Las fanzones son espacios al aire libre donde las personas aficionadas pueden reunirse para disfrutar de eventos deportivos o de entretenimiento, como partidos o conciertos
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El Pleno del Ayuntamiento de València ha aprobado este martes de forma definitiva la modificación de la Ordenanza Municipal de Protección Contra la Contaminación Acústica, que permitirá regular el funcionamiento de las fanzones —espacios habilitados junto a estadios y recintos musicales donde se concentran los aficionados—. La modificación, que afecta al artículo 44 de la normativa, contempla la posibilidad de eximir temporalmente los límites máximos de ruido en eventos oficiales, culturales, festivos o musicales.
La nueva redacción ha sido validada tras el periodo de alegaciones, con el apoyo del equipo de gobierno (PP y Vox) y la abstención de la oposición.
Estas zonas al aire libre, populares en celebraciones deportivas o conciertos, se consolidan así como espacios regulados, donde la autoridad competente podrá autorizar niveles acústicos superiores de forma puntual.
Un plan sonoro con medidas pendientes

Durante la misma sesión, el Ayuntamiento ha aprobado el Plan de Acción contra la Contaminación Acústica, herramienta clave del Mapa Estratégico del Ruido. Según el concejal de Mejora Climática y Acústica, Carlos Mundina, el documento contempla medidas como la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, la electrificación del transporte colectivo (con 59 millones de euros de presupuesto), la sensorización del Mercado de Russafa (5 millones), el reasfaltado de grandes vías con pavimento fonoabsorbente o la creación de zonas de carga y descarga más silenciosas (2 millones).
Mundina ha defendido que desde la aprobación de la primera fase del Mapa del Ruido, “la afección por tráfico rodado ha disminuido un 32%” y que “más del 50% de la población ya está expuesta a ruidos por debajo de los 55 decibelios”.
Malestar vecinal y escepticismo político
Antes del debate, ha tomado la palabra en el Hemiciclo María Santolaria, vicepresidenta de la Asociación Tres Forques-Vara de Quart, quien ha denunciado la situación de su barrio, rodeado por tráfico denso, un polígono industrial “anacrónico” y una rotonda de 25 carriles sin apenas zonas verdes. La representante vecinal ha instado a “pasar a la acción” con medidas concretas como radares de velocidad, pavimento fonoabsorbente y rediseño urbano.
Desde la oposición, la concejala socialista Elisa Valía ha calificado el plan como “un documento sin sentido, sin cronograma ni acciones concretas”, mientras que el edil de Compromís, Giuseppe Grezzi ha criticado que “reconoce el problema del tráfico, pero no ofrece estrategias reales”.
Pese a las críticas, el equipo de gobierno ha sacado adelante el documento con mayoría suficiente, mientras que PSOE y Compromís se han abstenido.
