mestalla impresiona. Este año tenemos que convertirlo en un fortín donde los equipos sufran”.
El cántabro ya piensa en ese primer partido en casa. El valencianismo, mientras tanto, empieza a contar los días para verle correr por la banda con el murciélago al pecho.
