El legendario dúo británico repasó más de cuatro décadas de carrera con clásicos como Suburbia, Always On My Mind, It’s a Sin, Go West y West End Girls
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El Roig Arena vivió este miércoles una de las noches más esperadas del verano con la actuación de Pet Shop Boys, que reunió a 10.000 asistentes en un espectáculo donde la nostalgia, el synth-pop y los grandes himnos de la música británica fueron los grandes protagonistas.
Neil Tennant y Chris Lowe ofrecieron un recorrido por más de cuatro décadas de trayectoria, demostrando que siguen siendo una de las bandas más influyentes de la historia del pop electrónico.
Un arranque con «Suburbia» para desatar la euforia
El concierto arrancó con «Suburbia», uno de los temas más emblemáticos del dúo, que marcó el inicio de una noche cargada de energía. Sin apenas dar tregua al público, llegaron «Can You Forgive Her?» y «Opportunities (Let’s Make Lots of Money)», una de las sátiras más reconocibles sobre el materialismo contemporáneo.
El ambiente fue creciendo con el celebrado medley que une «Where the Streets Have No Name» con «I Can’t Take My Eyes Off You», una de las reinterpretaciones más aclamadas de la carrera de Pet Shop Boys.
Los grandes clásicos hicieron vibrar al Roig Arena
El repertorio continuó con canciones imprescindibles como «Rent», «Domino Dancing» y «New York City Boy», que volvió a convertir el recinto valenciano en una auténtica pista de baile.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con «Always On My Mind», interpretada en un ambiente cargado de emoción que provocó una de las mayores ovaciones del concierto.
«Go West» e «It’s a Sin» desatan la locura
La recta final estuvo reservada para algunos de los mayores himnos de la banda. «Go West» hizo cantar al unísono a las 10.000 personas presentes, mientras que «It’s a Sin» volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las composiciones más icónicas del pop británico.
Tras un breve descanso, Pet Shop Boys regresó al escenario para interpretar un bis de auténtico lujo con «West End Girls», uno de los grandes clásicos de los años ochenta, y «Being Boring», elegida para cerrar un concierto que confirmó la extraordinaria vigencia de una formación que continúa llenando grandes recintos cuatro décadas después de revolucionar el synth-pop.
El paso de Pet Shop Boys por el Roig Arena deja una de las grandes citas musicales del verano en Valencia y reafirma al recinto como uno de los principales escenarios europeos para los grandes artistas internacionales.

