Los blanquinegros caen ante el Deportivo, suman solo un punto de nueve y vuelven a ofrecer una imagen preocupante, sin fútbol, sin identidad y sin capacidad de reacción
Francisco Estellés/ @siskoestelles
El Valencia CF se marcha de Riazor con una derrota que va mucho más allá del resultado. El 3-1 ante el Deportivo de La Coruña deja al conjunto de Carlos Corberán con un punto de nueve posibles, pero, sobre todo, vuelve a poner sobre la mesa las enormes dudas que genera un equipo que, después de tres jornadas, sigue sin saber a qué juega.
La vuelta del Valencia a Riazor ocho años después terminó de la peor manera. Los blanquinegres llegaban a A Coruña necesitados de su primera victoria después del empate ante el Celta y la derrota frente al Betis, pero regresaron a Mestalla con otra derrota y una sensación todavía más preocupante porque el equipo no tiene fútbol, no tiene continuidad y tampoco encuentra respuestas cuando el partido se complica.
Con numerosas bajas, entre ellas las de Guido Rodríguez y Pablo Maffeo, Corberán recuperaba a Rioja para el once y daba entrada de inicio a Arnau Martínez, pero ninguna de las novedades consiguió cambiar la dinámica de un equipo que volvió a mostrar demasiadas carencias.
Un inicio infame
El Deportivo salió decidido a apretar al Valencia desde el primer minuto. Los gallegos adelantaron líneas, presionaron la salida de balón y consiguieron convertir el inicio del encuentro en un auténtico calvario para los visitantes.
El Valencia era incapaz de superar la presión. No encontraba líneas de pase, no podía robar arriba y tampoco conseguía instalarse en campo contrario. El Deportivo dominaba con claridad y los blanquinegros transmitían una inseguridad alarmante.
El primer golpe llegó en el minuto 18. Un saque de esquina acabó con Ximo Navarro rematando de cabeza cruzado para batir a Dimitrievski, tras desviarlo Tárrega, y colocar el 1-0. Lo peor, sin embargo, estaba por llegar.
Solo dos minutos después, una falta mal ejecutada por el Valencia permitió al Deportivo lanzar una contra. Aubameyang aprovechó el regalo para plantarse ante Dimitrievski y marcar el segundo. 2-0 en apenas veinte minutos.
Una salida completamente desastrosa del Valencia que dejó al descubierto todas sus carencias: fragilidad, errores en la circulación, poca intensidad y una preocupante incapacidad para controlar el partido.
Sadiq devuelve al Valencia al partido
Cuando peor estaba el Valencia apareció Umar Sadiq para aprovechar un error en la salida de balón del Deportivo y reducir distancias.
El delantero nigeriano marcaba así su primer gol de la temporada y, de paso, conseguía algo que parecía imposible unos minutos antes: devolver al Valencia a un partido que se había puesto muy cuesta arriba.
El gol despertó ligeramente a los de Corberán. El Deportivo dio un paso atrás y los valencianistas comenzaron a tener más protagonismo con balón. El equipo local, eso sí, encontraba espacios a la contra.
El Valencia tuvo incluso la oportunidad de marcharse al descanso con el empate. Javi Guerra, en la última acción del primer tiempo, recibió dentro del área y remató por encima de la portería defendida por Leo Román.
El 2-1 mantenía con vida a un Valencia que había ofrecido dos caras completamente diferentes durante los primeros 45 minutos.
El Valencia busca el empate, pero vuelve a caer
El conjunto de Corberán salió mejor tras el descanso y durante los primeros minutos pareció dispuesto a buscar el empate. En el minuto 52, una buena combinación por la derecha terminó con Rioja asistiendo a Ugrinic, cuyo disparo fue detenido por Leo Román.
Pero el Deportivo seguía teniendo argumentos para hacer daño. Aubameyang obligó poco después a Dimitrievski a intervenir para evitar el tercero. El partido estaba abierto.
