Arranca la temporada de la Clóchina de Valencia

Este martes se ha presentado la nueva temporada de este manjar que adelanta su temporada pero aumenta su tamaño

F. Estellés/ @siskoestelles

Cada primavera, las aguas del Mediterráneo nos regalan uno de los manjares más preciados de la gastronomía valenciana: la clóchina de Valencia. Conocida por su sabor intenso y su textura suave, esta joya marina no solo es un referente culinario, sino también un ejemplo de sostenibilidad y respeto por el entorno natural.

Este año, la campaña se ha adelantado un mes debido a las temperaturas del mar, marcando el inicio de una temporada prometedora en la que se espera una producción de mil toneladas de este apreciado bivalvo. Parece que aquello de que las clóchinas se consumen los meses sin ‘erre’, -de mayo a finales de agosto-, ya es historia, puesto que con el aumento de las temperaturas en abril ya se pueden recoger y la temporada se alargará hasta finales de septiembre.

La Agrupación de Clochineros del Puerto de Valencia ha presentado oficialmente la campaña con un evento que ha recuperado su formato tradicional: junto a las propias bateas, en la bocana de Marina Port Valencia. Así, desde una embarcación de la flota Boramar, los asistentes han podido contemplar de cerca el cultivo de la clóchina y degustar las primeras de la temporada.

Una campaña con una calidad excepcional

Peiro en el momento de su alocución/ fotos: @siskoestelles

José Luis Peiró, presidente de la Agrupación de Clochineros, ha destacado que este año la clóchina alcanza una calidad superior, en gran parte gracias a los nutrientes que la DANA ha arrastrado al mar. Además, el aumento de temperatura ha favorecido un crecimiento mayor, con ejemplares que han aumentado su tamaño en un 20% respecto a campañas anteriores.

«La clóchina de este año es excelente, tanto en tamaño como en sabor», ha subrayado Peiró, quien también ha agradecido el apoyo constante de la Autoridad Portuaria de Valencia (Valenciaport) al sector.

El cava de Requena de Pago de Tharsis marida de manera perfecta con las sabrosas clóchinas de Valencia/ Foos de @siskoestelles

La mañana ha concluido con una degustación de Clóchina de Valencia que ha puesto de manifiesto las excelentes cualidades organolépticas de este producto autóctono del litoral valenciano. Los espumosos de la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena han protagonizado el perfecto maridaje para esta “bollideta”, que se ha acompañado de otros deliciosos bocados ofrecidos por el Gremio de Maestros Confiteros de Valencia.

Han asistido al evento, entre otros, el reconocido chef Alejandro del Toro, así como representantes de la Academia de la Gastronomía de la Comunidad Valenciana, miembros de la Autoridad Portuaria, prensa especializada, y directivos de las principales firmas de distribución alimentaria.

Un poco de historia

La historia de la clóchina valenciana se remonta al siglo XIX, cuando las primeras bateas se instalaron en el puerto de Valencia. Desde entonces, generación tras generación, los clochineros han mantenido viva esta tradición, cultivando estos moluscos de forma artesanal y sostenible.

A diferencia de los mejillones comunes, la clóchina de Valencia crece en aguas más cálidas y con una alimentación natural basada en el fitoplancton del Mediterráneo. Su temporada es limitada: de abril a agosto, momento en el que alcanza su punto óptimo de sabor pero este año se ha adelantado unas semanas debido al cambie climático y a la temperatura del mar.

Sostenibilidad y respeto por el mar

Uno de los valores fundamentales de la producción de la clóchina es su mínimo impacto ambiental. Su cultivo se realiza en bateas flotantes sin necesidad de aporte artificial de alimento, lo que garantiza un equilibrio natural en el ecosistema marino.

Además, el sistema de producción es completamente artesanal: las clóchinas se recolectan a mano y se seleccionan cuidadosamente, asegurando la mejor calidad sin sobreexplotar los recursos marinos. Esto convierte a la clóchina de Valencia en un ejemplo de pesca responsable y sostenible.

Un producto con denominación de origen

Aunque no cuenta con una denominación de origen oficial, la clóchina valenciana es fácilmente reconocible por su menor tamaño, su concha más oscura y su sabor más concentrado. En el mercado, se diferencia claramente del mejillón gallego, que es más grande y tiene una temporada más amplia.

Las bateas de la Cloxina de Valencia/ @siskoestelles

Los clochineros siguen manteniendo métodos tradicionales en su cultivo, transmitidos de padres a hijos, garantizando un producto de calidad excepcional que forma parte del patrimonio gastronómico de la Comunitat Valenciana.

Cómo disfrutar de la clóchina valenciana

Este molusco se disfruta mejor con recetas sencillas que resalten su sabor natural. La preparación más tradicional es al vapor, con un toque de limón y acompañada de una buena copa de vino blanco. También se utiliza en arroces, fideuás y guisos marineros, aportando un inconfundible sabor a mar.

Para quienes buscan una experiencia auténtica, el mejor momento para degustarlas es en los mercados y restaurantes de Valencia durante su temporada. La clóchina valenciana no solo es un símbolo de tradición y calidad, sino también un ejemplo de cómo la gastronomía y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Las primeras de la temporada/ Fotos: @siskoestelles