La Asociación de Futbolistas del Valencia CF y las leyendas del Hércules CF se unieron en un partido benéfico a favor de la Asociación Pequeño Fresno
SempreValencia/ @semvalencia
El fútbol volvió a demostrar su lado más humano en Sant Joan d’Alacant, donde la Asociación de Futbolistas del Valencia CF y un equipo de leyendas del Hércules CF disputaron un partido benéfico con un objetivo claro: ayudar a la pequeña Lía y dar visibilidad al Complejo de Esclerosis Tuberosa, una enfermedad rara que requiere atención médica constante.
El evento solidario, impulsado en colaboración con la Asociación Pequeño Fresno, reunió a numerosos aficionados en una jornada marcada por la emoción, el compromiso social y el compañerismo entre dos históricos del fútbol valenciano.
Una causa que necesita apoyo
Lía, de tan solo dos años, padece tumores cerebrales que le provocan epilepsia refractaria, una patología que exige terapias continuas, pruebas médicas especializadas y posibles intervenciones quirúrgicas. Un tratamiento largo y costoso que su familia no puede asumir en su totalidad.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de la Fila 0, mediante el número de cuenta:
ES14 2100 8681 5002 0012 4226
Apoyo también para Lubo Penev
El combinado de leyendas valencianistas saltó al terreno de juego luciendo la camiseta de apoyo a Lubo Penev, la misma que vistieron los jugadores del primer equipo del Valencia CF en el Camp de Mestalla. Estas camisetas serán rifadas entre todas las personas que colaboren con la causa solidaria.
“Estamos cerca de alcanzar el 50% de lo que necesita Lubo”, señaló Fernando Giner, uno de los protagonistas del encuentro, que formó de inicio junto a excompañeros con los que compartió vestuario como José Manuel Sempere o Javier Subirats.
El resultado, lo de menos
Aunque el marcador fue lo menos importante, el equipo de leyendas del Valencia CF se impuso por tres goles a cuatro, con tantos de Castro, Míchel Herrero, Ricardo Arias Jr. y Manolo, en un partido cargado de simbolismo, recuerdos y solidaridad.
Una jornada en la que el fútbol volvió a ser herramienta de unión, visibilidad y esperanza, demostrando que, más allá de los resultados, el verdadero triunfo está fuera del campo.

