La futura casa del Valencia CF abrirá en 2027 como una instalación innovadora, eficiente y respetuosa con el entorno, cumpliendo con los estándares de sostenibilidad de la UEFA
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El Nou Mestalla, que abrirá sus puertas en verano de 2027, se perfila como uno de los estadios más sostenibles de Europa. Concebido bajo los principios de la ‘green architecture’, el recinto ha sido diseñado por el prestigioso estudio Fenwick Iribarren Architects y se ajustará a las directrices del documento ‘UEFA Sustainable Infrastructure Guidelines’. Será, desde su inauguración, un ejemplo de respeto medioambiental, eficiencia energética y desarrollo urbano sostenible.
Ahorro energético y energía limpia
El estadio incorporará sistemas activos y pasivos para el ahorro energético, como el uso generalizado de iluminación LED de alta eficiencia, incluida la iluminación deportiva del terreno de juego. Además, se instalarán paneles fotovoltaicos sobre la cubierta, que generarán una fuente de electricidad limpia, ecológica e ilimitada. Esta instalación, silenciosa y de bajo mantenimiento, reforzará la autosuficiencia energética del edificio.
Otro de los pilares en materia de sostenibilidad será la implementación de sistemas de producción de agua caliente sanitaria mediante aerotermia, que reducirán el uso de combustibles fósiles y las emisiones de CO₂, mejorando notablemente la eficiencia global del edificio.
Fachadas bioclimáticas y ventilación natural
El Nou Mestalla ha sido diseñado teniendo en cuenta el clima de Valencia, así como la orientación, la exposición solar, los vientos predominantes y la topografía de la parcela. La composición de las fachadas, semiabiertas y con voladizos, facilitará el aislamiento térmico y acústico en las zonas climatizadas, al tiempo que permitirá el aprovechamiento de la ventilación natural y la luz solar. Estas medidas permitirán ahorros significativos en calefacción y refrigeración, favoreciendo el confort interior y la eficiencia energética.

Gestión responsable del agua
La sostenibilidad hídrica también será una seña de identidad del nuevo estadio. No se utilizará agua potable para el riego del césped, lo que reducirá notablemente la huella de carbono y el gasto energético. Además, el Nou Mestalla contará con un tanque de tormentas conectado al sistema de drenaje del terreno de juego y la cubierta, lo que permitirá el tratamiento y la reutilización del agua de lluvia.
A ello se sumará una red de sistemas de bajo consumo para el uso diario del edificio, con la que se prevé ahorrar miles de metros cúbicos de agua al año, contribuyendo así a una gestión sostenible de los recursos hídricos.
