La Generalitat y la FFCV plantan cara a la violencia en el fútbol base: «Ja n’hi ha prou!»

Dirección General de Deporte y Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana refuerzan su colaboración para prevenir los episodios violentos y crear entornos deportivos seguros, educativos y respetuosos para niños, niñas y adolescentes

SempreValencia/ @semvalencia

El fútbol base valenciano quiere dejar atrás las escenas de violencia que, demasiado a menudo, terminan ocupando un espacio que debería estar reservado al deporte, la formación y la convivencia. La Dirección General de Deporte y la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana (FFCV) han acordado reforzar su colaboración para prevenir la violencia en los campos de fútbol y fútbol sala de la Comunitat, con nuevas iniciativas de sensibilización, formación y coordinación destinadas a proteger especialmente a los menores.

El director general de Deporte, Luis Cervera, y el presidente de la FFCV, Salvador Gomar, han mantenido una reunión para analizar la situación y avanzar en nuevas medidas que permitan minimizar los comportamientos violentos en el fútbol base. Un encuentro en el que ambas entidades han puesto sobre la mesa la necesidad de implicar a todos los agentes que forman parte del deporte escolar y de formación.

Cervera ha insistido en que se trata de un trabajo conjunto entre las administraciones y la FFCV, con el objetivo de reducir unos episodios que, pese a tratarse de fútbol base, continúan produciéndose en los terrenos de juego. «Se trata de un trabajo conjunto entre todas las administraciones y, sobre todo, con la FFCV, para tratar de minimizar los episodios violentos, que desgraciadamente se siguen produciendo en los campos de fútbol», ha señalado.

La preocupación no se limita a los protagonistas que saltan al terreno de juego. La Generalitat pretende actuar sobre todo el entorno que rodea las competiciones de base: futbolistas, clubes, entrenadores, árbitros, familiares y espectadores, con especial atención a aquellos comportamientos que pueden terminar normalizando la violencia entre niños y adolescentes.

Más de 3.500 partidos cada fin de semana

La dimensión del problema se entiende mejor a través de las cifras. Según ha explicado Salvador Gomar, en la Comunitat Valenciana se disputan más de 3.500 partidos de fútbol y fútbol sala cada fin de semana. Un volumen de competición que convierte la prevención en una tarea especialmente importante para clubes y federación.

El presidente de la FFCV ha advertido de que existen «demasiadas acciones violentas» que terminan normalizándose y ha reivindicado la necesidad de actuar antes de que determinados comportamientos se conviertan en habituales en los campos de formación.

Desde la federación se está impulsando una campaña de sensibilización bajo un mensaje contundente: «¡Ja n’hi ha prou!». El lema nació en el congreso celebrado el pasado mes de abril en Elche, una iniciativa en la que también participó la Generalitat y que permitió abrir un espacio de reflexión sobre la violencia en el deporte base, compartir experiencias y buenas prácticas y reforzar la cultura de prevención y corresponsabilidad.

Ahora, Generalitat y FFCV quieren dar continuidad a ese trabajo.

Una nueva edición del congreso para actualizar las medidas

Tras la reunión celebrada este miércoles, ambas instituciones han contemplado la organización de una nueva edición del congreso ‘Ja n’hi ha prou’, con el objetivo de actualizar las medidas de prevención, sensibilización y sanción que se hayan puesto en marcha y compartirlas con todos los agentes implicados en el fútbol base.

La intención es que la lucha contra la violencia no se limite a actuar cuando el incidente ya se ha producido. El objetivo pasa por anticiparse, formar y acompañar a quienes tienen responsabilidad directa en los equipos y las competiciones, creando herramientas que permitan detectar y prevenir determinadas conductas.

En este sentido, las dos entidades comparten la necesidad de fortalecer una red de formación y coordinación que permita consolidar entornos deportivos seguros y respetuosos, situando la protección de niños, niñas y adolescentes como una responsabilidad compartida.

Clubes, instituciones, árbitros, entrenadores, delegados, futbolistas y familias forman parte de esa red. Cada uno tiene un papel que desempeñar para evitar que los campos de fútbol base reproduzcan comportamientos que nada tienen que ver con los valores educativos que debería transmitir el deporte.

Analizar lo ocurrido para prevenir lo que pueda suceder

Durante la reunión también se ha realizado un análisis conjunto de los procedimientos sancionadores tramitados durante la temporada 2025-2026, con el propósito de obtener un diagnóstico actualizado de la situación del fútbol base valenciano.

Este análisis permitirá valorar qué situaciones se producen con mayor frecuencia y qué herramientas pueden resultar más eficaces para prevenirlas. Paralelamente, la FFCV trabaja en nuevas políticas de prevención y en la mejora de los protocolos de actuación ante los incidentes que puedan producirse durante los partidos.

La estrategia combina así prevención, formación, coordinación y sanción, entendiendo que ninguna de estas herramientas por sí sola resulta suficiente para cambiar determinadas dinámicas.

La colaboración se integra además en las actuaciones de la Generalitat destinadas a reforzar la protección de la infancia y la adolescencia en el ámbito deportivo mediante el desarrollo de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI).

Formación para los responsables de protección del menor

Uno de los pilares de esta estrategia pasa por la formación de las personas encargadas de velar por la protección de los menores dentro de las entidades deportivas.

Durante 2025, 889 profesionales completaron el curso de Delegado o Delegada de Protección del Menor en entidades deportivas, organizado por la Generalitat. Una formación destinada a dotar a los responsables de herramientas para actuar ante situaciones que puedan comprometer la seguridad y el bienestar de niños y adolescentes.

Para Cervera, este tipo de iniciativas persigue un objetivo que va más allá de la sanción. Se trata de elevar la cultura de cumplimiento y generar espacios deportivos más seguros y responsables, al mismo tiempo que se agiliza la respuesta ante las conductas infractoras.

«Esta iniciativa no solo busca disuadir la conducta infractora y agilizar la tramitación, sino también elevar la cultura de cumplimiento y promover entornos deportivos más seguros y responsables», ha señalado el director general de Deporte.

«Ja n’hi ha prou!»

La hoja de ruta que comparten la Generalitat y la FFCV parte de una idea sencilla: el fútbol base debe ser un espacio para aprender, competir, disfrutar y crecer, no un escenario para la violencia.

El mensaje que lanzó la federación en Elche volverá a cobrar protagonismo con las nuevas iniciativas: «Ja n’hi ha prou!». Un llamamiento dirigido no solo a quienes protagonizan los incidentes, sino también a quienes los presencian, los toleran o terminan considerándolos parte normal de la competición.

Porque detrás de cada partido hay niños y niñas que están aprendiendo mucho más que fútbol. Están aprendiendo a competir, a ganar y perder, a respetar al rival y al árbitro y a formar parte de un equipo.

Por eso, el reto que ahora afrontan Generalitat y FFCV no es únicamente reducir el número de incidentes. Es conseguir un cambio de cultura que destierre definitivamente la violencia de los campos de fútbol base de la Comunitat Valenciana.