Marcaje de Mangriñán a Di Stéfano

Relatos de Opinión: Artículo de A. Mangriñán.

Mucho se ha escrito del marcaje de Mangriñán a Di Stéfano, acaecido el 12 de septiembre de 1954. Por ese motivo voy a hablar del después.

Escribo sobre los artículos que fueron publicados muchos años después, ya retirados los protagonistas, pero que dejan a las claras que cuanto más tiempo pasa, más se distorsiona la verdad de lo ocurrido.

Quizás, y sin quizás, no sea yo la persona más adecuada para valorar esos hechos, pero intentaré explicarlo con el máximo rigor.

Me viene a la memoria el artículo, a página completa, escrito en la contraportada del periódico AS del 24 de noviembre de 1996. La columna se llamaba “El baúl de Sarmiento”, y el artículo llevaba por título “De la gloria efímera de Mangriñán a la ‘eterna’ de Di Stéfano”, en letras mucho más grandes las del nombre del astro argentino, que bien lo merece, pero se intuye claramente que es para darle una mayor relevancia frente al nombre de su secante, con la intención de menospreciar su labor defensiva.

Decía así:

“La revancha de Alfredo”

El 26 de diciembre de 1954 el Madrid comenzó la segunda vuelta jugando en Mestalla ante el Valencia. La exhibición del Madrid fue portentosa, y pese a que el Valencia jugó mucho y bien, el Madrid, llevado por un genial Di Stéfano, que quería vengarse del marcaje de Mangriñán, lo batió tras un partido memorable de la Saeta Rubia. Tres a uno favorable a los madridistas, pero en especial el partido de Di Stéfano, al que Mangriñán no vio ni de lejos.”

¡Alto, alto! Esta bien que uno escriba de lo que sabe, pero cuando no tiene ni idea de lo ocurrido “tira” de hemeroteca. Y si el AS no existía en la temporada 1954-55 le pide a un colega, de otro periódico, como el MARCA que ya hacía lustros que se publicaba, que le pase un mínimo de información. O la busca en la Hemeroteca Nacional, que puede que no hubiese en internet tanta información como ahora.

Mangriñán sí que vio de lejos a Di Stéfano. Exactamente lo vio desde el banquillo o quizás desde tribuna, no me dijo donde estuvo, pero ese partido no lo jugó. De hecho, y pese a la repercusión mediática del marcaje, Mangriñán solo jugó 7 partidos ese campeonato de liga, frente los 18 de la siguiente temporada, más 2 partidos de Copa..

-“Por favor, señor Sarmiento, siga usted con su relato y disculpe que le haya cortado, es que mi mala educación no da para más. Y más pensando que usted ya ha fallecido (DEP). Lástima de las veces que quise escribirle para que pudiese enmendar su error, pero finalmente se llevó los errores y los aciertos.”

Prosigue el artículo:

Fue un encuentro pleno de anécdotas. Cada vez que Di Stefano se acercaba a la banda, le recordaban el marcaje de Mangriñán en la primera vuelta. Alfredo sonreía complacido a los espectadores y, acto seguido, comenzaba a irse, a fintar y dejar groggi a Mangriñán, Y en algunas ocasiones, como dirigiéndose a algún aficionado que le achuchaba, le decía; ‘¿Y hoy qué?’ Y así fue. Mangriñán, roto y destrozado por el trabajo a que le sometió Di Stéfano, se rindió a la evidencia, pero en él queda, como recuerdo imborrable, el partido de la primera vuelta, con anulación total en partido de marcaje férreo del medio valencianista a la Saeta Rubia.

Y usted está claro que le añadió nuevas anécdotas, menos mal que no dijo que un platillo volante aterrizó en el medio del campo y se llevó al abochornado Mangriñán.

Poco más tengo que añadir, sabiendo, como he dicho, que no jugó esa jornada de liga. Queda demostrado que como madridista nunca pudo encajar los marcajes que Mangriñán realizó, en cada encuentro en el que coincidieron, a su astro argentino. Por eso trasladó al escrito lo que en sueños todos los madridistas querían que hubiese ocurrido de verdad.

El siguiente partido en el que sí que volvieron a coincidir fue el jugado en la temporada 55-56, el día 8 de enero de 1956 (R. Madrid 1 – Valencia 0). El periódico JORNADA, del día 9 de enero de 1956, publica una foto de Mangriñán saltando al terreno de juego, y al pie dice “Mangriñán apareció en el césped de Chamartín, en medio de la expectación general. En cuanto lo vio, la “hinchada” debió echarse a temblar por las posibilidades de Di Stéfano”.

