Once pequeñas bodegas unen fuerzas para reivindicar la calidad, la autenticidad y el carácter único de los vinos elaborados en Requena, Capital Española del Vino 2026
Francisco Estellés/ @siskoestelles
Requena continúa reforzando su posición como uno de los grandes referentes vitivinícolas de España. Coincidiendo con su nombramiento como Ciudad Española del Vino 2026, la localidad ha sido el escenario de la presentación de Bodeguetas del Interior Valenciano, un proyecto que nace con el objetivo de dar visibilidad al trabajo de once bodegas familiares que elaboran vinos de alta calidad de forma artesanal y con una marcada identidad territorial.
Las protagonistas de esta iniciativa son Ca La Gata, Bodega Carres, Vinea Clausa, Bodegas del Valle, Dussart-Pedrón, Escuadra, Bodegas Lupanda, Bodegas Pigar, Bodegas Rodeno, Bodegas Túrbula Vinea y Vinos y Sabores Ecológicos, once proyectos unidos por la pasión por el vino y el compromiso con la tierra.
Su puesta de largo tuvo lugar este pasado sábado con un multitudinario tardeo celebrado en el Patio del Mercado de Requena, donde vecinos, visitantes, bodegueros y amantes del vino disfrutaron de una jornada marcada por la gastronomía, la música y el excelente ambiente.
Un viaje a las raíces del vino en Requena

Antes de la presentación oficial, desde SempreValencia tuvimos la oportunidad de vivir una intensa jornada inmersiva para descubrir algunos de los lugares que explican la profunda relación de Requena con el vino.
La primera parada nos llevó hasta el Yacimiento de Las Pilillas, considerado uno de los conjuntos arqueológicos vinculados a la elaboración de vino más antiguos de la Península Ibérica.
Allí se conservan antiguos lagares excavados en la roca donde los íberos prensaban la uva para obtener el mosto, que posteriormente fermentaba en ánforas almacenadas en una bodega fortificada. Un espacio que demuestra cómo la cultura del vino forma parte de la identidad de la comarca desde hace más de 2.500 años.
Durante cerca de dos siglos, entre los siglos VI y V antes de Cristo, este enclave fue un importante centro de producción vitivinícola que contribuyó a expandir el cultivo de la vid por toda la actual Tierra Bobal.
Una cata entre viñedos para descubrir la esencia de Tierra Bobal
La experiencia continuó en la Aldea de Los Cojos, donde tuvo lugar una espectacular Cata Campera Saboreando las Aldeas, rodeados de viñedos y con el paisaje del altiplano requenense como escenario.
La actividad estuvo guiada por Rosa Vázquez, directora técnica de PROAVA, y Rafael Ochando, presidente de la Asociación de Enólogos de la Comunitat Valenciana (AECV), quienes explicaron el valor del proyecto Bodeguetas del Interior Valenciano y las singularidades del territorio donde nacen estos vinos.

Los asistentes pudieron degustar referencias de Bodegas Pigar, Vinea Clausa y el espumoso Musae de Bodegas Lupanda, acompañados de quesos artesanos y productos tradicionales de la comarca, en una experiencia que permitió conectar paisaje, gastronomía y vino.
Requena, una ciudad construida alrededor del vino
La jornada continuó en el casco histórico de Requena, con una parada gastronómica en El Yantar La Cocina de Pilar, situado en una de las plazas más emblemáticas de la ciudad.
Posteriormente llegó el turno de la vertiente cultural con la visita a la Iglesia de Santa María y a las impresionantes Cuevas de la Villa, uno de los principales atractivos turísticos de la localidad.
Este conjunto de 22 cuevas subterráneas, excavadas entre los siglos XII y XIII durante la época musulmana, sirvió durante siglos para almacenar alimentos, mercancías y vino. Descubiertas nuevamente en los años setenta del siglo pasado, hoy constituyen un extraordinario testimonio de la estrecha relación entre Requena y la cultura vitivinícola.

Porque en Requena el vino no es únicamente una actividad económica: es historia, patrimonio e identidad.
Un tardeo para brindar por el futuro del vino artesano
El broche de oro llegó con la celebración del Tardeo Bodeguetas del Interior Valenciano en el Patio del Mercado de Requena.
Durante varias horas, los asistentes pudieron conocer de cerca a los productores, degustar sus vinos y compartir experiencias con quienes trabajan cada día para mantener vivo un modelo de elaboración basado en la calidad, la sostenibilidad y el respeto por la tradición.
La respuesta del público confirmó el interés creciente por descubrir proyectos auténticos y cercanos, alejados de las grandes producciones y profundamente vinculados al territorio.
Con iniciativas como esta, Requena demuestra por qué ha sido reconocida como Capital Española del Vino 2026 y refuerza su liderazgo como uno de los destinos enoturísticos más atractivos de España, donde historia, paisaje, cultura y vino se unen para ofrecer experiencias únicas.

