El CEO de Fútbol del Valencia CF asegura que el club está limitado por el Fair Play Financiero, respalda a Carlos Corberán y considera que el equipo todavía puede cumplir el objetivo de mejorar la clasificación y regresar a Europa
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Ron Gourlay ha comparecido este jueves ante los medios de comunicación en el Camp de Mestalla para hacer balance del mercado de fichajes y explicar la planificación deportiva del Valencia CF. Una comparecencia especialmente esperada después de un verano marcado por las limitaciones económicas, las lesiones, las dudas sobre algunas posiciones de la plantilla y un inicio de Liga que ha dejado al equipo con un punto de nueve posibles.
El CEO de Fútbol del Valencia CF ha defendido el trabajo realizado por la entidad durante el mercado, ha respaldado públicamente a Carlos Corberán y ha insistido en que el proyecto necesita tiempo para desarrollarse.
Gourlay ha reconocido que el inicio de temporada no ha sido el esperado, pero ha rechazado cualquier lectura precipitada y ha reivindicado una planificación que, según ha explicado, está condicionada fundamentalmente por el Fair Play Financiero de LaLiga.
El dirigente ha situado además el proyecto del Valencia CF en un horizonte de varios años y ha defendido que la construcción del Nou Mestalla será determinante para que el club pueda incrementar sus ingresos y recuperar progresivamente su capacidad de inversión.
Un mercado condicionado por el FPF
Gourlay ha comenzado su análisis recordando que el mercado de fichajes requiere una planificación a largo plazo y que las decisiones no se toman únicamente durante las últimas semanas del periodo de incorporaciones.
“El mercado de fichajes es uno de los momentos más complejos de la temporada, requiere de planificación con mucha antelación”, ha señalado.
El responsable deportivo ha defendido que el Valencia CF conocía desde hace meses las necesidades de la plantilla y que se trabajó para cubrirlas dentro de las posibilidades económicas del club.
Según ha explicado, cuando llegó al Valencia CF ya mantuvo conversaciones con el entrenador sobre las necesidades deportivas y sobre la importancia de seguir desarrollando a los jóvenes de la Academia VCF.
La planificación, sin embargo, ha estado marcada por las limitaciones del FPF.
Gourlay ha recordado que el Valencia CF tenía una plantilla de 25 jugadores, con cuatro futbolistas lesionados y tres porteros, una circunstancia que condicionó las decisiones del mercado. “Teníamos 25 jugadores, cuatro lesionados y tres de la plantilla eran porteros”, ha explicado.
El dirigente ha reconocido que había posiciones que necesitaban refuerzos y ha señalado específicamente el centro de la defensa, el lateral derecho y los extremos, además de la necesidad de afrontar la lesión de larga duración de Diakhaby.
“Tenía que encontrar sustitutos para posiciones clave como la posición de central, lateral derecho o extremo, sustituir también la lesión de Diakhaby, teniendo en cuenta el FPF”, ha indicado.
Nueve incorporaciones y el fichaje de Elliott
Gourlay ha defendido las operaciones realizadas por el Valencia CF durante el mercado y ha destacado el número de movimientos realizados por el club.
Entre las incorporaciones se encuentran jugadores destinados a diferentes posiciones y perfiles, además de la llegada en propiedad o mediante cesión de futbolistas que, según el dirigente, responden a las necesidades detectadas por el área deportiva.
La última gran operación fue la incorporación de Harvey Elliott, una apuesta que Gourlay considera especialmente importante para aumentar el talento ofensivo del equipo. “Al final del mercado cerramos a Elliott. Nos va a ayudar mucho en el último pase, nos va a aportar calidad y viene con experiencia”, ha explicado.
El CEO de Fútbol ha insistido en que el club no quería fichar por fichar. Los jugadores que llegaran debían encajar en el proyecto deportivo y aportar una mejora real a la plantilla. “Los jugadores que vinieran tenían que encajar perfectamente en el equipo y mejorarlo. No iba a llegar nadie que no estuviera aquí a largo plazo, a excepción de los cedidos”.
Una filosofía que, según Gourlay, explica también algunas de las operaciones que finalmente no se concretaron.
Etta Eyong y Marvin Ducksch no estuvieron realmente cerca
Una de las grandes incógnitas del último día de mercado fue la posibilidad de que el Valencia CF incorporara a Etta Eyong o Marvin Ducksch.
Gourlay ha querido aclarar que ninguno de los dos jugadores estuvo realmente cerca de convertirse en futbolista valencianista. “A veces puede resultar frustrante. Nunca se han contemplado en serio. Se han mantenido muchas conversaciones, 40/50, pero no ha habido contacto directo, interés”, ha afirmado.
El dirigente ha explicado que el Valencia CF llegó al final del mercado prácticamente al límite de su capacidad económica después de cerrar el fichaje de Elliott.
“Con el fichaje de Elliott estábamos al límite de nuestro FPF, pero estábamos abiertos a alguna oportunidad interesante”.De esta manera, el club decidió no realizar una incorporación adicional si esta no suponía una mejora clara y asumible para la plantilla.
La defensa, la gran cuestión
Uno de los puntos más controvertidos de la planificación ha sido la composición de la defensa.
