Javier Aguirre asume la responsabilidad de la derrota: «La culpa es mía»

El entrenador del Valencia CF reconoce que el equipo debe corregir errores defensivos y mejorar su eficacia tras caer por 1-2 ante el Villarreal en Mestalla. «Si no se puede ganar, hay que ser inteligentes para conservar el marcador», admite el técnico mexicano, que califica de «ridícula» la expulsión de Harvey Elliott.

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Javier Aguirre no escondió su decepción tras la derrota del Valencia CF ante el Villarreal CF (1-2). El técnico mexicano compareció en la sala de prensa de Mestalla con un mensaje de autocrítica y responsabilidad, consciente de que el esfuerzo del equipo no se está traduciendo en los resultados esperados. Los valencianistas se adelantaron con un penalti transformado por Pepelu, pero no supieron cerrar el partido y acabaron encajando el gol definitivo en el tiempo añadido.

El entrenador destacó algunos aspectos positivos del juego, aunque insistió en la necesidad de corregir los errores que están penalizando al equipo. La falta de contundencia en las áreas, los espacios concedidos a la contra y la incapacidad para gestionar los minutos decisivos volvieron a pasar factura al Valencia.

«Estoy dolido, enojado y triste por la derrota, por el esfuerzo que hacemos, pero no nos ha alcanzado en estos tres partidos», reconoció Aguirre, que se mostró especialmente molesto por la oportunidad perdida de dar una alegría a la afición de Mestalla.

Aguirre: «La actitud es muy buena, pero tenemos que mejorar»

El técnico valoró el encuentro señalando que el Valencia realizó muchas cosas bien, aunque volvió a cometer errores que terminaron costándole los puntos. Aguirre explicó que el deseo de ganar llevó al equipo a asumir riesgos excesivos y a descuidar la retaguardia ante un rival con calidad para aprovechar los espacios.

«A veces nos perdemos en el afán de querer ganar. La pelota es nuestra, en campo de ellos y, en ese afán de ganar el partido, descuidamos el contraataque, no guardamos la retaguardia y ellos tienen mucha calidad», analizó.

El entrenador recordó que el Valencia tuvo opciones para ampliar su ventaja, con un gol anulado y una ocasión clara de Danjuma, pero no consiguió sentenciar el encuentro.

«Íbamos con el marcador a favor intentando no tirarnos atrás, pero al final de cuentas tenemos el gol anulado, el mano a mano de Danjuma, pero no cerramos el 2-0. Ellos tienen calidad y, diez contra diez, queriendo ganar, perdimos», resumió.

Aguirre insistió en que el equipo mantiene una buena actitud y debe seguir trabajando para transformar las sensaciones en resultados. «La actitud es muy buena, seguimos trabajando y no hay más», afirmó.

El planteamiento y la lesión de Otorbi

Sobre la estrategia inicial, el entrenador explicó que el cuerpo técnico esperaba que el Villarreal tuviera más posesión y obligara al Valencia a defender en su campo. La intención era aprovechar la velocidad de los jugadores ofensivos para atacar los espacios.

«Sabíamos que ellos tienen muy bien la pelota y nos iban a meter en nuestro campo y dejarnos espacios. Por eso metimos velocidad con Danjuma, Rioja y Otorbi», explicó.

Sin embargo, el plan no generó tantas ocasiones como esperaba el técnico, más allá de la oportunidad de Danjuma tras el descanso. Además, la lesión de Otorbi supuso un contratiempo para el equipo.

«Nos afecta la lesión de Otorbi porque estaba jugando y entrenando muy bien. Esperemos que no sea algo grave», señaló Aguirre. El entrenador explicó que el doctor había transmitido cierta tranquilidad, aunque la gravedad de la lesión no podrá determinarse hasta conocer el resultado de las pruebas de imagen.

Aguirre califica de «ridícula» la expulsión de Elliott

Uno de los momentos más tensos de la comparecencia llegó al hablar de la expulsión de Harvey Elliott. Aguirre consideró que el Valencia estaba compitiendo bien y generando peligro antes de quedarse de nuevo con diez jugadores.