En la crónica del partido dice lo siguiente:

“Y resaltadas estas dos auténticas figuras del Valencia con fuerza defensiva (refiriéndose a Timor y Puchades) no menospreciamos el estupendo papel de Mangriñán que hizo desaparecer al genial Di Stéfano, dicho sea en su honor, sin cometer una sola suciedad, mientras el argentino recurrió, de palabra y obra, a toda clase de incorrecciones, algunas de las cuales, sancionadas por Arqué, quizá sean también sancionadas por las autoridades federativas; …”

Creo que lo deja muy claro. Lástima que no comente este encuentro real entre los dos implicados, porqué estoy seguro que al juego y la forma de actuar de D. Alfredo solo le habrían faltado unas alas y a Mangriñán el tridente y el tufillo a azufre, por tan malas artes utilizadas en cada marcaje.

También volvieron a reencontrarse el 22-04-1956, partido de vuelta, Valencia 2 – R. Madrid 1. Pero no dispongo de prensa de ese encuentro, y la que he encontrado en la hemeroteca, de algún periódico madrileño, ya ni se hace mención del marcaje. Me queda claro que si Mangriñán no hubiese secado a Di Stéfano los periodistas hubiesen escrito de ello, como si hubiese llegado a la luna el propio argentino.

Es que acostumbrar al periodismo a la gran gesta de anular al mejor jugador del mundo, en cada partido, ya no era noticia. Vamos Edurne Pasaban, que el primer ocho mil que subiste está bien, pero hija, te podrías haber ahorrado los siguientes, que ya aburren.

En el periódico EL MUNDO, desconozco la fecha, en una columna llamada “En la página derecha” escrita por Federico Jiménez Losantos, escribe en el artículo que titula “Mentiras y manías”, que Mangriñán seco a Di Stéfano y “tanto se identificó en su labor de marcaje que, al final del primer tiempo, se fue detrás de la Saeta al vestuario del R. Madrid. Parece que el ridículo hizo mella en él, pero quedó su gesto para la historia del fútbol destructivo. Pues bien, tiene el felipismo a don Diego Mangriñán marcando implacablemente a Julio Anguita y, …”

Que quiere que le diga, sr. Jiménez. Las cosas no tienen solo un lado. Si se sitúa en otro punto de vista verá que lo que para unos es destruir, para otros es construir una gran defensa. También puede decir que los atacantes destruyen la noble defensa del que quiere mantener el empate. Los defensas luchan por la igualdad, que nadie sea más que los otros. Vaya, una manera casi poética de decir que defienden el 0 a 0, o por lo menos el cero en su casillero.

 

Y algún político tampoco se libra.

En el Diario de Sesiones de la “Asamblea Regional de Murcia”, de fecha 8 de febrero de 2012, toma la palabra el sr. Guillamón Álvarez, del grupo Popular. Después de un rato de charla hace un comentario en el que pone como ejemplo el marcaje de Mangriñán a Di Stéfano, lo cual queda reflejado al final de la página 699 y principio de la 700. El sr. Guillamón Álvarez dice que Mangriñán, al que nadie en la sala debe conocer, era un jugador que solo se dedicaba a labores destructivas, al igual que Milton Ribeiro (que supongo es un político de un partido contrario a la ideología del suyo). Finaliza aseverando que la labor destructiva de Mangriñán no dio su fruto, pues el Madrid terminó ganando el partido.

Sr. Álvarez, al cual le he escrito un correo-e que aún no ha respondido, no quiera saber de lo que no sabe, acogiéndose a que el resto aún sabe menos del tema. Desconoce los hechos y los acomoda para dar sentido a su retórica política.

Una vez alguien me dijo que los mangriñanes destruyen el fútbol, pues el gol es la esencia del mismo y lo que lo hace bonito. Yo no puedo estar mas de acuerdo con esta afirmación, por eso pediría, a quien corresponda, ponga las medidas oportunas para mejorar este asunto y, a ya puestos, estudien la posibilidad de eliminar la figura del portero.

Bueno, yo ya lo he dicho todo lo que quería decir. Ahora les toca juzgar a ustedes.

 

Alfonso Mangriñán Frías.
Lo único relevante en mi vida de lo que puedo hacer gala, ser hijo de José Mangriñán Diago.

José Mangriñán Diago, futbolista Valencia CF
José Mangriñán Diago, carnet de futbolista Valencia CF
José Mangriñán Diago, carnet de futbolista Valencia CF

Colección de relatos del otro centenario, el de la afición.