El restaurante de Gran Vía Germanías amplía su horario desde las 9:30 horas con ocho bocadillos a la brasa, un menú de desayuno y una propuesta que reivindica el almuerzo valenciano
SempreValencia/ @semvalencia
El almuerzo valenciano gana un nuevo espacio en el centro de València. Vermúdez, situado en el número 21 de la Gran Vía Germanías, incorpora desde este jueves su propuesta de almuerzos a la brasa, con bocadillos desde 7,50 euros y un menú que incluye bebida, café y los tradicionales cacahuetes y encurtidos.
La iniciativa amplía el horario del restaurante, que adelanta su apertura a las 9:30 horas para dar respuesta a quienes buscan disfrutar del almuerzo de media mañana sin salir del entorno de Gran Vía y Ruzafa. Su principal seña de identidad es el uso de la parrilla de carbón desde primera hora, con una oferta que combina bocadillos clásicos y recetas más elaboradas.
La propuesta se integra en el objetivo de Vermúdez de consolidarse como un espacio gastronómico para distintos momentos del día: desayuno, almuerzo, comida y cena.
Ocho bocadillos para disfrutar del almuerzo a la brasa
La nueva carta de almuerzos incluye ocho especialidades elaboradas con ingredientes como longaniza, morcilla, chistorra, pollo, lomo, pulled pork y carrillera de vaca. Los precios son de 7,50 euros para el medio bocadillo y 8,50 euros para el entero, con el gasto, la bebida y el café incluidos.

Entre las opciones más tradicionales figura el Clásico, con tortilla de patatas y longanizas, y el Blanc i negre, que combina longaniza, morcilla y all i oli casero. El Navarrico apuesta por la chistorra de Navarra, el huevo frito y las patatas.
Quienes busquen combinaciones más contundentes pueden elegir el Jefe, con contramuslo de pollo, queso brie, cebolla caramelizada y tomate natural; el Almussafes, con sobrasada de Mallorca, queso, cebolla a la plancha y yema curada; o el Animal, que reúne lomo adobado, jamón, queso, pimiento verde y mayonesa.
La carta se completa con el Porkis, de pulled pork, cebolla morada y mayonesa de chipotle, y el Especial, elaborado con carrillera de vaca, jugo de carne, huevo frito, patatas y trufa.
Durante los fines de semana y festivos, los menús tendrán un suplemento de un euro. También se podrán añadir opciones como carajillo, cremaet o mistela, con un coste adicional de entre 0,50 y un euro.
Desayunos, tostadas y una tortilla diferente cada semana
La apertura matinal llega acompañada de un menú de desayuno de entre 3,50 y 5,50 euros, que incluye café y tostadas. Entre las opciones más sencillas están las de tomate natural, aceite de oliva virgen extra o mantequilla y mermelada.
La carta también contempla tostadas de tomate y jamón, tomate y queso curado o tomate y atún. Quienes prefieran completar su desayuno podrán añadir crema de aguacate o huevo revuelto por un euro más.
Otro de los protagonistas de esta nueva franja será la tortilla de patatas. Carlos Olivella, propietario de Vermúdez, reconoce que siente un «especial cariño» por este plato, una afición que se traduce en dos propuestas: un pincho de tortilla tradicional disponible a diario y la tortilla de la semana, una elaboración que cambiará cada siete días para ofrecer nuevas combinaciones a los clientes.
Un restaurante abierto durante más horas
Con la incorporación de los almuerzos, Vermúdez amplía su actividad sin renunciar a la oferta que ya tenía consolidada. El restaurante abrirá de martes a sábado desde las 9:30 horas, con servicio de almuerzos hasta las 12:00 y comidas de 13:30 a 16:00 horas. Las cenas se mantienen de martes a sábado, de 19:00 a 23:30 horas, mientras que los lunes abrirá únicamente para el servicio de noche, de 19:00 a 23:30 horas.
La nueva propuesta matinal se suma a una carta en la que ya destacan platos como los huevos rotos con sobrasada y patatas o el canelón de vaca madurada con trufa blanca. En el apartado de carnes a la brasa, el restaurante ofrece especialidades como el solomillo «Joselito» con parmentier trufada, la txuleta de vaca madurada Discarlux y el lomo alto de vaca madurada con patatas y pimientos de Padrón.

Con esta apuesta, Vermúdez incorpora el almuerzo a su propuesta gastronómica y acerca el ritual más popular de la mañana valenciana a una zona de la ciudad donde busca diferenciarse con una parrilla de carbón encendida desde primera hora y precios accesibles.
