El Real Madrid castiga la fragilidad del Valencia y Mestalla se resigna a otra derrota (0-3)

El conjunto de Mourinho impuso su pegada en Mestalla con tres goles de Valverde, Güler y Mbappé ante un Valencia que volvió a quedarse sin premio en casa. La afición valencianista, que llenó las gradas en una noche de homenaje y emoción, acabó resignada ante la superioridad visitante, en un partido bronco, tenso y plagado de interrupciones

Francisco Estellés/ @siskoestelles

Partido grande en Mestalla, aunque el desenlace volvió a dejar un sabor amargo en la afición valencianista. El Valencia recibía al Real Madrid en una cita especial, la última que se iba a disputar en el templo de la Avenida de Suecia, con dos equipos que llegaban al encuentro desde realidades bien distintas.

Los de Javier Aguirre, penúltimos en la clasificación y todavía sin conocer la victoria en casa, necesitaban sumar ante un rival lanzado, que acumulaba siete triunfos consecutivos y atravesaba uno de sus mejores momentos de la temporada.

El Valencia saltó al césped con Dimitrievski bajo palos; Maffeo, De Haas, Tárrega, Pepelu y Gayà en defensa; Guido, Mayol y Guerra en la medular, con Danjuma y Sadiq como referencias ofensivas.

La salida de los jugadores estuvo marcada por el homenaje a Jesús de Miguel. Los futbolistas saltaron al terreno de juego con un recuerdo para el delantero del Tenerife, antes de que un sobrecogedor minuto de silencio, roto después por una prolongada ovación, envolviera a un Mestalla lleno. En el minuto 9, tal y como estaba previsto, el encuentro se detuvo para que las 47.000 personas presentes en el estadio dedicaran una nueva y atronadora ovación a Jesús de Miguel. Una muestra de cariño que emocionó a toda la grada.

La pegada del Madrid marca las diferencias

El Real Madrid asumió el mando desde el primer momento. Los de Mourinho se instalaron en campo valencianista y obligaron al equipo de Aguirre a defender muy atrás, demasiado pendiente de buscar alguna salida al contragolpe. En apenas diez minutos, los visitantes ya habían forzado tres saques de esquina, reflejo de un dominio que el Valencia apenas conseguía contener.

La primera ocasión clara, sin embargo, fue local. Mayol, tras una buena dejada de Maffeo, conectó un potente derechazo que obligó a Courtois a estirarse para enviar el balón a córner. A la salida del saque de esquina, Guido volvió a poner a prueba al guardameta belga con un disparo que terminó en gol, aunque la acción quedó invalidada por fuera de juego de Tárrega. Mestalla despertaba y la grada empezaba a empujar a los suyos.

El partido fue ganando intensidad y también temperatura. El Valencia elevó la agresividad en los duelos, pero el Real Madrid necesitaba muy poco para generar peligro. En el minuto 25, Maffeo vio la primera amarilla tras derribar a Mbappé en la frontal del área. El francés ejecutó la falta contra la barrera y el rechace cayó a los pies de Valverde, que conectó un disparo seco y potente para superar a Dimitrievski entre un bosque de piernas. El 0-1 castigaba al Valencia en una acción en la que el conjunto blanco volvió a demostrar su capacidad para sacar petróleo de cualquier situación.

El golpe fue todavía mayor diez minutos después. Una pérdida valencianista en la salida del balón permitió al Real Madrid lanzar una transición rápida. Mbappé encontró a Güler y el turco, completamente liberado, superó a Dimitrievski a placer para establecer el 0-2 en el minuto 35.

El Madrid había golpeado dos veces y prácticamente sin necesidad de desplegar todo su potencial. Incluso pudo ampliar la ventaja antes del descanso, pero Dimitrievski respondió a un nuevo disparo de Güler desde fuera del área. El Valencia lo intentaba desde la intensidad y el orgullo, pero la diferencia de calidad y, sobre todo, de pegada entre ambos equipos resultaba evidente.

Tres minutos de añadido y camino de vestuarios con un marcador que dejaba muy cuesta arriba el partido para los valencianistas.

El Madrid sentencia a la contra y Mestalla se resigna

Aguirre movió el banquillo en el descanso. Rioja entró por De Haas, en una apuesta por abandonar la línea de tres centrales, reorganizar la defensa con cuatro efectivos y ganar profundidad por las bandas.

El Valencia intentó asumir algo más de protagonismo con el balón, pero el Real Madrid controlaba el ritmo del encuentro sin pasar demasiados apuros. Los locales se encontraban con un rival bien colocado, que esperaba su oportunidad para explotar los espacios. Y cada pérdida valencianista era una invitación al peligro.

Güler tuvo el tercero en sus botas al plantarse solo ante Dimitrievski, mientras que Mbappé dispuso de otra oportunidad clarísima en el minuto 56. El guardameta macedonio volvió a evitar el gol, como también hizo apenas un minuto después. El Real Madrid estaba destrozando al Valencia con sus contragolpes y la sensación de que el partido podía quedar sentenciado en cualquier momento iba creciendo.

