Braulio Vázquez regresa al Valencia CF para reconstruir el área deportiva

El club recupera a uno de los hombres que ya ocupó la dirección deportiva entre 2010 y 2013 para ponerse al frente de la nueva estructura de fútbol tras la salida de Ron Gourlay, su equipo de trabajo y Carlos Corberán

SempreValencia/ @semvalencia

El Valencia CF vuelve al pasado para intentar construir su futuro. El club ha anunciado la contratación de Braulio Vázquez como nuevo director deportivo, una decisión que supone el primer movimiento de calado en la reconstrucción de un área de fútbol que quedó prácticamente desmantelada este domingo con la salida de Ron Gourlay y de todo su equipo de trabajo, además de la destitución de Carlos Corberán como entrenador del primer equipo.

Braulio Vázquez, nacido en Pontevedra en 1972, conoce perfectamente la casa. No llega a Mestalla por primera vez, sino que regresa a una entidad en la que ya ejerció como director deportivo entre 2010 y 2013, después de haber formado parte anteriormente de la estructura de fútbol del club. Ahora vuelve con una responsabilidad todavía mayor: liderar la nueva estructura deportiva del Valencia CF en uno de los momentos más delicados de los últimos años.

Su regreso supone también recuperar una figura con un profundo conocimiento del fútbol español. Desde 2017, Vázquez ha desempeñado el cargo de máximo responsable deportivo de CA Osasuna, puesto que ha ocupado durante las últimas nueve temporadas y desde el que ha adquirido un notable peso dentro de las direcciones deportivas de LaLiga. Su experiencia en Pamplona constituye precisamente uno de los principales argumentos del Valencia para confiarle la reconstrucción de un proyecto que apenas unas horas antes saltaba por los aires.

Porque el contexto no puede obviarse. El Valencia llega a este cambio después de un inicio de temporada que ha dejado al equipo colista y con un solo punto de quince posibles, tras perder frente al Barcelona (0-5) y el Sevilla (1-0). La derrota en el Sánchez-Pizjuán terminó de acelerar una crisis deportiva que ya había provocado una enorme contestación en Mestalla y que desembocó en la ruptura con Gourlay y con el entrenador.

En ese escenario, Braulio Vázquez recibe un encargo que va mucho más allá de confeccionar una plantilla. Tendrá que reconstruir la estructura deportiva del Valencia CF, definir un nuevo modelo de trabajo y participar en la elección del próximo entrenador, además de recuperar una dirección que en los últimos meses ha quedado sometida a una enorme presión por los resultados y por las decisiones tomadas en torno a la confección del equipo.

El club destaca de Vázquez su «amplia y contrastada experiencia en la dirección deportiva en el fútbol español», así como su conocimiento de la entidad. Una experiencia que ahora deberá ponerse al servicio de una plantilla que necesita respuestas inmediatas y de un proyecto que, tras los acontecimientos de los últimos días, debe empezar prácticamente de nuevo en su parcela deportiva.

De Valencia a Pamplona y vuelta a Mestalla

La trayectoria de Braulio Vázquez está estrechamente vinculada al trabajo de despacho que hay detrás de la construcción de un equipo. Su primera etapa en el Valencia CF se desarrolló entre 2010 y 2013, años en los que formó parte de la dirección deportiva del club. Posteriormente emprendió diferentes etapas profesionales hasta convertirse en una de las figuras de referencia del área deportiva de Osasuna.

Desde 2017 ha dirigido la planificación deportiva del conjunto navarro, consolidando una trayectoria de nueve temporadas en la que ha trabajado en la construcción de plantillas, incorporación de futbolistas y definición de proyectos deportivos con continuidad.

Ahora cambia Pamplona por Mestalla y se encuentra con un escenario radicalmente diferente al de su primera etapa en el club. El Valencia que recibe es un equipo necesitado de estabilidad, con una plantilla todavía marcada por las lesiones, con dudas deportivas y con una afición que exige una reacción inmediata después de un arranque de competición especialmente preocupante.

La elección de Braulio Vázquez representa, por tanto, el primer ladrillo de la nueva estructura deportiva. El club asegura que su experiencia, conocimiento y trayectoria profesional contribuirán a esta nueva etapa, pero será sobre el terreno de juego donde tendrá que demostrarse si el cambio de estructura es capaz de traducirse en una mejora real.

El Valencia necesita ahora algo más que nombres. Necesita criterio, planificación y una dirección deportiva capaz de devolver coherencia a las decisiones que afectan al primer equipo. Y, sobre todo, necesita que las decisiones que se tomen a partir de ahora no sean únicamente respuestas a una crisis, sino el principio de un proyecto con una idea reconocible.

Braulio Vázquez será presentado próximamente como nuevo director deportivo. Será entonces cuando explique sus líneas maestras y, probablemente, cuando comiencen a conocerse las primeras decisiones de una nueva etapa que el Valencia se ha visto obligado a iniciar mucho antes de lo previsto.

Después de la caída de Gourlay, su equipo y Corberán, Braulio Vázquez es el primer nombre propio de la reconstrucción. El valencianismo espera que esta vez, al menos, el club tenga claro hacia dónde quiere caminar.