El Valencia CF afronta ante el Celta su primer partido de la temporada con varias posiciones todavía por reforzar y numerosas bajas, mientras el conjunto gallego llega con más certezas tras su gran campaña anterior
F. Estellés/ @siskoestelles
El Valencia CF arranca este sábado una nueva temporada de LALIGA EA Sports con un estreno exigente en Mestalla ante el RC Celta de Vigo. El conjunto valencianista inicia el campeonato rodeado de interrogantes, con una plantilla todavía pendiente de completar, varias posiciones que necesitan refuerzos y un importante número de jugadores lesionados.
Frente a esta situación estará un Celta que llega a Mestalla con un escenario mucho más estable. El conjunto gallego fue una de las grandes revelaciones de la pasada temporada y ha mantenido buena parte de su estructura, además de contar con prácticamente toda su plantilla disponible para el estreno liguero.
El partido servirá, por tanto, para comprobar hasta qué punto el Valencia puede competir desde el primer día pese a las dudas que todavía rodean al proyecto de Carlos Corberán.
Un Valencia todavía por construir
El Valencia afronta el inicio de LaLiga con la sensación de que el equipo todavía está en proceso de construcción. El mercado de fichajes continúa abierto y el propio Corberán reconoció en la rueda de prensa previa al encuentro que «la plantilla todavía está incompleta» y que el club debe realizar un esfuerzo para incorporar jugadores que permitan dotar al equipo de «las mejores herramientas posibles».
Una situación que afecta especialmente a determinadas posiciones y que obliga al técnico a comenzar la competición con una plantilla que todavía no considera definitiva.
A las dudas que genera el estado de la plantilla se suma además una enfermería cargada. Rioja y Foulquier no estarán disponibles, mientras que otros futbolistas arrastran diferentes problemas físicos que han condicionado la preparación del encuentro.
Corberán, sin embargo, ha querido poner el foco en los jugadores que sí están disponibles y en la actitud mostrada durante la pretemporada. El entrenador asegura haber visto «madurez, seriedad y compromiso» en sus futbolistas y considera que el equipo está preparado para afrontar el estreno ante su afición.
El reto será trasladar esas buenas sensaciones al terreno de juego.
Corberán pide hechos y no palabras
El técnico valencianista llega al estreno con un mensaje muy claro: el Valencia debe mejorar respecto a la temporada pasada. Corberán ha insistido en que el equipo tiene que hacer una reflexión profunda y corregir aquellos aspectos que impidieron alcanzar la puntuación deseada.
«El objetivo es mejorar la temporada anterior, pero la ilusión es máxima», explicó en la rueda de prensa previa que SempreValencia ha publicado esta semana.
Una de las frases más contundentes del entrenador llegó al referirse a las expectativas de la afición: «Lo más importante en el fútbol son hechos. La afición quiere hechos. Las palabras sin hechos irritan».
Ese será precisamente uno de los grandes retos del Valencia en su estreno. Mestalla espera respuestas después de una temporada que dejó luces y sombras y en la que el equipo tuvo que pelear durante buena parte del curso por alejarse de la zona baja.
Corberán también dejó claro que su ambición personal va mucho más allá de la permanencia. El técnico reconoció que sueña con devolver al Valencia a Europa e incluso luchar por títulos, aunque quiso separar las ilusiones de los objetivos inmediatos.
Un Celta que llega con más certezas
Enfrente estará un RC Celta que representa un desafío importante. El equipo dirigido por Claudio Giráldez fue una de las grandes sorpresas de la pasada temporada y llega a Mestalla con la confianza que otorga haber consolidado una propuesta futbolística reconocible.
El entrenador del Valencia destacó precisamente el trabajo de Giráldez y la personalidad de un conjunto que no renuncia a tener el balón.
«No te regalan la pelota, la tienen. Para recuperarla tienes que presionarles», explicó Corberán, que considera fundamental que sus jugadores no se desesperen cuando el Celta consiga superar la primera presión.
El conjunto gallego, además, llega al estreno con una situación médica mucho más favorable que la del Valencia. Las bajas son escasas, lo que permitirá a Giráldez disponer de prácticamente todo su potencial para afrontar el partido de Mestalla.
La diferencia entre ambos equipos en este aspecto puede convertirse en uno de los factores a tener en cuenta en un partido en el que el Valencia necesitará competir al máximo nivel desde el primer minuto.
Un partido para medir al nuevo Valencia
El estreno no será únicamente una cuestión de tres puntos. Para el Valencia supone también el primer examen real de un proyecto que todavía necesita completar piezas y despejar dudas.
La llegada de Pablo Maffeo, pendiente de que su licencia esté lista para poder entrar en la convocatoria, puede ofrecer una alternativa más en el lateral derecho. También habrá expectación por comprobar el papel de Ryunosuke Sato, futbolista que Corberán ha destacado por su versatilidad y capacidad para adaptarse a diferentes posiciones.
Pero más allá de nombres propios, el Valencia necesitará demostrar que puede competir como bloque. El Celta exigirá concentración, presión coordinada y capacidad para defender sin balón, pero también personalidad cuando el equipo valencianista tenga la posesión.
Mestalla tendrá, además, un papel fundamental. Corberán quiere convertir las dudas en confianza y las críticas en aplausos. «Que la gente que cree en uno siga creyendo y la que tiene dudas, cambiarlas y convencerlos con hechos», señaló.
Mestalla, primera prueba de fuego
El Valencia comienza la temporada con más preguntas que certezas, pero también con la oportunidad de cambiar ese escenario desde el primer partido.
Un triunfo ante el Celta permitiría al equipo arrancar con confianza, mientras que un resultado adverso volvería a poner el foco sobre las carencias de una plantilla todavía pendiente de refuerzos.
El Celta llega con el aval de su gran temporada anterior, una plantilla prácticamente disponible y una idea de juego consolidada. El Valencia, por contra, afronta el partido con bajas, posiciones por reforzar y la necesidad de demostrar que puede competir pese a todas esas circunstancias.
Mestalla dictará sentencia este sábado. Y el primer mensaje que debe lanzar el Valencia de Corberán es precisamente el que su entrenador ha repetido durante toda la previa: menos palabras y más hechos.
