Toni y Olga Sarrión muestran la evolución de Mustiguillo en una cata maridada con los quesos artesanos de José Manuel Manglano, en un encuentro al que volvió a asistir SempreValencia.
SempreValencia/ @semvalencia
Mi Cub volvió a convertirse en punto de encuentro para los amantes del vino con la presentación de las nuevas añadas de Mestizaje Blanco 2025 y Pelaroques Bobal 2024, dos referencias emblemáticas de la bodega Mustiguillo que reflejan la evolución constante de uno de los proyectos vitivinícolas más prestigiosos de la Comunitat Valenciana.
La cita se ha consolidado ya como uno de los eventos enogastronómicos más esperados del inicio del verano valenciano y, un año más, SempreValencia estuvo presente para disfrutar de los vinos de Mustiguillo y del excepcional maridaje elaborado por José Manuel Manglano, que volvió a sorprender con una cuidada selección de quesos artesanos.

Dos generaciones, una misma filosofía
Toni Sarrión y su hija Olga Sarrión compartieron protagonismo durante una presentación que evidenció la perfecta convivencia entre experiencia y renovación dentro de la bodega.
«Compartimos el mismo proyecto, pero tenemos miradas diferentes», reconocieron ambos durante una cata en la que quedó patente cómo esa combinación de generaciones está enriqueciendo la evolución de Mustiguillo.
Los dos vinos presentados pasarán a formar parte de la carta de Mi Cub y podrán degustarse por copas junto a otras grandes referencias de la Comunitat Valenciana.
La personalidad de cada añada
Durante la presentación, Olga Sarrión explicó cómo las condiciones climáticas marcan la identidad de cada vendimia.
«La añada 2024 fue más fresca gracias a las precipitaciones, con mayor equilibrio, mejor acidez y menor graduación alcohólica. En cambio, la de 2025 ha sido una añada amable y equilibrada, con un invierno favorable, una primavera suave y lluvias que ayudaron a completar una maduración excelente», explicó.

Una filosofía que define el trabajo de Mustiguillo, donde cada cosecha se interpreta de forma única y donde el vino es el reflejo de las condiciones naturales de cada año.
Mestizaje Blanco 2025, frescura mediterránea

El primero de los protagonistas fue Mestizaje Blanco 2025, elaborado en la Finca Calvestra, a 900 metros de altitud en Requena.
Para Toni Sarrión, este vino representa «una manera de entender el viñedo desde el respeto y la paciencia». El resultado es un vino fresco, aromático y equilibrado, con una marcada acidez que aporta viveza y un carácter mediterráneo muy definido.
Mestizaje mantiene su esencia a partir de variedades como Merseguera, Malvasía, Viognier y Xarel·lo, aunque el cupaje evoluciona cada año para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas.
«Todo el mundo piensa que existe una fórmula, pero no es así. Cada añada la interpretamos de nuevo buscando siempre mejorar y conseguir vinos cada vez más frescos», explicó Sarrión.
Por su parte, Olga destacó su perfil más mineral y vertical, capaz de expresar con claridad el paisaje mediterráneo del que procede.
Pelaroques Bobal 2024, la visión más joven de Mustiguillo
La gran novedad fue la llegada de Pelaroques Bobal 2024 a Mi Cub. Este vino representa una interpretación más contemporánea de la variedad reina de Utiel-Requena. Fresco, ágil y desenfadado, mantiene toda la personalidad de la bobal pero desde una óptica más moderna.
Una propuesta que conecta especialmente con la visión de Olga Sarrión y que demuestra la capacidad de Mustiguillo para seguir reinventándose sin perder su identidad.
El maridaje perfecto de José Manuel Manglano
La experiencia se completó con una selección de quesos artesanos diseñada por José Manuel Manglano, uno de los grandes especialistas gastronómicos de la Comunitat Valenciana.
Los asistentes pudieron degustar referencias procedentes de Suecia, Italia, Galicia, Estados Unidos y distintos puntos de España, todas ellas elaboradas por pequeños productores que cuidan cada detalle del proceso artesanal.

Quesos de cortezas lavadas, leches crudas, maduraciones especiales y elaboraciones premiadas internacionalmente acompañaron a la perfección los vinos de Mustiguillo, creando un recorrido gastronómico de enorme nivel.
Una cita imprescindible del verano valenciano
Con el paso de los años, la presentación de las nuevas añadas de Mustiguillo en Mi Cub se ha convertido en una auténtica tradición para el sector gastronómico y vinícola valenciano.
Un encuentro que permite descubrir la evolución de los vinos de la bodega de Toni y Olga Sarrión, comprender el impacto de cada vendimia y disfrutar de algunos de los mejores productos gastronómicos del territorio.
Una vez más, la combinación de grandes vinos, gastronomía de calidad y conversación en torno al paisaje y la tierra volvió a convertir esta cita en una de las más especiales del calendario enológico valenciano.