La salida de futbolistas y las lesiones han provocado que el Valencia CF afronte el comienzo de la temporada con una plantilla corta en algunas posiciones.
Gourlay, sin embargo, ha defendido la situación actual.
Una de las frases más contundentes de su comparecencia llegó cuando fue cuestionado por el número de centrales disponibles. “Hasta que se lesionó Sadiq no necesitábamos a un DC y eso ocurrió el último día del mercado. Tenemos tres centrales. No me da vergüenza”.
La afirmación refleja la confianza del responsable deportivo en la planificación realizada, aunque también abre uno de los principales debates alrededor de la plantilla: si el número de efectivos disponibles resulta suficiente para afrontar una temporada en la que el Valencia CF pretende mejorar sus registros y acercarse a los puestos europeos.
Gourlay ha asegurado que comprende la frustración de los aficionados, pero considera que el trabajo realizado debe valorarse con una perspectiva más amplia.
“Entiendo que los aficionados puedan sentir frustración, pero vamos a corregir la situación. Es necesario tener a una persona fuerte en este rol y la tiene. Juzgadme cuando termine este período”.
El respaldo a Carlos Corberán es total
Otro de los grandes mensajes de la comparecencia ha sido el respaldo de Gourlay a Carlos Corberán. El técnico valencianista cuenta, según el dirigente, con el apoyo absoluto del club y de la propiedad. “El Club como yo confiamos en que Carlos Corberán era la persona adecuada para llevar este Club adelante”.
Gourlay ha insistido en que la continuidad del entrenador forma parte de una estrategia basada en la estabilidad y no únicamente en los resultados inmediatos. “Corberán tiene todo el apoyo del Consejo, de la propiedad y mío. Forma parte de la decisión estratégica de este proyecto”.

Para el CEO de Fútbol, la estabilidad es imprescindible para que el proyecto pueda desarrollarse. “Los fundamentos de esta política requieren estabilidad y confianza. La continuidad es un aspecto clave”.
El dirigente ha reconocido que el inicio de temporada ha sido complicado, pero ha rechazado que tres jornadas puedan determinar el futuro del entrenador o del proyecto.
“No voy a dimitir”
Gourlay también ha respondido directamente a las críticas sobre su gestión y sobre su continuidad al frente del área deportiva.
“No voy a dimitir”, ha afirmado de forma tajante.
El dirigente ha explicado que su proyecto contempla un periodo de aproximadamente tres años y cuatro ventanas de fichajes.
“Después de 35 años en este negocio quiero seguir aquí, acabar lo que he empezado y espero cumplir estos tres años de proyecto”. Su mensaje es, por tanto, de continuidad.
Gourlay considera que el Valencia CF necesita tiempo para completar una reconstrucción que no puede estar basada únicamente en decisiones a corto plazo.
“La nota no me corresponde ponérmela a mí. Estamos avanzando, las cosas en este club se deben hacer con planificación de futuro y no solo mirar en el corto plazo”.

Un punto de nueve y un comienzo “no aceptable”
A pesar de defender su planificación, Gourlay no ha escondido su decepción por el comienzo de la temporada.
El Valencia CF solamente ha conseguido un punto de los nueve disputados, una situación que coloca al equipo desde el inicio en una posición incómoda. “El inicio de esta temporada no ha sido nada ideal, estoy decepcionado y el entrenador y los jugadores también lo están”.
El dirigente considera, no obstante, que todavía queda una cantidad enorme de partidos para modificar la dinámica. “Hay que corregir la situación, son solo tres partidos, nos quedan muchos más”.
Gourlay ha pedido al equipo una reacción inmediata y ha puesto el foco en aspectos puramente futbolísticos. “Es muy importante tener un plan de juego y de trabajo, ejecutarlo bien y conseguir que el balón traspase la línea de gol”.
También ha reclamado competitividad y compromiso. “Hay que ser competitivos, demostrar esa lucha que tienen los jugadores dentro y controlar cada partido”.
Gourlay asume la responsabilidad
Preguntado por las responsabilidades ante la situación deportiva, el dirigente ha asegurado que tanto los futbolistas como el entrenador tienen su parte, pero ha reconocido que él asume la responsabilidad última.
“Los jugadores lo saben y asumen su responsabilidad, también el entrenador. En última instancia, quien asume la mayor responsabilidad soy yo”.
Una declaración especialmente relevante en un momento en el que las críticas se han centrado tanto en la propiedad como en la dirección deportiva y en el cuerpo técnico.
Europa continúa siendo el objetivo
Pese al comienzo de temporada, Gourlay mantiene intacto el objetivo deportivo.
El Valencia CF terminó noveno la pasada campaña y se quedó cerca de las posiciones europeas. Para el dirigente, el propósito ahora debe ser mejorar ese registro. “El objetivo del entrenador y jugadores es claro, el mismo objetivo transmitido por el presidente: avanzar, mejorar y seguir”.
Gourlay ha recordado que el equipo estuvo cerca de Europa la temporada pasada. “Nos quedamos ‘a las puertas’ de Europa y seguimos con el mismo objetivo, mejorar y avanzar. Vamos a ir paso a paso y juzguemos cuando lleguemos a final de temporada”.