«Once contra diez no estábamos mal. Tuvimos muchos córners y los teníamos ahí», explicó el técnico, que calificó la expulsión de «absurda» y «ridícula».

El entrenador aseguró desconocer qué le dijo el futbolista al árbitro, aunque expresó su sorpresa por la decisión. «Apenas habla español y una expulsión por hablar me hace enfadar», afirmó.

Pese a su enfado, Aguirre evitó descargar toda la responsabilidad sobre el jugador y asumió la decisión desde su posición de entrenador. «No es culpa de él, la culpa es mía, pero de puertas hacia dentro hablaré con él. La culpa es mía porque yo decido quién y cómo juega», añadió.

El cambio accionarial, una buena noticia, pero la prioridad son los resultados

Preguntado por la entrada de nuevos copropietarios en el Valencia CF, Aguirre explicó que el club informó de la operación a los responsables deportivos y al propio entrenador en una reunión interna.

«Me llamaron a la oficina, con Braulio, y estaba en Zoom el presidente. Nos informó a Javier Solís, a Braulio y a mí de la venta de las acciones, de quiénes eran los nuevos copropietarios y del capital que van a meter», relató.

El técnico valoró positivamente la noticia para el valencianismo, pero dejó claro que su principal preocupación es la situación deportiva.

«La llegada de los copropietarios son buenas noticias para el valencianismo, pero hay que ganar porque nos urge», afirmó. Aguirre reconoció que le inquieta que el trabajo del equipo no tenga recompensa y lamentó que el Valencia se marche sin premio pese a competir durante buena parte de los encuentros.

Aguirre no piensa en el mercado de invierno

Sobre una posible planificación de la plantilla para el mercado de enero, el entrenador aseguró que no tiene información al respecto y que, por ahora, su prioridad es sacar el máximo rendimiento a los jugadores disponibles.

«Lo que tengo, que es muy bueno, lo tengo que mejorar y conseguir un resultado que nos dé un cierto alivio. Lo de enero, como no sé nada, no lo tengo en cuenta», explicó.

Aguirre también descartó haber mantenido conversaciones con Braulio Vázquez sobre la necesidad de incorporar delanteros. El técnico defendió a los jugadores que tiene a su disposición, aunque reconoció que el equipo debe mejorar sus cifras ofensivas.

«Hemos jugado tres partidos y hemos hecho tres goles. Hemos generado ocasiones y tenemos datos de expectativas de gol, pero la única estadística que vale es el marcador final», afirmó.

El mexicano consideró insuficiente la producción ofensiva reciente: «Tres goles en tres partidos es poca cuota. Hay que hacer más goles y no encajar estos dos de hoy, que fueron a todas luces evitables».

«Si no se puede ganar, hay que ser inteligentes para conservar el marcador»

En el análisis final, Aguirre apuntó directamente a la concentración y a la gestión de los momentos decisivos como aspectos que el Valencia debe corregir. El entrenador considera que el equipo se sintió fuerte tras el empate y durante el tramo en el que tuvo superioridad numérica, pero terminó exponiéndose demasiado.

«Con concentración, con inteligencia, con no ir todos hacia adelante», resumió al explicar cómo deben evitarse errores similares.

El técnico lamentó que, después de verse con opciones de ganar, el Valencia terminara concediendo el tanto decisivo en una acción larga en la que hubo dudas entre el portero y Pepelu.

«Con el 1-1 nos vimos fuertes, estábamos fuertes once contra diez. La expulsión nos trastoca todo y, a tumba abierta, pudimos haber ganado. Un balón largo en el que hay cierta duda entre el portero y Pepelu nos hace un gol que era evitable», analizó.

La conclusión de Aguirre fue clara: el equipo necesita aprender a gestionar los partidos cuando no puede sentenciarlos. «Hay que entender que, si no se puede ganar, hay que ser inteligentes como para conservar el marcador. No fue así y nos vamos muy dolidos», concluyó.

El Valencia CF deberá transformar esa autocrítica en resultados. Aguirre asumió la responsabilidad de la derrota y reiteró que su objetivo es mejorar el rendimiento del equipo, pero Mestalla espera ahora una reacción que permita convertir el esfuerzo en puntos.