Los Gómez reivindica los platos de cuchara valencianos este otoño e invierno

La taberna valenciana presentó su propuesta de otoño e invierno en una comida de prensa que reunió a gastrónomos y periodistas alrededor de las recetas tradicionales. Lentejas, verdinas, arroces y el imprescindible puchero reivindican la cocina de siempre y el recetario de las abuelas

Francisco Estellés/ @siskoestelles

Este pasado jueves, Los Gómez reunió a periodistas y gastrónomos en su tradicional comida de prensa para presentar sus platos de cuchara de otoño e invierno. Una cita pantagruélica, de esas que se disfrutan plato a plato y que terminan prolongándose en una larga sobremesa entre colegas, con la conversación todavía alrededor de la mesa.

Lentejas estofadas, arròs amb fesols i naps, verdinas con almejas y langostinos, y el clásico puchero valenciano fueron algunos de los protagonistas de una comida que sirvió para comprobar cómo la cocina tradicional sigue teniendo mucho que decir. Porque cuando llegan los primeros días de frío, -aunque parece que este año no quiere llegar- pocas cosas apetecen tanto como un buen guiso hecho a fuego lento, y ese sabor que inevitablemente nos lleva a la cocina de nuestras abuelas.

En Los Gómez, esa memoria gastronómica tiene nombre propio, el Amparo Tamarit, que junto a su marido, Paco, puso en 1989 la primera piedra de lo que hoy es Grupo Los Gómez. Su recetario familiar sigue siendo la inspiración de una propuesta que recupera elaboraciones de toda la vida y las acerca a las mesas de sus restaurantes.

El puchero valenciano, el rey de la temporada

Entre todos los platos de la nueva carta, hay uno que sobresale por tradición, identidad y aceptación entre los comensales: el puchero valenciano. Es el gran protagonista de la temporada y uno de los emblemas de la cocina de cuchara que defiende Los Gómez. La pasada temporada, nada menos que 4.630 personas acudieron a sus restaurantes para disfrutar de este plato.

Las lentejas que se sirvieron este jueves/ Fotos: @siskoestelles

Su propuesta se sirve en dos vuelcos: primero, la sopa de fideos y verduras; después, los garbanzos y la carne. Una manera de disfrutar de una de las recetas más representativas de la gastronomía valenciana, con todo lo que implica de tiempo, elaboración y tradición familiar. El restaurante cuenta, además, con un menú especial dedicado al puchero.

Pero la oferta de invierno va mucho más allá. En la carta encontramos las lentejas estofadas de la yaya Amparo, con chorizo y jamón ibérico; las verdinas con almejas y langostinos, cocinadas lentamente en fondo de marisco; y el imprescindible arròs amb fesols i naps, uno de esos arroces de cuchara que forman parte del patrimonio gastronómico valenciano.

También destacan el arroz meloso marinero con pescado de roca, el rabo de toro con salsa de trufa, los canelones de puchero y el codillo rustido en su jugo, acompañado de patatas paja y pimiento de Palermo a la llama. Una selección que combina recetas tradicionales con otras elaboraciones pensadas para disfrutar de la cocina de temporada.

La huerta familiar, también en el plato

La filosofía de Los Gómez se apoya en el producto de proximidad y en la recuperación de las recetas que han pasado de generación en generación. Buena parte de los ingredientes utilizados en sus platos de invierno procede de la propia huerta familiar del grupo, situada en la Pobla de Farnals.

A principios de 2025, la compañía adquirió hasta 35 hanegadas de terreno para poner en marcha este proyecto agrícola. La última cosecha produjo alrededor de 20.000 kilos de alcachofas y otros 5.000 kilos de naranjas, además de otros productos. Una apuesta que permite reforzar el vínculo entre el restaurante y el territorio, y que conecta directamente con la cocina de temporada que se sirve en sus mesas.

Toni Carceller ejerció de maestro de ceremonias durante la comida con la prensa/ Foto: @siskoestelles

Toni Carceller, director de marketing de Grupo Los Gómez, define la carta de invierno como «un reflejo de la cocina de nuestras abuelas». Y pone como ejemplo las lentejas: «Es un plato de toda la vida, pero su larga y compleja elaboración no permite a la gente cocinarlo en casa como lo hacían nuestras abuelas, por eso lo queremos ofrecer en nuestros restaurantes. Pretendemos poner esa pausa necesaria en el día a día a través de nuestra gastronomía».

Y es que Toni, un año más hizo de maestro de ceremonías y explicó a los gastrónomos toda la filosofía de una familia hostelera que ha trasmitido su saber hacer en la cocina para llevarlo al plato y ofrecerlo en la carta de sus restaurantes. Unas cartas, por cierto, adaptadas para todos los públicos.

Una declaración que resume bien el espíritu de esta propuesta: recuperar el tiempo que necesitan los guisos, reivindicar el sabor de siempre y ofrecer al comensal la posibilidad de sentarse a la mesa sin prisas.

Una taberna valenciana con vocación de compartir

Los Gómez Taberna cuenta con tres establecimientos, ubicados en Correos, San Vicente y la Pobla de Farnals. En todos ellos, el recetario tradicional valenciano convive con una carta amplia que incluye arroces, carnes, guisos, producto de mercado y tapas para compartir.

La experiencia puede comenzar con unas bravas, croquetas de puchero o buñuelos de bacalao; continuar con unas albóndigas en salsa de la abuela o unas berenjenas en tempura; y dar paso a una paella valenciana, un arroz al horno, un puchero en dos vuelcos o un chuletón madurado.

Algunos de los platos de temporada también están presentes en otros establecimientos del grupo, como La Picaeta, con tres locales, o Linaje, Casa Paco Gómez, su reciente incorporación.

La comida de prensa del jueves fue, en definitiva, una invitación a recuperar el placer de sentarse alrededor de una mesa y disfrutar de la cocina sin prisas. Una sucesión de platos contundentes, sabores reconocibles y recetas que forman parte de nuestra memoria colectiva. Y, como suele suceder cuando la comida merece la pena, la experiencia no terminó con el último plato: la sobremesa se alargó entre conversaciones y colegas.

Desde 1989, Los Gómez mantiene su apuesta por una cocina cercana, honesta y vinculada al recetario valenciano. Porque los platos de cuchara nunca se han marchado del todo, pero siempre viene bien que alguien los reivindique y los devuelva al lugar que merecen.