Maravella, la nueva alquería gastronómica que conecta la huerta con la mesa en Pinedo

SempreValencia/ @semvalencia

En la antesala de las Fallas, cuando València empieza a latir entre pólvora y arroces humeantes, Maravella ha abierto sus puertas en Pinedo con una declaración de intenciones clara: volver al origen.

El nuevo restaurante reunió a amigos y profesionales del sector gastronómico en una jornada inaugural pensada para entender el proyecto desde dentro. No fue solo una presentación, sino una invitación a recorrer, paso a paso, el camino que va de la huerta al plato.

Un paseo sensorial desde el jardín

La experiencia arrancó en el exterior, junto a la barraca de techos de caña que preside el jardín y funciona como corazón social del espacio. Desde allí, los invitados pasearon por la huerta que nutre buena parte de la cocina del restaurante, acompañados por música en directo que fue creciendo con la caída de la tarde.

Maravella se define como una alquería contemporánea camino de la Parque Natural de la Albufera. El proyecto arquitectónico, firmado por el estudio Janfri & Ranchal, apuesta por materiales naturales, agua, vegetación y luz para dialogar con el entorno de Pinedo y mantener una conexión constante con el territorio.

Uno de los elementos más comentados del recorrido fueron las paredes interiores, realizadas con arroz real mediante una técnica de pintura mural desarrollada por el artista Juan Carlos Forner. Aquí, el grano valenciano trasciende la cocina para convertirse también en materia artística.

Arte textil con alma de arrozal

La artesanía tiene un papel protagonista en el espacio gracias al telar creado por el estudio Arquicostura, liderado por la artista Raquel Rodrigo. La pieza, inspirada en los arrozales de la Albufera, sirvió de telón de fondo para Notas de Sabor, la programación musical que acompañó la jornada con piano y voz en directo. El resultado es un espacio donde arquitectura, arte y paisaje hablan el mismo idioma.

Arroces con memoria y técnica

La propuesta gastronómica, diseñada por el chef Juan Torres, gira en torno al producto de proximidad y la cocina a fuego lento. El arroz, cómo no, es el gran protagonista en la carta, en la ubicación, sin duda l’Albufera y las playas de Pinedo y El Saler, ponen el escenario.

La carta recorre clásicos imprescindibles como la paella valenciana o el arròs del senyoret de lonja, junto a elaboraciones más identitarias como:

  • Arroz de rotxos y pescado de roca
  • Arroz de bogavante
  • Arròs sec de all i pebre d’anguila
  • Arroz de sepia, blanquet y figatell

Recetas que hablan de territorio, técnica y memoria colectiva.

La huerta propia también se deja sentir en propuestas como el arroz de vegetales de la huerta Maravella y en entrantes de marcada personalidad: puerro a la brasa con romescu de anacardos trufados o alcachofa a la brasa con crema de sobrasada de buey ahumada y papada Joselito.

La brasa completa la oferta con pescados de lonja, rodaballo o lubina con salsa de cava valenciano, y carnes como presa ibérica, jarrete lacado o chuletón madurado.

Imagen del comedor principal de Maravella

Coctelería que nace de la tierra

La experiencia líquida corre a cargo de Fillipe Suárez, que firma una coctelería de autor basada en cítricos, raíces, hojas y hierbas aromáticas del entorno mediterráneo.

Una propuesta coherente con la filosofía del proyecto: todo empieza en la tierra.

Un regalo con raíz valenciana

Como gesto simbólico de inauguración, Maravella obsequió a los asistentes con semillas de garrofó, emblema de la tradición arrocera valenciana.

Para el desarrollo de la huerta del restaurante se ha contado con el equipo de Saifresc, que trabaja junto a la Universitat de València en la creación de bancos de semillas destinados a preservar variedades autóctonas.

Un detalle que resume bien la filosofía del proyecto: sembrar hoy para preservar mañana.

Cómo reservar en Maravella

📍 Dirección: Carrera del Riu, 399 · Pinedo · València
📞 Teléfono: +34 666 176 813
🕒 Horario: Miércoles a domingo · 12:00h a 20:00h

El restaurante ya permite reservas tanto en interior como en exterior, con mesas sociales para compartir o espacios más íntimos.

Maravella irrumpe así en los poblados del sur, l’Albufera y la devesa de València como algo más que un restaurante: un lugar para detener el tiempo, reconectar con la huerta y recordar que el verdadero lujo —también en la mesa— sigue estando en el origen.