Sala Russafa estrena ‘Estem perdudes’, una comedia tan ácida como necesaria sobre la vida, el paso del tiempo y la sororidad

El teatro valenciano abre el ciclo ‘Vincle’ con una historia tan hilarante como reconocible que pone el foco en la invisibilidad femenina y las segundas oportunidades

SempreValencia/ @semvalencia

Hay historias que nacen del dolor, otras de la memoria… y algunas, como Estem perdudes, surgen directamente de la vida misma. La Sala Russafa levanta el telón esta semana para acoger una de esas propuestas que combinan risa, verdad y reflexión, inaugurando el mini ciclo ‘Vincle’ dentro del XV Cicle de Companyies Valencianes.

Del 16 al 19 de abril, la compañía La Figuera Infinita presenta una comedia sin filtros que aborda la desorientación vital desde una perspectiva femenina, generacional y profundamente contemporánea.

Dos hermanas, unas cenizas… y un viaje que lo cambia todo

La premisa podría parecer dramática: dos hermanas viajan para cumplir la última voluntad de su madre. Pero lo que comienza como un viaje emocional hacia el monte Kenia se convierte en una auténtica odisea cuando un fallo aéreo las deja varadas en Japón.

‘Estem perdudes’ : Fotos: (La Figuera Infinita)

Ahí arranca el verdadero viaje: el interior.

Interpretadas por Iolanda Muñoz y Marta Chiner, las protagonistas transitan entre el humor absurdo, la ironía y la vulnerabilidad en una puesta en escena que rompe la cuarta pared y conecta directamente con el espectador.

Porque Estem perdudes no habla solo de perder un vuelo… habla de perder el rumbo en la vida.

Humor, crítica y verdad: el retrato de una generación

Bajo la dirección de Mª José Peris, la obra navega entre lo cómico y lo incómodo con una naturalidad que desarma. Gags físicos, situaciones surrealistas y diálogos afilados sirven para abordar temas como:

  • La precariedad en el mundo artístico
  • La invisibilidad de la mujer con la edad
  • La pérdida de oportunidades laborales
  • La necesidad de reinventarse

“Más que perdidas en el mapa, están perdidas en la vida”, podría ser la frase que resume el espíritu de la obra.

Y es que, como reconocen sus creadoras, el texto está profundamente inspirado en experiencias reales: conversaciones, frustraciones y vivencias que muchas mujeres comparten, dentro y fuera de los escenarios.

La sororidad como brújula

Si algo sostiene a las protagonistas en su caos vital es precisamente el vínculo entre ellas. La sororidad —ese concepto tantas veces mencionado pero no siempre explorado— se convierte aquí en motor narrativo y emocional.

En medio del desconcierto, las dos hermanas encuentran en su relación una forma de resistir, avanzar… y, quizá, volver a ilusionarse.

‘Vincle’: teatro sobre los lazos que nos definen

Estem perdudes abre el mini ciclo ‘Vincle’, una propuesta de Sala Russafa que gira en torno a los vínculos familiares y las últimas voluntades, compartiendo cartel con la tragicomedia Cuatro días, cuatro noches.

El ciclo apuesta por historias que, desde diferentes tonos, abordan un mismo punto de partida: qué ocurre cuando debemos despedirnos… y seguir adelante. Para ello, el teatro ofrece una promoción especial que permite disfrutar de ambas obras por 25€, reforzando su compromiso con la accesibilidad cultural.

Una mirada valenciana, actual y necesaria

La propuesta de La Figuera Infinita no solo destaca por su frescura, sino por su capacidad de conectar con un público amplio, especialmente femenino, que rara vez encuentra reflejo en la cartelera.

El montaje se completa con la ambientación sonora de Carles Chiner, y el vestuario con guiños humorísticos de Gloria Román

Todo al servicio de una historia que reivindica algo tan simple —y tan complejo— como el derecho a reinventarse.

Fechas y funciones

  • 📍 Lugar: Sala Russafa
  • 📅 Del 16 al 19 de abril
  • 🕗 Jueves, viernes y sábado: 20:00 h
  • 🕖 Domingo: 19:00 h

Una comedia para reír… y reconocerse

En tiempos donde la velocidad lo devora todo, Estem perdudes propone detenerse, mirar hacia dentro y aceptar que, a veces, perderse es el primer paso para encontrarse. Y hacerlo, además, con una sonrisa.