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Bacai ha conseguido que el viernes tenga sabor propio. Tanto en su restaurante de Malilla como en Jardines de Bacai, en Mas Camarena, el cocido de los viernes se ha consolidado como una cita fija para quienes buscan comer con calma, producto bien tratado y una experiencia gastronómica que va más allá del menú diario.
Lo que comenzó como una propuesta puntual se ha convertido en un auténtico ritual semanal, con una acogida creciente y una clientela fiel que ya identifica el final de la semana con un plato de cuchara servido sin prisas.
Un menú pensado para sentarse y disfrutar
Lejos del concepto tradicional de menú del día, Bacai plantea el cocido de los viernes como una experiencia completa, pensada para compartir, conversar y disfrutar del tiempo en la mesa. Se sirve exclusivamente ese día y es, semana tras semana, una de las propuestas más demandadas de ambos locales.
El menú gira en torno a un cocido tradicional, elaborado con producto de calidad, cocciones largas y una ejecución honesta, fiel a la filosofía de la casa. Un plato que conecta con la cocina de siempre y que responde a una necesidad cada vez más presente entre los comensales: comer bien, con sentido y sin prisas.
“El viernes pide cuchara (y calma)”

El éxito del cocido no es casual. Así lo explica Carlos Rivero, cofundador de Bacai:
“El viernes es el día en el que el cliente baja el ritmo. Ya no corre como entre semana y empieza a permitirse comer con más tiempo y más placer. El cocido es un plato que invita a sentarse, compartir y disfrutar sin prisa, justo lo que representa Bacai”.
Rivero destaca que la propuesta ha generado algo más que una buena respuesta puntual:
“No es un ‘menú del día’, es el viernes de cocido. Eso crea hábito, expectativa y repetición semanal”.
Dos espacios, una misma filosofía
Con esta iniciativa, Bacai refuerza su posicionamiento como un restaurante donde el tiempo en mesa forma parte de la experiencia gastronómica. Un proyecto que combina cocina cuidada, espacios acogedores y una clara vocación de cercanía.
A su local en Malilla, uno de los barrios con mayor crecimiento de Valencia, se suma Jardines de Bacai en Mas Camarena, un espacio rodeado de vegetación que traslada la misma filosofía a un entorno más natural y pausado.
Dos ubicaciones distintas, un mismo concepto: convertir momentos cotidianos, como el viernes, en pequeñas tradiciones gastronómicas que invitan a disfrutar sin mirar el reloj.