La ambición europea, por tanto, no ha desaparecido del discurso oficial del club.

El Nou Mestalla como solución económica
Una parte importante de la comparecencia ha estado relacionada con el futuro económico del Valencia CF y con el papel que jugará el Nou Mestalla.
Gourlay considera que el nuevo estadio debe convertirse en una herramienta para aumentar los ingresos del club y, a medio plazo, recuperar capacidad de inversión.
“El proyecto pasa por ahí, por las oportunidades que se van a generar para poder invertir más en el Club, oportunidades a nivel de marketing a nivel nacional y global y también fomentar el desarrollo de la cantera”.
La idea que transmite el dirigente es que el Valencia CF necesita aumentar sus ingresos para poder competir en mejores condiciones con otros clubes. “El Nou Mestalla nos ayudará a recaudar más, fichar más y mejor y poder competir en Europa”.
Para Gourlay, el nuevo estadio no es únicamente un proyecto arquitectónico, sino una pieza esencial de la estrategia económica y deportiva del club.
“No podemos competir al nivel de antes”
Gourlay también ha pronunciado una de las frases más significativas de su comparecencia al analizar la situación actual del Valencia CF. “Ahora, estamos en transición, no podemos competir al nivel de antes, tengo que ser honesto”.
El dirigente ha reconocido de esta manera la pérdida de capacidad competitiva del club respecto a otras etapas. La solución, según su planteamiento, pasa por completar progresivamente la reconstrucción económica y deportiva.
“Necesitamos tiempo. Entiendo la frustración de los aficionados, pero tanto mi equipo como yo vamos a hacer todo lo posible para corregir esta situación y seguir avanzando”.
El club no está obligado a vender
Otro de los asuntos abordados ha sido la situación económica y la posibilidad de que el Valencia CF necesitara realizar alguna venta importante para poder cumplir con sus obligaciones.
Gourlay ha negado que exista actualmente una presión concreta para desprenderse de algún futbolista.
“Siempre el último recurso de un Club es vender a un jugador. Hay que avanzar y, para eso, hay que retener a los mejores jugadores”.
El dirigente ha insistido en que el Valencia CF se encuentra dentro de los límites del FPF. “No hay presión de tener que vender a alguien. En este mercado estamos dentro del FPF”.
La Academia, una pieza fundamental
La cantera también ocupa un lugar importante en el proyecto defendido por Gourlay.
El dirigente considera que el desarrollo de los futbolistas formados en Paterna debe permitir al Valencia CF contar con jugadores jóvenes capaces de competir en el primer equipo y, al mismo tiempo, contribuir a la sostenibilidad económica de la entidad.
La estrategia pasa por combinar incorporaciones que mejoren la plantilla con el desarrollo de los jugadores de la Academia VCF.
En este sentido, Gourlay ha defendido una estructura en la que la inversión no se concentre exclusivamente en fichajes y en la que el club pueda generar sus propios recursos deportivos.
Un mercado que deja preguntas abiertas
La comparecencia de Ron Gourlay no ha cerrado, en cualquier caso, el debate sobre la planificación deportiva del Valencia CF.
El dirigente ha defendido que se han realizado 23 operaciones y que las incorporaciones responden a una planificación previamente diseñada. También ha explicado que las limitaciones del FPF condicionaron especialmente el tramo final del mercado.
Pero el Valencia CF comienza la temporada con dudas evidentes en determinadas posiciones, una plantilla afectada por las lesiones y unos resultados que no acompañan.
La situación se vuelve todavía más exigente por el calendario inmediato.
Después de sumar solamente un punto de nueve, el Valencia CF afronta este domingo uno de los partidos más complicados del campeonato con la visita del FC Barcelona a Mestalla.
El equipo necesitará reaccionar sobre el césped mientras el club mantiene su discurso de confianza y estabilidad.
Gourlay se juega el proyecto en el terreno de juego
La hoja de ruta que ha presentado Ron Gourlay es clara: estabilidad, control económico, desarrollo de la cantera, continuidad de Carlos Corberán, crecimiento progresivo de la plantilla y el Nou Mestalla como gran motor económico del futuro.
El dirigente pide tiempo y reclama que su trabajo sea juzgado cuando termine el periodo establecido. Pero el fútbol tiene una particularidad: los proyectos pueden diseñarse a varios años, pero los resultados se juzgan cada semana.
El Valencia CF ha empezado con un punto de nueve y necesita mejorar. La plantilla tiene que demostrar que los argumentos de la dirección deportiva tienen recorrido y que las carencias señaladas durante el mercado pueden ser compensadas con trabajo, crecimiento de los jóvenes y recuperación de los lesionados.
Gourlay ha asumido la responsabilidad última y ha asegurado que no piensa dimitir. Ahora el balón está en el tejado del equipo y de Carlos Corberán.
El próximo domingo, ante el FC Barcelona y en un Mestalla que volverá a exigir respuestas, comenzará una nueva prueba para un proyecto que necesita resultados para recuperar la confianza de una afición cada vez más impaciente.
