El Athletic Club se proclama campeón de la Copa del Rey

En una final apasionante, RCD Mallorca y Athletic Club de Bilbao disputaron un partido repleto de emoción que se decidió en la tanda de penaltis

F. Estellés/ @siskoestelles

Cuarenta años ha tenido que esperar el Athletic Club para levantar la Copa del Rey. El otrora ‘Rey de Copas’ llevaba ocho finales sin levantar el trofeo del torneo más apasionante del fútbol español. Este domingo, -la final traspasó el límite de las cero oras-, tras imponerse en la tanda de penaltis, los leones por fin levantaron la Copa al cielo de Sevilla. La Gabarra por fin saldrá en la ría.

Fue un partido intenso de principio a fin. Fue un choque previsible en el que los leones partían con la vitola de favoritos ante un Mallorca que iba a defender y salir a la contra para aprovechar su oportunidad. Y así sucedió porque pese al empuje inicial de los vascos, los baleares saltaron al pasto de La Cartuja sin complejos, intensos y buscando la meta de Aguirrezabala.

Y es que tras dos oportunidades rojiblancas con Whilliams y Galarreta como protagonistas, en el minuto veintiuno el conjunto balear forzaba un saque de esquina para sacar petróleo y adelantarse en el marcador con el tanto de Dani Rodríguez, que aprovechó el cuero dentro del área para marcar el gol del RCD Mallorca (0-1).

Intentó sobreponerse el conjunto del Bocho, con más dominio, la omnipresencia de Galarreta en la medular, y el desborde de NIco Willimams. De hecho, pudo empatar el partido el extremo en una jugada en la que el delantero batió a Greif tras una buena combinación con Galarreta, pero que el VAR, a través del fuera de juego semiautomático, decreto la posición antirreglamentaria del futbolista. Descanso.

Empate, dominio vasco y resistencia balear

Se reanudó el partido con una ocasión balear. Se internaba Cyle Larin por la derecha en una acción en la que e l canadiense disparó casi sin ángulo desde dentro del área para que el cuero lamiera el palo de Aguirrezabala. Sin embargo, en una rápida transición de los leones iba a llegar, casi a continuación, el empate vasco, en una rápida acción que empezo´con un robo en campo contrario, rápida transición y asistencia de Nico Williams y para que Oihan Sancet mandar el cuero a las mallas, (1-1).

Cogió aire el Athletic que sació su ansiedad con el tanto del empate, y empezó a dominar al RCD Mallorca, que, sin embargo, se defendía con orden, sacrificio y un desgaste físico extenuante para parar las oleadas rojiblancas.

Intentó congelar el partido Javier Aguirre metiendo más centrocampistas para contener a los leones, que mediado el segundo acto ya se habían desmelenado. Sin embargo, ni la omnipresencia de Nico en ataque, ni la intensidad en campo mallorquín permitían a los de Valverde perforar de nuevo la meta de Greif.

Con el empate se llegó a la prórroga. Un tiempo extra de claro dominio vasco pero con los jugadores de ambos equipos fundidos, acalambrados algunos y bajo mínimos en de energía. Solo Muriqi parecía aguantar la exigencia de un partido tan intenso como incierto. Y pese a la entrada de Muniain, Unai y Javi García, el Athletic no pudo hacer el gol de la victoria, Todo se decidiría en la fatídica tanda de penaltis.

En una tanda de penaltis en la que los vizcaínos no fallaron, sí hasta dos veces los baleares (4-2), el Athletic Club de Bilbao se proclamaba Campeón de la Copa del Rey. La Gabarra espera en la Ría. Los leones vuelven a rugir en la Copa.

Fotos: RFEF