El club blanquinegre emite un escueto comunicado agradeciéndole sus servicios
SempreValencia/ @semvalencia
El Valencia CF ha anunciado la finalización de su relación contractual con Miguel Ángel Corona, quien ejercía como director deportivo desde 2020. El Club, a través de un breve comunicado, ha agradecido “su compromiso durante los últimos cinco años” y le ha deseado “éxito en el futuro”, poniendo punto final a una de las etapas más controvertidas dentro de la estructura deportiva reciente.
Cinco años de gestión marcados por un contexto difícil
Corona llegó al Valencia CF en 2020, primero como jefe de ojeadores y posteriormente como secretario técnico. En un club ya convulso por la crisis económica derivada de la pandemia y la reducción de presupuesto impulsada por Peter Lim, su figura fue ganando peso hasta convertirse en director deportivo de referencia para la planificación de la primera plantilla.
Su etapa coincidió con una profunda reestructuración interna, marcada por la salida de futbolistas clave, la obligación de abaratar gastos y la apuesta casi obligada por perfiles jóvenes o de bajo coste. Pese a que trabajó con varios entrenadores —Javi Gracia, José Bordalás, Gennaro Gattuso, Rubén Baraja y actualmente Carlos Corberán— su margen de maniobra estuvo siempre condicionado por las limitaciones económicas y las decisiones de Meriton.
Críticas por la falta de refuerzos y una plantilla corta
A lo largo de estos años, Miguel Ángel Corona fue blanco de críticas por parte de una parte significativa del entorno valencianista. La percepción generalizada de que el proyecto deportivo quedaba corto cada verano, la falta de fichajes en ventanas clave o la dificultad para cerrar operaciones necesarias en la recta final de los mercados lo situaron repetidamente en el foco mediático.
Tanto la afición como ciertos sectores del consejo de administración cuestionaron la planificación de varias temporadas, especialmente en aquellas en las que la plantilla afrontó tramos competitivos con recursos limitados. También se le reprochó la falta de jerarquía en determinadas posiciones y la dependencia casi total de la cantera y de cesiones de coste reducido.
Un final anticipado tras un verano convulso
La salida de Corona se produce tras un mercado en el que el Valencia CF buscaba dar un salto competitivo sin grandes recursos, repitiéndose los problemas habituales: operaciones bloqueadas, falta de llegadas y presión ambiental. Su futuro quedaba en entredicho con la llegada de Ron Gourlay desde principios de temporada, cuando la dirección del club inició una revisión de los roles internos.
Aunque el comunicado del Valencia CF se ciñe a agradecer su “compromiso durante los últimos cinco años”, la marcha de Corona supone el cierre de una etapa marcada por la tensión deportiva y el descontento generalizado. Su salida abre ahora un escenario clave para el club, que deberá definir una nueva estructura deportiva en un momento determinante para el futuro inmediato del proyecto.

