Valencia CF destituye a Corberán y Ron Gourlay y cambia su estructura deportiva

El club ejecuta una profunda reestructuración del área de fútbol tras el pésimo arranque de temporada y pone fin también a la etapa del CEO de Fútbol y de todo su equipo; Óscar Sánchez asumirá provisionalmente el primer equipo

SempreValencia/ @semvalencia

El Valencia CF ha decidido romper con buena parte de la estructura que ha dirigido su proyecto deportivo durante los últimos meses. El club ha comunicado este domingo el fin de la relación contractual con el CEO de Fútbol, Ron Gourlay, así como con los integrantes de su equipo de trabajo, Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei. Una decisión que supone un profundo cambio en el área deportiva y que llega después de un inicio de temporada que ha colocado al equipo en una situación límite.

El Valencia también ha decidido poner punto final a la etapa de Carlos Corberán al frente del primer equipo. El técnico de Cheste deja el banquillo valencianista después de un comienzo de temporada decepcionante y tras la derrota del sábado ante el Sevilla, que dejó al conjunto de Mestalla colista de LaLiga con un solo punto de quince posibles.

La decisión supone, por tanto, mucho más que un cambio de entrenador. El Valencia CF abre una nueva etapa en su estructura deportiva y de gestión del fútbol, precisamente cuando la temporada apenas acaba de comenzar pero la situación competitiva ya se ha convertido en una emergencia.

Fin de la etapa Gourlay

Ron Gourlay llegó al Valencia con la responsabilidad de liderar el área de fútbol y formar una estructura deportiva que permitiera al club avanzar hacia un proyecto más competitivo. Ahora, su etapa termina junto a la de todo su equipo de trabajo.

El club ha comunicado oficialmente la salida de Gourlay, Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei, justificando la decisión en «la voluntad del Club de iniciar una nueva etapa en su estructura deportiva y de gestión del área de fútbol».

Un mensaje que evidencia la profundidad de la remodelación. No se trata únicamente de sustituir una figura concreta, sino de replantear la organización completa del área deportiva.

El Valencia ha querido agradecer a Gourlay el trabajo desarrollado durante su estancia en la entidad, pero la decisión ya está tomada y el club deberá explicar próximamente quiénes serán los responsables de diseñar el nuevo proyecto.

Fotos: VCF

Corberán deja el banquillo

La otra decisión de enorme trascendencia afecta a Carlos Corberán.

El Valencia CF ha resuelto el contrato del entrenador y de todo su cuerpo técnico después de una dinámica que se había vuelto insostenible. La derrota en Sevilla, la cuarta del campeonato en cinco jornadas, terminó de precipitar una decisión que se venía reclamando desde diferentes sectores del valencianismo.

Corberán llegó al Valencia en diciembre de 2024, en una situación especialmente delicada, con la misión de intentar cambiar el rumbo de un equipo que necesitaba reaccionar. El club destaca en su comunicado que el técnico logró revertir aquella situación y recuerda los 72 partidos oficiales dirigidos por el entrenador.

La entidad también subraya su profesionalidad, pasión y compromiso durante su etapa en Mestalla y agradece su trabajo y el del cuerpo técnico.

Pero el fútbol vive de resultados. Y los resultados de este inicio de temporada han terminado por sentenciar al técnico.

Un punto de quince. Últimos en LaLiga. Una victoria que no llega. Y una sensación de bloqueo que se hizo especialmente evidente en las derrotas ante Barcelona y Sevilla.

El Valencia necesitaba reaccionar y la respuesta del club ha sido drástica.

Óscar Sánchez, solución provisional

Mientras la entidad define su nuevo proyecto, será Óscar Sánchez, entrenador del VCF Mestalla, quien se haga cargo provisionalmente del primer equipo.

El técnico del filial asumirá una responsabilidad enorme en un momento especialmente delicado. El Valencia necesita recuperar cuanto antes la confianza, competir y sumar puntos, mientras en los despachos se trabaja paralelamente en la configuración de una nueva estructura deportiva.

El club asegura que comunicará próximamente tanto la nueva organización del área de fútbol como la configuración del próximo proyecto deportivo.

La palabra que aparece en el comunicado es «estabilidad». También «confianza». Y, sobre todo, «futuro».

Pero el valencianismo necesita algo más que palabras.

Después de años de proyectos que no terminan de consolidarse, decisiones deportivas discutidas y una situación económica que condiciona inevitablemente la planificación, el Valencia vuelve a encontrarse ante otro punto de inflexión.

Esta vez el cambio afecta a dos de las figuras más importantes de su estructura deportiva: el responsable del área de fútbol y el entrenador del primer equipo.

El club asegura que quiere construir un proyecto «sólido, competitivo y sostenible». Es una declaración de intenciones que tendrá que transformarse rápidamente en decisiones concretas.

Porque Mestalla no espera.

El Valencia está colista, tiene un punto de quince y afronta ahora un nuevo escenario deportivo con un entrenador interino y una estructura de fútbol pendiente de reconstrucción.

Se acabó la etapa de Gourlay. Se acabó la etapa de Corberán. Ahora empieza la etapa de las decisiones.