El restaurante La Ereta, a los pies del Castillo de Santa Bárbara, fue el escenario elegido para dar a conocer la oferta cultural y gastronómica de la capital castellanomanchega
F. Estellés/ @siskoestelles
Alicante abraza la gastronomía de Cuenca a los pies del Castillo de Santa Bárbara. La ciudad castellanomanchega desplegó sus encantos culturales y gastronómicos en el Restaurante La Ereta, en un evento dirigido a profesionales del sector turístico y gastronómico, así como una representación de la prensa especializada para mostrar a los atractivos de la ciudad de las Casas Colgadas, a pocos días de que Alicante se convierta, a partir de enero, en la Capital Española de la Gastronomía 2025.
Al igual que se hizo en Valencia el pasado año, coincidiendo con la capitalidad gastronómica 2023 de la ciudad manchega, el evento fue organizado por el Ayuntamiento de Cuenca y la Agrupación de Hostelería y Turismo de Cuenca bajo el paraguas del Plan de Sostenibilidad Turística, financiado por el Consistorio conquense, la Junta de Comunidades y el Gobierno de España, pero esta vez para mostrar que Cuenca se ha convertido en un destino gastronómico de interés para el público alicantino.

Dos comunidades vecinas, Castila La Mancha y Comunidad Valenciana, que se nutren, se benefician, se estiman y se abrazan gracias a su proximidad y al tren de alta velocidad que todavía las ha acercado más. Así, tras una breve presentación institucional, el visionado de dos vídeos promocionales, y las palabras de bienvenida de la concejala de Hostelería, Comercio y Consumo de Alicante, Lidia López Rodríguez, se dio paso al presidente de la Agrupación de Hostelería de Cuenca, José Manuel Abascal, y al alcalde de Cuenca, Darío Dolz. Tras los parlamentos, los invitados disfrutaron de un almuerzo degustación.
Calidad en la representación gastronómica
Ocho establecimientos fueron los que elaboraron sus mejores recetas en una sabrosa presentación. Ocho propuestas gastronómicas en el mirador de La Ereta, con la ciudad y el Mediterráneo como testigos y marco incomparable , para disfrute de los sesenta elegidos que saborearon cada bocado de los restauradores conquenses.
Así, el restaurante La Muralla sirvió sus esencias de otoño setas y trufa en plato, mientras que el Restaurante La Martina ofreció su ‘mousse de otoño’ con perdiz, azafrán, calabaza, castañas y setas de temporada, Atrevida y deliciosa propuesta la del el Restaurante Sierra Alta, que presentó su ajo arriero con crujiente de bacalao, compota de manzana y aceite de oliva. Más cásico, el restaurante Cocedero de Tarancón, que dio a conocer sus gachas manchegas con su pulpo diferente coronado por pulpo braseado.
También hizo las delicias de los invitados, el Restaurante Marlo con su paletilla de cordero a baja temperatura con salta de boletus, o Raff San Pedro que llevó su gazpacho de monte bajo. El restaurante Kadon Cuenca acercó su esencia de la mancha conquense, mientras que el Restaurante Hotel Moya optó por un postre que impresionó por su sabor y textura. Una torrija brioche con crema de chocolate blanco Abadía de Jábaga y pipeta de resolí.
Además de estas elaboraciones de los cocineros conquenses los asistentes también disfrutaron de una selección de algunos de los alimentos y bebidas que forman parte del sello de calidad conquense ‘Donde Nacen los Sabores’, impulsado por la Asociación Provincial de Productos Agroalimentarios de Cuenca, integrada en la Confederación de Empresarios de Cuenca.