Y el golpe definitivo llegó en el minuto 58. Nsongo apuró la línea de fondo y puso un pase atrás que Diakhaby desvió hacia su propia portería haciendo el 3-1. El Valencia volvía a quedar contra las cuerdas.

Sin reacción, sin fútbol y sin ocasiones
Corberán movió el banquillo buscando una reacción. Entraron Otorbi y Hugo Duro por Sato y Rioja. Posteriormente, Dieng y Danjuma sustituyeron a Pepelu y Javi Guerra. Pero los cambios tampoco consiguieron cambiar el rumbo de un equipo completamente desquiciado.
El Valencia estaba roto, sin continuidad y sin ideas. Y lo más preocupante llegó en el tramo final: los blanquinegros fueron incapaces de generar una sola ocasión clara de gol después del 3-1.
Los minutos pasaban y el equipo era incapaz de inquietar a Leo Román. En el minuto 81 entró Dani Raba por Arnau Martínez, pero tampoco hubo reacción.
El Deportivo se defendía con orden mientras el Valencia acumulaba minutos de impotencia. Ni circulación, ni profundidad, ni argumentos para desmontar el entramado defensivo gallego.

Un punto de nueve y demasiadas dudas
Con tres minutos de añadido, el Valencia se lanzó a la desesperada en busca de un milagro. Sin ideas y sin criterio ofensivo, los de Corberán intentaron acercarse a la portería de Leo Román, pero el marcador ya no se movería.
La expulsión de Alti en el descuento apenas tuvo trascendencia. En la siguiente acción, el árbitro señaló el final. Deportivo de la Coruña 3-1 Valencia.
El Valencia suma un solo punto de nueve posibles y, más allá de la clasificación, abandona Riazor dejando unas sensaciones especialmente preocupantes.
Porque se puede perder. Incluso se puede perder después de competir y plantar cara a un rival superior. Pero lo que preocupa en este Valencia es otra cosa: la falta de identidad, la ausencia de un patrón reconocible de juego y la incapacidad para reaccionar cuando el partido se tuerce.
Tres jornadas han sido suficientes para que las dudas aumenten de manera considerable. El equipo sigue sin encontrar su fútbol y, por momentos, parece no saber qué hacer con el balón.
Corberán queda más cuestionado que nunca, aunque el problema del Valencia no parece limitarse al banquillo. La plantilla continúa teniendo carencias evidentes y el mercado sigue abierto, pero el fútbol que ofrece el equipo también exige respuestas inmediatas.
La temporada acaba de comenzar, pero el Valencia ya está obligado a reaccionar. Porque un punto de nueve es malo. La imagen ofrecida en Riazor es todavía peor.
FICHA TÉCNICA
3. RC DEPORTIVO: Leo Román, Ximo Navarro © (Loureiro, 83’), Noubi, Bright Ede, Quagliata, Luismi Cruz (Yeremay, 73’), Riki (Teun, 64’), Amatucci, Mario Soriano (Altimira, 73’), Aubameyang y Nsongo Bil (Asp-Jensen, 83’).
1. VALENCIA CF: Dimitrievski, Rioja (Otorbi, 60’), Arnau (Raba, 82’), Tárrega, Diakhaby ©, J. Vázquez, Ugrinic, Pepelu (Dieng, 66’), Ryunosuke (Hugo Duro, 60’), Javi Guerra (Danjuma, 60’) y Sadiq.
GOLES: Tárrega p.p., 14’ (1-0); Aubameyang, 17’ (2-0); Sadiq, 26’ (2-1); Diakhaby p.p. 59’ (3-1).
ÁRBITRO: Miguel Ángel Ortiz (C. Madrileño). Amonestó a Diakhaby y a Altimira (roja por doble amarilla).
VAR: José Antonio López (C. Cántabro).
Partido de la Jornada 3 de LALIGA EA SPORTS, disputado en el ABANCA-Riazor ante 29.077 espectadores.
