Javier Aguirre: «La historia del club no merece que estemos donde estamos»

El entrenador del Valencia reconoce la superioridad del Real Madrid, lamenta los errores que condenaron al equipo y admite su preocupación por seguir sin ganar en Mestalla: «La gente necesita una victoria y mi obligación es devolverles la alegría»

SempreValencia/ @semvalencia

Javier Aguirre no buscó excusas después de la contundente derrota del Valencia ante el Real Madrid (0-3). El técnico mexicano reconoció que el conjunto blanco fue superior y mereció llevarse los tres puntos, al tiempo que lamentó los errores defensivos que terminaron por sentenciar a su equipo. El segundo gol, nacido de una pérdida en la salida del balón, supuso un golpe anímico del que los valencianistas ya no pudieron recuperarse.

El entrenador también mostró su preocupación por la situación clasificatoria, con el Valencia en puestos de descenso y todavía sin conocer la victoria en Mestalla desde su llegada. Aguirre apeló al trabajo, rechazó buscar justificaciones arbitrales y asumió la responsabilidad de devolver la ilusión a una afición que volvió a llenar el estadio y se marchó a casa con otra decepción.

«El Real Madrid fue superior y mereció la victoria»

Aguirre fue contundente al valorar el encuentro y rechazó que el Valencia hubiera realizado un gran partido sin obtener recompensa.

«No diría que hicimos un gran partido y perdimos. No es verdad. Ellos fueron superiores y merecieron la victoria. No nos queda más que seguir trabajando. Los resultados tienen que llegar», reconoció.

El técnico explicó que el equipo aguantó durante los primeros veinte minutos, pero el primer tanto madridista afectó emocionalmente a sus futbolistas. El segundo, además, llegó en un momento especialmente delicado.

«Llegamos al descanso con dos goles en contra y supuso una losa muy pesada. Al Real Madrid es muy difícil remontarle dos goles. Lo único que hicimos fue intentar decorar el marcador, que no fuera un partido de un solo sentido. Y ya con diez hombres fue francamente muy difícil».

El error en la salida del balón que condenó al Valencia

El entrenador identificó la pérdida de balón que originó el segundo gol como uno de los momentos determinantes del encuentro. Aguirre insistió en que frente a un rival como el Real Madrid cualquier error se paga caro.

«La salida de la pelota en el segundo gol fue un error bastante costoso. El Real Madrid es un equipo que no te perdona. Dije en la previa que teníamos que hacer un partido perfecto y hoy no lo hicimos. Fue una jugada desafortunada por nuestra parte».

El mexicano también explicó que el equipo había optado inicialmente por evitar riesgos en la construcción, pero terminó encajando precisamente en una acción en la que intentó salir jugando.

«Si te fijas, ha sido el primer partido que pegamos en largo. No intentamos jugar, precisamente, porque no teníamos seguridad con la pelota. Esa salida fue en corto, intentando agredir al rival, y ellos hicieron un buen trabajo. Es el Real Madrid y ante esos equipos tienes que hacer el partido perfecto».

Aguirre defendió también a los futbolistas que toman decisiones sobre el terreno de juego y recordó que el error forma parte del fútbol.

«Somos seres humanos. El error es inherente al juego, al que toma decisiones. Si te quedas en tu casa o en el banquillo, no te vas a equivocar. Los entrenadores tenemos un margen de maniobra bastante escaso durante el partido. El trabajo es el de la semana».

Aguirre evita excusarse en el árbitro

Preguntado por las decisiones arbitrales, el entrenador valencianista evitó alimentar la polémica, aunque sí dejó una reflexión sobre una acción relacionada con el primer gol del Real Madrid.

«Sería muy fácil para mí hablar del árbitro y quedar bien con la afición. No lo voy a hacer, pero sí voy a hacer pública una reflexión que le hice al árbitro. Si pitó falta en el primer gol, era roja. Tiene que ser roja. Es lo único que le dije ahí, en cortito. Si pitaste la falta, es roja. Se me quedó mirando y no me dijo nada».

También fue preguntado por su amonestación y la interpretación arbitral de sus gestos desde la banda.

«No sé exactamente si el reglamento dice eso. Pero si tú le haces así a un árbitro, haciendo el gesto del VAR, y es amarilla, y yo hice el gesto del balón y fue amarilla, a partir de ahora esto también es amarilla».

«Mestalla merece otra despedida»

Uno de los momentos más significativos de la comparecencia llegó cuando Aguirre habló de la despedida de Mestalla y de la imposibilidad de regalarle una victoria a la afición en una noche tan especial.

El entrenador reconoció que le preocupa especialmente no haber conseguido ganar ninguno de los tres partidos disputados en casa desde su llegada.

«Evidentemente, Mestalla merece otra despedida. Las circunstancias son las que son. Yo llevo tres partidos de local y no he podido ganar ni uno. Eso me aflige, me tiene preocupado».

Aguirre lamentó que el Valencia no pudiera ofrecer un triunfo ante el Real Madrid y recordó que el equipo sigue sin estar a la altura de la historia del club.

