Casa Quiquet y el alma eterna de la gastronomía valenciana

Con más de 140 años de historia, por sus salones han pasado desde reyes, empresarios, políticos, o futbolistas del Valencia CF y del Levante UD

Francisco Estellés/ @siskoestelles

Hay restaurantes que sirven comida y otros que conservan la memoria de un pueblo. Casa Quiquet pertenece a esa segunda categoría. Entrar en sus salones, recorrer sus cocinas y sentarse frente a una de sus paellas es viajar por más de 140 años de historia de la gastronomía valenciana.

Ubicado en Beniparrell, este histórico restaurante se ha convertido en uno de los grandes templos culinarios de l’Horta Sud, un lugar donde tradición, producto y hospitalidad siguen siendo la esencia de cada servicio.

Durante una visita junto a Paco Tadeo Pons y Vicente Tadeo, actuales representantes de la cuarta y quinta generación familiar, descubrimos no solo la historia de Casa Quiquet, sino también el alma que mantiene vivo este emblemático negocio familiar.

El secreto está en la cocina… y en el fuego

Paella valenciana/ Fotos: @siskoestelles

Pocas imágenes representan mejor la cocina valenciana que el enorme paellero central de Casa Quiquet. Allí trabaja desde hace casi tres décadas Rosi Mascuñana, jefa de cocina y auténtica maestra paellera de la casa, que vino a cubrir una baja y desde que cogió las riendas no ha parado de trabajar para convertise en una de las señas de identidad de los arroces de la casa.

Mientras prepara varias paellas al mismo tiempo, explica con naturalidad uno de los secretos de la casa: cocinar con madera de haya de Navarra, capaz de ofrecer un fuego estable y rápido que aporta carácter a cada arroz.

Pero más allá de la técnica, lo que realmente distingue a Casa Quiquet es el respeto absoluto por la cocina valenciana tradicional. Producto de proximidad, recetas reconocibles y una ejecución impecable sin artificios innecesarios.

Una historia que comenzó en 1885

La historia de Casa Quiquet arranca en 1885, cuando Francisco Martí y Valentina Alcoy, bisabuelos de los actuales propietarios, fundaron una pequeña casa de comidas que con el paso del tiempo acabaría convirtiéndose en una referencia imprescindible de la hostelería valenciana.

En sus primeros años, el establecimiento daba servicio a carreteros y viajeros que transitaban por la antigua carretera Real de Madrid. Décadas después, con la llegada de los primeros camiones de transporte y posteriormente de las familias valencianas que acudían los domingos a disfrutar de la gastronomía de l’Horta, Casa Quiquet fue creciendo junto al desarrollo económico y social de la comarca.

Uno de los nombres fundamentales en la consolidación del restaurante fue el de Valentina Pons Martí, nieta de los fundadores y madre de los actuales propietarios, considerada el gran motor de transformación del negocio familiar. Bajo su liderazgo, Casa Quiquet logró superar momentos especialmente difíciles, como las obras de la autovía de Silla o el corte de la antigua carretera, etapas en las que el restaurante sobrevivió gracias al esfuerzo familiar y a la fidelidad de sus clientes.

A finales de los años 60 comenzó la gran expansión del restaurante. La llegada de importantes empresas a la zona impulsó la creación de nuevos comedores y servicios adaptados a reuniones empresariales y celebraciones. En los años 70 se inauguró un hostal de tres estrellas y durante la década de los 80 nació el emblemático Comedor Centenario, decorado con esencia puramente valenciana y convertido en uno de los espacios más representativos de la casa.

Comedor Centenario guarda la esencia de los más de 140 años de historia/ Foto: F. Estellés @siskoestelles

Posteriormente llegarían grandes salones para bodas y eventos multitudinarios, consolidando a Casa Quiquet como uno de los referentes de celebraciones en la provincia de Valencia.

La historia del restaurante está profundamente ligada también a la vida social valenciana. Empresarios, deportistas, artistas y autoridades han pasado por sus mesas durante décadas. Entre sus visitantes más ilustres figuran los reyes Balduino y Fabiola de Bélgica, además de generaciones de futbolistas del Valencia CF, del Levante UD y destacados equipos ciclistas.

En 1985, coincidiendo con el centenario del negocio, la Cámara de Comercio de Valencia reconoció oficialmente la trayectoria de Casa Quiquet con una medalla y un diploma por sus cien años al servicio de la economía valenciana.

Hoy, más de 140 años después, la cuarta y quinta generación familiar siguen manteniendo vivo el legado de una casa que ha sabido evolucionar sin perder nunca su esencia.

Reyes, futbolistas y miles de historias

A lo largo de su historia, Casa Quiquet ha recibido a personalidades de todos los ámbitos. Por sus mesas han pasado desde los reyes Balduino y Fabiola de Bélgica hasta generaciones de futbolistas y ciclistas de élite.

Entre las anécdotas más recordadas destaca la celebración del décimo aniversario de su salón de bodas, cuando más de 400 parejas regresaron al restaurante para revivir el lugar donde celebraron uno de los días más importantes de sus vidas.

Una experiencia gastronómica con sabor valenciano

La experiencia en Casa Quiquet comienza mucho antes del arroz. Esgarraets, croquetas caseras, revuelto de morcilla con manzana y foie o gambas con calamar preparan el terreno para el gran protagonista: las paellas.

Durante nuestra visita pudimos disfrutar tanto de una clásica valenciana, otra de pato confitado y setas, así como como de un meloso de marisco que confirmó por qué este restaurante sigue siendo referencia obligada para quienes buscan cocina auténtica. Porque Casa Quiquet no es solo un restaurante. Es parte de la historia viva de la gastronomía valenciana.

Foto antes de empezar a disfutar de los arroces de Casa Quiquet/ Fotos: SV