En el minuto 58, Aguirre dio entrada al canterano Aimar Blázquez por Sadiq. Mestalla recibió con aplausos al joven futbolista, que disfrutaba de una oportunidad en un escenario y ante un rival de máxima exigencia.

Poco después, en el 62, Arnau y Ugrinic sustituyeron a Maffeo y Guido, ambos amonestados. El Valencia buscaba una reacción que no terminaba de llegar. Bellingham primero y Mbappé después obligaron nuevamente a Dimitrievski a intervenir con dos paradas de mérito para evitar una goleada todavía mayor.

También tuvo su oportunidad el Valencia. En el minuto 66, Danjuma encontró espacio para disparar, pero Courtois respondió con una gran intervención con la mano izquierda. Era una de las pocas ocasiones claras de los locales, demasiado previsibles ante un Real Madrid que administraba su ventaja con tranquilidad.

El encuentro volvió a detenerse por la indisposición de un aficionado, que tuvo que ser atendido en las gradas. Y cuando se reanudó, llegó el golpe definitivo.

En el minuto 74, Güler volvió a encontrar un enorme espacio a la espalda de la defensa valencianista y asistió a Mbappé, que no perdonó ante Dimitrievski. El francés firmaba el 0-3 y liquidaba definitivamente el encuentro. Mestalla, que había vuelto a llenar sus gradas pese a la complicada situación del equipo, asumía con resignación que tampoco aquella noche iba a llegar la primera victoria liguera en casa.

Un final bronco, con Gayà expulsado

Con el partido prácticamente decidido, todavía quedaba espacio para la tensión. En el minuto 78, Gayà derribó a Mbappé cuando el delantero francés encaraba la portería. El colegiado mostró la tarjeta roja al capitán valencianista, al considerar que había evitado una ocasión manifiesta de gol siendo el último defensor. El de Pedreguer abandonó el terreno de juego dejando a su equipo con diez.

La tensión fue creciendo en los minutos finales. En el 80, Mbappé golpeó con el codo a Pepelu y vio la tarjeta amarilla. El centrocampista valencianista también fue amonestado en la acción. Los encontronazos, las protestas y las interrupciones fueron convirtiendo el encuentro en un partido cada vez más bronco, con Mestalla encendido y una afición que ya había pasado de la esperanza a la resignación.

En inferioridad numérica, el Valencia trató de resistir mientras el Real Madrid seguía encontrando espacios para salir a la contra. A los de Mourinho les bastaba con esperar, recuperar y correr. El conjunto blanco había hecho su trabajo mucho antes y ahora se limitaba a administrar una ventaja que nunca estuvo realmente amenazada.

Los cuatro minutos de prolongación no cambiaron nada. El marcador ya no se movió y Mestalla volvió a despedir a su equipo sin haber podido celebrar una victoria.

El Real Madrid se llevó los tres puntos con una contundencia que reflejó la diferencia entre ambos equipos. Su pegada fue demoledora: tres goles, varias ocasiones claras más y la sensación de que cada error valencianista podía terminar en castigo. El Valencia puso intensidad, orgullo y voluntad, pero volvió a mostrar demasiadas carencias para competir de tú a tú ante un rival de este nivel.

Y mientras el madridismo celebraba otra victoria, Mestalla se marchaba con esa mezcla de enfado y resignación de quien ya empieza a acostumbrarse a las decepciones. La afición volvió a responder, llenó el estadio y empujó a su equipo, pero el Valencia sigue sin ganar en casa y continúa hundido en la zona baja de la clasificación. La temporada se está haciendo muy larga y las señales de alarma son cada vez más evidentes.

Sadiq no tuvo ocasiones de cara a puerta/ Fotos: Valencia CF

FICHA TÉCNICA

0. VALENCIA CF: Dimitrievski, Maffeo (Arnau, 63’), Pepelu, C. Tárrega, De Haas (L. Rioja, 46’), Gayà ©, Javi Guerra (J. Vázquez, 82’), G. Rodríguez (Ugrinic, 63’), Mayol, Sadiq (Aimar, 59’) y Danjuma.

3. REAL MADRID CF: Courtois, Valverde ©, Huijsen, Konaté, Cucurella, Tchoumeni, Bernardo (Camavinga, 84’), Bellingham (Pitarch, 91’), Diomande (Endrick, 84’), Güler (Brahim, 84’) y Mbappé (C. Espí, 91’).

GOLES: Valverde, 28 (0-1); Güler, 36’ (0-2); Mbappé, 75’ (0-3).

ÁRBITRO: Francisco Hernández (C. Extremeño). Amonestó a Maffeo, Guido, Gayà (roja), Mbappé y Pepelu.

VAR:  Raúl Martín González (C. Las Palmas).