Opinión | B. F.
Javi Gracia solicita refuerzos de un equipo al que no se le puede pedir, después de las enormes salidas del verano, que pelee por Europa, salvo que de repente gente inesperada empiece a dar pasos hacia delante dentro del vestuario.
El Valencia comenzaba la temporada 2020-2021 de LaLiga Santander con las declaraciones de su nuevo técnico quejándose por no haber recibido los refuerzos prometidos. Una situación que hacía presagiar un curso tormentoso y duro en la capital del Turia.
Así, aunque los ches empezaron con una victoria en el derbi ante el Levante por 4-2, con la que se situaban líderes en la tabla de LaLiga, volvían a caer frente al Celta de Vigo en la jornada siguiente. Cierto es que solo son las primeras jornadas, y que unos resultados así, con el que colocarse entre los cinto primeros puestos en la clasificación, no era algo que pudiera imaginarse en el seno del club bajo ningún concepto.
Por eso, a partir de ahí se genera la duda de qué es lo que se le puede pedir a este Valencia de Javi Gracia y hasta dónde puede dar de sí un equipo que, por suerte, tendrá que afrontar este curso solo dos competiciones y no se debilitará física y mentalmente con Europa, para conseguir que su apuesta liga mejore con el paso del tiempo.

Por un lado está el hecho de que una plantilla de la que han salido gente importantísima como Dani Parejo, Francis Coquelin, Ferrán Torres, Ezequiel Garay o Rodrigo Moreno necesita recomponerse con tiempo. Además, ha llegado un nuevo entrenador y eso complica que los automatismos que todo equipo debe tener para rendir al máximo nivel aún no estén asentados en la cabeza de todos sus futbolistas, lo que complicará el devenir de la entidad en sus primeros meses de competición.
Gente de futuro para el club
Pero, por el otro, está la esperanza de la oportunidad, la creencia en hombres jóvenes como Maxi Gómez, Manu Vallejo o la nueva perla del Valencia Mestalla Yunus Musah, fichado hace poco más de un año procedente del Arsenal. Esta gente ilusiona y puede ser más importante para el presente y futuro del club de lo que muchos se piensan, ahora bien, necesitan adaptación y confianza para seguir creciendo.
Por todo esto, de primeras parece que al Valencia se le debe de pedir competir como una de las entidades más poderosas del país, estar al menos en octavos o cuartos de final en la Copa del Rey y en LaLiga como mínimo acabar entre los 10 primeros clasificados. Aunque, en el caso de seguir esa dinámica positiva con la que empezó el curso, las posiciones europeas son una opción atractiva y que ayudaría a impulsar este nuevo proyecto que recién ha empezado en el conjunto che.
Mientras tanto, Javi Gracia tendrá que inventarse soluciones a los problemas que le vayan surgiendo a raíz del fútbol que él quiere practicar, además de estrategias con los jugadores que el club le ha proporcionado, que son seguramente los que tendrá durante al menos esta primera temporada al cargo del equipo valencianista.
