La Mar de Portolito llega a la playa de Las Arenas

Ubicado frente a la playa, el restaurante ofrece una cocina mediterránea y de mercado en la que las brasas y los productos de la huerta serán protagonistas

SempreValencia/ @semvalencia

Como si de una receta se tratase, La Mar contiene brisa, mar, huerta y brasas. El nuevo restaurante de Grupo Portolito ha echado el ancla en el Paseo de Neptuno número 36, frente a la Playa de Las Arenas, dispuesto a ofrecer una carta mediterránea, con producto de mercado y de proximidad. Convirtiéndose así en la apuesta más personal y delicada del grupo gastronómico valenciano.

El mar Mediterráneo no es solo vecino directo del local, sino que ha servido de inspiración durante todo el proyecto. A través de un tono cercano, La Mar quiere conectar con las raíces y los recuerdos de los comensales, transportándoles a aquellos días de playa en los que no existían los relojes y la única preocupación era sumergirse en las páginas de un buen libro. En realidad, son las olas las que han traído a Grupo Portolito, una vez más, hasta la orilla del paseo. Por ello, no es casualidad que el nuevo restaurante colinde con otra de sus marcas, Portolito Playa.

Puesta de largo

Este miércoles, en su puesta de largo, SempreValencia tuvo la oportunidad de disfrutar de una buena muestra de su gastronomía rodeados de compañeros periodistas, influencers gastronómicos y gourmets avezados que tuvimos el privilegio de estar en la premier de este coqueto restaurante.

Una cena a la que no le faltó de nada, desde el vermut Ostras Pedrín o el Cerámic de las bodegas Vicente Gandía, a un Rosé espectacular de las bodegas Côtes de Provence, a los platos de gran calidad que fuimos degustando sin perder el hilo y la explicación de cada manjar por parte del gran equipo de profesionales que trabajan en la sala.

Fotos: @siskoestelles

Unas ostras Marenne Oleron, unas clótxinas valencianas con curry verde, hierbas aromáticas y queso feta, o una gilda de pescado azul salvaje para abrir boca… Un auténtico espectáculo gastronómico que tuvo su continuidad con unas sepietas brutas con Mey de hierba Limón, unas croquetas de gambas y cigalas que quitaban el sentido o un steak tartare de rubia gallega…

Y así, tal y como se aprecia en la imagen de la carta, fueron sacando cada uno de los platos que nos presentaron para dar a conocer la gran cocina que hay en La Mar, así como la calidad de los productos.

La cena no podía acabar de otra manera, religión en Valencia, que degustando un buen arroz, en este caso el del Chef, que lleva una carne madurada y que tenía contundencia en su sabor, y claro, aunque fuera por la noche – casi un sacrilegio para los valencianos- nosotros no le hicimos ascos…

De la naturaleza al plato

Fotos: @siskoestelles

En cuanto a su propuesta en esta nueva andadura gastronómica, los ingredientes anteriormente mencionados forman parte de la historia de La Mar y, sobre todo, de la carta del restaurante. Así pues, dotan de sentido a los diferentes platos, al mismo tiempo que se convierten en un estilo de vida. Mientras que la brisa y el mar animan el ambiente y a los comensales, la huerta y las brasas quieren rozar el cielo del paladar. Con más detalle, la minuta de La Mar -que juega con el producto de temporada- se divide en los siguientes puntos: aperitivos, de la huerta, del mar y la lonja, de la tierra, arroces y postres.

¿Y qué hay de los postres? Destacan algunos como el fartón torrija con crema de pistacho y helado de horchata o el cremoso de naranja con bizcocho de almendras, cacau del collaret y merengue italiano, que sorprende por su forma e interior. A modo de novedad, La Mar cuenta con helados exclusivos hechos artesanalmente.

Croquetas de cigalas y gambas/ Fotos: Carlos Tomás

“Buscábamos crear una minuta diferente, detallada y personal. En sintonía al concepto del nuevo local, que está inspirado en el Mediterráneo y nuestra forma de vivir única”, explica Manu Ragull, CEO de Grupo Portolito. Además, la han adaptado para que el público vegetariano tenga opciones a elegir.

Fotos: Carlos Tomás

Entre el mar y el cielo

Los azules del mar, cuando combinan con los del cielo, se convierten en un cuadro. Acercarlos hasta el restaurante era una necesidad. Lo han hecho a través de unos amplios ventanales -si se abren, permiten entrar en la atmósfera de Portolito Playa- y un tragaluz, el cual consigue que la luz natural traspase a la sala, cuya pared cubre un banco de peces muy original. Esta conduce a un reservado y, un poco más allá, a una cocina abierta al pasillo. El broche de oro lo pone el asador, por el que pasarán todas las carnes, pescados, mariscos y verduras.

Fotos: Carlos Tomás

La Mar se une así a los distintos locales que el grupo gastronómico posee en Valencia: Portolito Playa en la Playa de Las Arenas, Portolito Centro en pleno corazón de la ciudad, Portolito Carmen en un barrio tan emblemático como El Carmen y Portolito Diabola en Diabola Market (La Eliana). Todos ellos rinden homenaje al Mediterráneo, su color, su clima y su luz especial.