El Valencia recupera la autoestima ante el Athletic Club (2-0)

La expulsión de Dani Vivan en el segundo tiempo fue decisiva para cambiar el rumbo de un partido muy igualado e incierto

Francisco Estellés / @siskoestelles

La noche en Mestalla era un examen de orgullo. El Valencia, herido tras la debacle en el Johan Cruyf recibía al Athletic Club con la necesidad imperiosa de reencontrarse con la victoria. Y lo consiguió: desde el sufrimiento inicial hasta el estallido final, pasando por la chispa que encendió el destino con la expulsión de Dani Vivian. Santamaría y Hugo Duro firmaron los goles que transformaron la herida en esperanza.

El arranque fue un asedio de los leones. El Athletic, fiero, empujaba y empujaba, obligando a Agirrezabala a multiplicarse para sostener al equipo. Los blanquinegros apenas podían sacudirse la presión, nerviosos, atrapados en su propio campo. Mestalla murmuraba, impaciente. El aire pesaba más que el balón.

Pero poco a poco, tímidamente, el Valencia empezó a levantar la cabeza. Aun sin filo en ataque, mostró síntomas de vida. Una amarilla a Navarro por un pisotón a Diakhaby detuvo el ritmo y dejó al público con la respiración contenida. Cada error, cada pérdida, era respondida con pitos. El descanso llegó como un suspiro de alivio, con el marcador intacto y la grada exigiendo más.

El giro del destino

El segundo tiempo trajo otro guion. El Valencia salió con otra energía, con más fe, con más verticalidad. Mestalla lo percibió y volvió a latir. En el minuto 60, el partido cambió para siempre: Dani Vivian derribó a Raba al borde del área. El árbitro revisó el VAR, y la roja apareció como una bendición, puesto que era el último defensor. Roja sin discusión La grada rugió. El viento, por fin, soplaba a favor.

Corberán movió piezas y dio entrada a Ramazani, que con su velocidad incendió el césped. Y en el minuto 72, llegó la recompensa: Baptiste Santamaría, protagonista de la noche, se alzó en el primer palo y cabeceó el balón a la red a la salida de un córner que había forzado Ramazani. El 1-0 desató una afición de Mestalla que, hasta entonces, contenía la rabia.

Con un hombre más, el Valencia fue un vendaval. Cada contra era un latigazo, cada llegada un rugido. Unai Simón sostuvo al Athletic con paradas de mérito, pero ya nada podía frenar lo inevitable. En el minuto 93, Baptiste Santamaría volvió a aparecer para inventar una asistencia deliciosa que Hugo Duro transformó en el 2-0. El estadio se convirtió en un coro, en un grito de liberación.

El pitido final trajo algo más que tres puntos: trajo alivio, trajo reconciliación y devolvió la fe a un equipo que necesitaba mirarse al espejo y reconocerse. El Valencia renació en Mestalla, y lo hizo a lo grande: con el empuje de su afición, con el coraje de su escudo y con el fútbol de una noche que cicatriza heridas.

Baptiste Santamaría fue uno de los mejores jugadores del partido/ Fotos: VCF

FICHA TÉCNICA

2. VALENCIA CF: Agirrezabala, Foulquier, Tárrega, Diakhaby, Gayà © (J. Vázquez, 70’), Santamaría, Javi Guerra, L. Rioja (Hugo Duro, 70’), Diego López (Lucas Beltrán, 70’), Raba (Ramazani, 64’) y Danjuma (Almeida, 80’).

0. ATHLETIC CLUB: Unai Simón, Vivian, Paredes, Berenguer (Laporte, 64’), O. Sancet (Sannadi, 68’), Williams ©, Areso, R. De Galarreta (Vesga, 68’), Yuri, Jaureguizar (Rego, 80’) y Navarro (U. Gómez, 68’).

GOLES: Santamaría, 73’ (1-0); Hugo Duro, 93’ (2-0).

ÁRBITRO: Miguel Ángel Ortiz (C. Madrileño). Amonestó a Vivian y a Tárrega.

VAR: Valentín Pizarro (C. Madrileño).