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Las Fallas 2025 llegan a su fin con la tradicional cremà de las fallas municipales «Fauna Fallera» y «Anem de Cap», un cierre cargado de simbolismo tras un año marcado por la dana del pasado 29 de octubre. Este acto representa, más que nunca, el espíritu de renacimiento de la fiesta y la resiliencia del pueblo valenciano, un mensaje que ya quedó reflejado en la crida, bajo el lema «Despertant els nostres cors».
Un adiós entre fuego y tradición
En la plaza del Ayuntamiento, la falla municipal «Fauna Fallera», obra de Alejandro Santaeulalia y Vicente Llácer, ha sido el epicentro de la celebración. La imponente creación, con 25 ninots de animales humanizados, ha reflejado personajes emblemáticos del mundo fallero en siete escenas distribuidas en una base de 130 metros cuadrados y una altura de 20 metros.
Por su parte, la falla infantil «Anem de Cap», diseñada por José Gallego, ha jugado con la polisemia del término valenciano «cap», explorando sus múltiples significados, frases hechas y referencias a nombres propios reconocibles.
Unas Fallas más accesibles e inclusivas
Por segundo año consecutivo, las fallas municipales han sido accesibles para toda la ciudadanía gracias a la implementación del Código QR Accesible NaviLens, facilitando la experiencia a personas con discapacidad visual. Además, se ha contado con material adaptado a la lengua de signos y a la lectura fácil con pictogramas.
Como gran novedad, este año se ha implementado un sistema de Inteligencia Artificial que ha permitido romper barreras lingüísticas y culturales, ofreciendo información en varios idiomas para que cualquier persona pudiera comprender el significado de cada escena de forma clara y sencilla.
Con la Cremà de estas dos fallas, las Fallas 2025 se despiden en un estallido de fuego y emoción, reafirmando el espíritu festivo y la capacidad de superación de València.