«Ya nos gustaría hacerle un homenaje a este estadio con una victoria, que hubiera sido bastante sonada y gratificante, pero no pudo ser. El rival fue superior. No me queda más que aplaudirle y seguir para adelante. Esto continúa».

Su diagnóstico sobre la situación clasificatoria fue especialmente contundente: «La historia del club no merece que estemos donde estamos, pero el rendimiento sí lo merece. No hemos sido capaces de revertir la situación. Pero esto es cuestión de trabajo, trabajo y mejorar. Atrevernos un poco más».

«Estamos en deuda con la afición»

El técnico también quiso referirse al sentimiento de una grada que volvió a responder, llenó Mestalla y terminó marchándose sin celebrar una victoria. Aguirre aseguró que percibe el respaldo de los aficionados, aunque entiende perfectamente su decepción por la falta de resultados.

«La gente está con mucho entusiasmo. Confían en mí y yo también confío en la grada, confío en la afición. Siempre que he venido aquí de rival, es una afición bastante animosa con su equipo y te hacían sentir que era muy difícil jugar aquí. Quiero recuperar eso, lo quiero de verdad».

El mexicano reconoció que el equipo no está ofreciendo resultados que permitan alimentar ese optimismo y asumió que existe una deuda con los seguidores.

«Estamos en deuda, estamos en descenso y hay que seguir trabajando. Cerrar la boca, no justificar nuestros errores, defectos o carencias, y mirar para delante. Eso es lo que a mí me compete».

Aguirre insistió en que no tiene reproches públicos para sus jugadores, aunque reconoció que la derrota fue especialmente dolorosa por la forma en la que llegaron los goles.

«No tengo que reprochar a mis jugadores públicamente, en absoluto. La afición ve el esfuerzo de los jugadores. No ve gran mejoría y menos en resultados. El Real Madrid es un equipo que no te perdona».

Defiende la evolución del equipo y habla de «brotes verdes»

Pese al resultado, Aguirre aseguró que aprecia una evolución en el equipo desde su llegada, aunque admitió que resulta complicado defender esa percepción cuando los resultados no acompañan.

«Cuando digo brotes verdes es porque veo cosas que no veía cuando llegué. Desde que llegué hasta el día de hoy, el equipo ha hecho cosas buenas desde el primer partido. Es difícil sostener este argumento sin resultados».

El entrenador evitó comparar su trabajo con el del cuerpo técnico anterior por una cuestión de respeto profesional, pero defendió que el Valencia está avanzando, aunque todavía no haya encontrado la recompensa en forma de puntos.

«Usted tiene todo el derecho a decir que no funcionan y van para atrás. Pero yo pienso que el equipo va hacia delante. Hoy era complicado. Aun estando en nuestro mejor momento, el Real Madrid siempre será un rival muy complicado».

El calendario, además, no permite demasiado margen de maniobra. Al Valencia le quedan seis partidos para cerrar la primera vuelta y necesita sumar cuanto antes para abandonar los puestos de descenso.

Hugo Duro y la oportunidad de Aimar Blázquez

Aguirre también tuvo que explicar la decisión de no contar con Hugo Duro en el once inicial y apostar por Sadiq y posteriormente por el canterano Aimar Blázquez.

El técnico descartó cualquier problema con el delantero valencianista y explicó que su elección respondió exclusivamente a criterios deportivos.

«A Hugo no le pasa nada. Regresó Sadiq, ha entrenado bien Aimar. Simplemente, yo consideré que estaba para este partido cualquiera de los dos. A Hugo Duro no le pasa nada en absoluto».

La tangana del descanso y su relación con Mourinho

Preguntado por el incidente que se produjo en el túnel de vestuarios durante el descanso, Aguirre aseguró que no tuvo conocimiento de lo sucedido porque fue directamente a su vestuario.

«No tengo ni idea. Soy el primero que entra. Voy perdiendo y bastante rabioso, y quiero ir inmediatamente a mi vestuario a esperarlos, ponerme frío para analizar. El analista me enseña imágenes para ver qué hicimos bien y qué hicimos mal. No me enteré. Me enteré ahora en el vestuario».

Por último, el entrenador también habló de su relación personal con José Mourinho, al que conoce desde hace muchos años y al que considera uno de los mejores técnicos del mundo.

«A José lo conozco desde hace muchas temporadas y es un amigo. Mi hijo estudió con su hija en Madrid muchos años. Estuvo en la boda de su hija en Londres hace no mucho. Y es un grandísimo entrenador, de los top top del mundo».

«Mi obligación es devolverle la alegría a la gente»

Aguirre cerró su comparecencia con un mensaje de optimismo, aunque consciente de que la afición necesita mucho más que buenas palabras. El técnico sabe que el Valencia tiene que transformar cuanto antes el trabajo semanal en victorias.

«Lo único que a mí me queda es ser optimista. Es muy difícil decirle a la gente cosas en este momento porque está muy lastimada. No me queda más que cerrar el pico, trabajar y darle una alegría con victorias. No en buen juego y otra derrota».

Y concluyó con una declaración que resume el momento que atraviesa el equipo y su compromiso con la afición valencianista:

«La gente necesita una victoria y más en casa. No he podido darle una alegría a la gente. Se van a casa tristes. Y mi obligación es devolverles la alegría».