F. Estellés/ @siskoestelles
Poco o nada hacía presagiar que Rodrigo, contra el Athletic Club, iba a decir adiós a la temporada, y quizás al Valencia. Nadie intuía que el delantero hispano brasileño, después de la flash interview ante el micrófono de Cristina Bea tras finalizar el partido en Mestalla, se iba a perder los cinco partidos que le quedan al Valencia.
Esta mañana, en Paterna, ha saltado la noticia cuando el jugador no se ha entrenado en los terrenos de la Ciudad Deportiva junto a sus compañeros porque ha sido sometido a unas pruebas médicas en las que se ha detectado una lesión que le impedirá acabar la temporada con el Valencia. El club, a primera hora de la tarde, a las 13.37 horas, ha emitido un parte médico en el que describía la lesión.
Parte médico del Valencia CF
El jugador Rodrigo Moreno sufrió durante el partido de ayer una rotura parcial del ligamento colateral externo de su rodilla derecha. Pendiente de evolución en las próximas semanas.
Pese a que no se indica el periodo estimado de recuperación, dadas las características de la lesión el jugador se pierde lo que resta de temporada y Salvador González, ‘Voro’, no podrá contar con su concurso para poder luchar por alcanzar los puestos que le permitan al Valencia disputar competición europea. Otro contratiempo más para el preparador de L’ Alcudia.
Epílogo
Puede que este haya sido el injusto final del jugador hispano brasileño con el Valencia. Puede que el partido frente al Athletic sea el fin a su etapa como jugador blanquinegre, en una temporada en el que Meriton lo puso en venta hasta dos veces; primero el pasado verano, en una operación rocambolesca y esperpéntica, que dejó una huella profunda tanto en el vestuario, el propio jugador, como en el cuerpo técnico, entonces dirigido por Marcelino García Toral, y después en la ventana invernal en la que también estuvo cerca de fichar por el FC Barcelona.
Puede que este triste final para Rodrigo Moreno sea el reflejo de una temporada delirante en el Valencia CF. Un año repleto de sin sentidos desde la propiedad y la presidencia, en el que el Valencia, en una nueva etapa convulsa con el despido de dos entrenadores, un director general, una pandemia y un final esperpéntico, tiene como mayor consecuencia la desafección de una afición cansada y resignada.
