España vence a Australia (66-89) con una exhibición para volver a soñar con una medalla

La Selección española femenina firma una actuación soberbia, domina de principio a fin a Australia y se mete en las semifinales del Mundial, donde el sábado se enfrentará a Estados Unidos

SempreValencia/ @semvalencia

España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. Y lo ha hecho a lo grande. La Selección femenina ha derribado a Australia, una de las grandes potencias históricas del baloncesto mundial, con una contundente victoria por 66-89 en unos cuartos de final que quedaron prácticamente sentenciados en una primera mitad extraordinaria. El equipo dirigido por Miguel Méndez volvió a ofrecer una exhibición de carácter, talento, acierto y, sobre todo, baloncesto colectivo para alcanzar unas semifinales mundialistas que vuelven a colocar a España a un paso de las medallas.

Selección española femenina de baloncesto no concedió prácticamente nada a una Australia que durante muchos años parecía un rival inalcanzable. La diferencia final de 23 puntos refleja la superioridad española, pero se queda incluso corta para explicar el dominio ejercido durante buena parte del encuentro. España llegó a marcharse hasta los 25 puntos de ventaja y tuvo el partido bajo control incluso cuando las australianas intentaron una última reacción en el tramo final.

El inicio, sin embargo, obligó a la Selección a ponerse rápidamente el mono de trabajo. Un triple inicial de Reid adelantó a Australia, pero Iyana Martín recogió el guante y convirtió el partido en un intercambio de lanzamientos exteriores durante los primeros minutos. España salió vencedora de ese primer pulso y, a partir del 11-15 del minuto 6, comenzó a imponer su ley.

Un primer tiempo para enmarcar

Lo que ocurrió a partir de entonces fue sencillamente espectacular. España comenzó a jugar con una precisión extraordinaria, tanto en ataque como en defensa, minimizando las pérdidas y tomando siempre buenas decisiones. Australia trató de cambiar el guion con una defensa zonal diseñada por Brondello, pero ni siquiera esa variante consiguió frenar el ritmo de una Selección lanzada.

Los últimos cuatro minutos del primer cuarto fueron un auténtico vendaval. España encadenó un parcial de 0-16, con dos triples de Alba incluidos, para pasar del 15-15 al 15-31. Australia se quedó sin respuestas ante la intensidad defensiva, la circulación de balón y el acierto exterior de las españolas.

Las australianas intentaron reaccionar dando mayor protagonismo a Borlase y Talbot y, durante algunos minutos, encontraron argumentos para acercarse en el marcador. El 25-33 del minuto 12 podía hacer pensar en una nueva historia, pero España no estaba dispuesta a conceder ni un centímetro.

El equipo de Miguel Méndez respondió con más baloncesto. Los triples siguieron entrando, la defensa continuó funcionando a pleno rendimiento y el juego colectivo permitió que las protagonistas se fueran alternando. Ginzo, Helena Flórez, Gustafson, Conde y Cazorla elevaron todavía más el nivel de una España que convirtió los cuartos de final en una demostración de autoridad.

La Selección llegó a dominar por 24 puntos (34-58) antes de que Wilson anotara un triple sobre la bocina para dejar el marcador al descanso en 37-58. Veinte minutos extraordinarios habían colocado a España con pie y medio en las semifinales.

Australia intenta volver, España no pierde el control

El segundo tiempo tuvo un ritmo muy diferente. El acierto exterior cayó en ambos equipos y el tercer cuarto comenzó con muchos más errores. Cuando habían transcurrido casi siete minutos, el parcial era de apenas 2-6, pero seguía favoreciendo a España.

Una canasta de Gustafson permitió alcanzar el 39-64 en el minuto 26 y dejó todavía más clara la dimensión de la ventaja española. Australia, pese a todo, no estaba dispuesta a entregar el partido. Las triples de Wilson comenzaron a alimentar una última reacción y las locales consiguieron recortar distancias hasta el 63-76 en el minuto 35.

Fue entonces cuando España volvió a demostrar que también sabe ganar desde la resistencia. El acierto ofensivo ya no era el de la primera mitad, pero la Selección mantuvo intacta su estructura defensiva. Robó balones, provocó pérdidas, cerró su aro y, sobre todo, evitó que Australia pudiera convertir su reacción en una remontada.

España no perdió nunca el control emocional ni táctico del encuentro. Cuando Australia necesitaba acelerar, la Selección supo frenar. Cuando las australianas intentaron correr, España cerró espacios. Y cuando el partido exigía personalidad, las españolas volvieron a encontrar soluciones.

Finalmente, Australia terminó bajando los brazos ante la evidencia de una noche que pertenecía a España.

Gustafson, Iyana, Conde y Flórez lideran una victoria coral

La victoria volvió a tener un marcado carácter colectivo, pero cuatro jugadoras terminaron como máximas anotadoras de una España que repartió protagonismo durante todo el encuentro. Megan Gustafson terminó con 16 puntos, Iyana Martín aportó 13, mientras que María Conde y Helena Flórez sumaron 10 cada una.

Más allá de las estadísticas individuales, el gran triunfo de España estuvo en la manera de competir. La Selección consiguió superar a Australia en prácticamente todos los aspectos del juego y confirmó que llega a la recta final del Mundial en un estado de confianza extraordinario.

El premio es mayúsculo: España vuelve a disputar una semifinal de una Copa del Mundo y lo hace después de eliminar a una de las grandes favoritas con una autoridad que invita a soñar.

Estados Unidos espera en semifinales

El siguiente obstáculo será todavía mayor. España se enfrentará el sábado a las 20:00 horas a Estados Unidos, que certificó su presencia en semifinales después de arrollar a Hungría por 108-56.

Será un duelo de máxima exigencia ante la gran potencia del baloncesto mundial, pero esta España ya ha demostrado que no está dispuesta a conformarse con haber llegado hasta aquí. Después de derribar a Australia, el equipo de Miguel Méndez tiene ahora la oportunidad de luchar por una medalla y escribir otra página importante en la historia de la Selección femenina.

La jornada de semifinales comenzará a las 16:30 horas con el Francia-Alemania. Después, a las 20:00, llegará el gran desafío: España-Estados Unidos.

Australia parecía inalcanzable. Ya no lo es. Ahora queda Estados Unidos y, detrás de ese gigante, el sueño de volver a subir al podio mundial.

Fotos: FEB